martes, 28 de julio de 2015

BARRANCO DE LAPAZOSA.

UN DESCENSO IMPRESCINDIBLE EN EL PIRINEO ARAGONES 


Que sí, que ya lo sé, que no tengo perdón, a mis años y a estas alturas del telediario y todavía no había bajado el Barranco de Lapazosa. Este cañón de alta montaña, afluente del río Ara y ubicado en el Valle de Bujaruelo, está considerado por las Guías de Barrancos como un descenso imprescindible y uno de los mejores barrancos de la cara sur de los Pirineos.





El caso es que a mi este barranco nunca me había hecho ni fu, ni fá, no sé por qué pero no me llamaba mucho la atención. Además, sabía que era un barranco masificado, tanto por su fama como por que en él trabajan en verano las Empresas de Aventura del Parque Nacional de Ordesa, lo que unido al gran número de rápeles que tiene, garantizaba unos atascos importantes en las cabeceras de las cascadas.
Pero también sabíamos que era un descenso a programar, por eso figuraba en nuestra interminable lista de actividades pendientes e incluso ya le habíamos puesto fecha de realización otras veces, aunque ésta ha sido una actividad que siempre se nos ha resistido, siempre que la programábamos pasaba algo, o meteo adversa, o caudales altos o imprevistos de última hora...............y así hasta el  sábado pasado.
En un verano en el que no estamos disponiendo de todo el tiempo que quisiéramos para salir al monte, esta actividad se nos planteaba perfecta para cubrir el único día disponible del finde. Pero tampoco las teníamos todas con nosotros, la meteo daba una mañana bastante fresca, y en el Valle de Bujaruelo ya sabemos como son las mañanas frescas, incluso en verano, pero por suerte, a las 10:00 de la mañana la temperatura en Torla era de 17º. Y tampoco sabíamos como iban a estar los caudales después de las tormentas de la última semana.........y de nuevo se disiparon nuestras dudas al entrar en el Valle de Bujaruelo y ver el caudal del Salto del Carpín, parece que esta vez por fin íbamos a poder bajar el Lapazosa y lo haríamos con un caudal más bien bajo.
No voy a hacer una descripción pormenorizada de este barranco ya que es muy conocido. La aproximación de 45min se hace desde San Nicolás de Bujaruelo, siguiendo la senda que sube al Puerto de Bujaruelo para desviarnos en la tercera torreta de luz (es el camino hacia el Ibón de Bernatuara) y cruzar al poco rato por el cauce de nuestro barranco, punto dónde nos equiparemos.
Haciendo fama a su masificación, coincidimos en la entrada del barranco 4 grupos a la vez y un total de 11 personas, al menos no había ningún grupo guiado, pero gracias a la indecisión del resto de personas conseguimos entrar los primeros. Luego, como nos dimos algo de vidilla (sin prisas pero sin pausas) conseguimos hacer la totalidad del descenso relativamente sólos, algo impensable en un fin de semana de julio.

Barranco de alta montaña: vistas preciosas del Valle de Bujaruelo y de Otal durante la aproximación.



La primera parte esta muy engordada y es una sucesión ininterrumpida de cascadas que se resuelve en 11 rápeles. El barranco salva bastante desnivel en este tramo pero no da la sensación de verticalidad. Desde luego hay que reconocer que esta primera parte es entretenida y muy deportiva. También tiene algunos saltos y toboganes (que hacen famoso a este barranco) pero nos parecieron muy forzados y decidimos progresar todo el rato con la cuerda.


Numerosos rápeles..........



Este primer tramo es bastante bonito y mantenido pero no nos pareció que fuera de 5 estrellas como lo definen algunas guías.



........en el tramo más deportivo y encañonado del barranco.



Tras el R11 el barranco se abre y toca un tramo de andar por bloques algo resbaladizos. El cañón pierde algo su interés pero hay que ser pacientes por que enseguida llegaremos al que, bajo nuestro punto de vista, es el punto de mayor interés de este descenso: la gran cascada-rampa de 70 metros. Las vistas del Valle de Bujaruelo y del Valle de Otal desde el umbral de esta cascada son muy bonitas, barranco de alta montaña al 100%. 
Este es un punto del barranco de colapso total y absoluto en caso de masificación, si hay mucha gente os tocará esperar un montón de rato (me han contado que hasta 1h en verano) y esto le puede quitar mucho encanto a este descenso. Nosotros, como nos dimos vidilla, bajamos la cascada prácticamente solos y sólo vimos a los grupos de detrás cuando ya estábamos bajando el segundo rapel de la gran cascada.


La gran cascada de 70 metros, la estampa más conocida de este barranco.



Tras esta vertical, otro rapel muy chulo sobre otra cascada más de 30 metros pone el broche final (al falta de un corto rapel más) al tramo más bonito de este barranco que para nosotros fue  el de las grandes cascadas finales aunque éstas fueran abiertas y poco encajadas.


Este precioso rapél de 30 metros pone el broche final al último tramo abierto del descenso.



Por fin ha caido el Lapazosa. Tras descenderlo puedo afirmar que es un barranco recomendable pero que en nuestra opinión esta sobrevalorado por las Guías de Barrancos, nos pareció bonito pero no tanto como para considerarlo 5 estrellas........y eso de que esté tan masificado en verano, con la cantidad de rápeles que tiene y el consiguiente atasco de los grupos, le tiene que hacer perder mucho su interés. 
A pesar de todo es un descenso a programar y sí, como he dicho al principio de esta entrada, era imperdonable que hasta ahora no lo hubiéramos descendido..........

lunes, 13 de julio de 2015

PICO ANETO, 20 AÑOS DESPUÉS.

20 AÑOS DE ACTIVIDAD EN LA MONTAÑA.


La cara sur del Aneto (junio de 2015).


14 de julio de 1995. Estamos acampados en las praderas de los Baños de Benasque, por aquel entonces se podía hacer esto. Mi padre se le ha metido en la cabeza la idea de subir al Aneto y lo vamos a intentar al día siguiente. Nuestra experiencia en la alta montaña es prácticamente nula, no sabemos dónde nos metemos pero estamos ilusionados. Previamente hemos parado en Benasque para alquilar crampones, si no recuerdo mal en la Casa de los Guías, no los hemos usado nunca pero nos han dicho que son necesarios para progresar por el glaciar. Que si la Besurta, la Renclusa, el Portillón Superior, el glaciar, el Collado de Coronas, que si el Paso de Mahoma, son etapas y nombres que resuenan en nuestra cabeza pero seguimos sin saber dónde nos metemos.



Con mi padre en el glaciar del Aneto (julio de 1995).



Al día siguiente, el 15 de julio de 1995, empieza nuestra aventura a las 05:30 de la mañana. Hemos aparcado el coche en la Besurta, entonces también se podía.......y salimos en procesión junto con otros muchos montañeros guiados por la luz de nuestras linternas.
El material que llevaba aquel día merece un comentario, bueno no, unos cuántos comentarios. En mis pies unas pesadas botas de cuero, de esas a las que había que echar grasa de caballo, compradas en el rastro de Zaragoza, por cierto, un pie era medio número más pequeño que otro. Como habíamos oido que íbamos a pisar mucha nieve y por aquel entonces éramos esquiadores de pista, llevábamos unos calcetines  de marca "Boomerang", de esos que se vendían en el Corte Inglés para esquiar, que llegaban hasta la rodilla, daban mucho calor y por supuesto no transpiraban nada. Botas de cuero y calcetines gordos de esquiar garantizaban el llegar al coche de vuelta con ampollas, más bien cráteres, en los pies.
Las linternas eran un caso aparte. En la mano y no en la cabeza, de esas rectángulares de las que se usaban en los talleres y la pila de petaca, la más pesada posible. 
La mochila era una "Serval" comprada en el año 89 en Deportes Copy como regalo de comunión para ir de campamentos, entonces a los crios nos regalaban esas cosas en nuestra primera comunión. Aún guardo esa mochila como oro en paño.............
Al principio salimos en pantalón corto, pero como hacía frio llevaba las medias de esquiar subidas hasta las rodillas. Por si acaso, un pantalón largo en la mochila que por supuesto no era de montaña, sino la parte de abajo de un chandal de tactel que aún flipo cómo podíamos llevar por aquel entonces ese tejido, y no me refiero sólo a la montaña.
Las gafas las de esquiar, el bastón el de esquiar también (nada de telescópicos como ahora), cacao de los que te dejaban los morros blancos y crema de sol de factor bajo que nos garantizó bajar con la cara y los brazos quemados.
Y como colofón, un jersey de forro polar, por aquel entonces ese tejido acababa de salir al mercado, pero nosotros aún no disponíamos de ropa técnica, cómo podéis ver todo lo que llevábamos era material de fortuna.





Frente a la Cresta del Medio en el glaciar del Aneto (julio de 1995).



No teníamos ni idea de cómo se iba, ilusos de nosotros pensábamos que habría una senda que llevaría a la cima pero en los bloques de granito no se forman sendas. Tampoco  era complicado adivinar la ruta, bastaba con seguir a la marabunta de la fila de montañeros que también iba ese día al Aneto. En eso, creo que no ha cambiado nada la ruta.
Antes de llegar al Portillón Superior los neveros estaban muy duros y tuvimos que calzar los camprones, era la primera vez que me ponía estas herramientas. De correas por supuesto, eran los únicos que alquilaban  en Benasque; desde entonces no me he vuelto a poner crampones de correas.
Al pasar el Portillón Superior la primera imágen del Aneto con el glaciar de por medio. La gente se pone polainas, nosotros es la primera vez que las vemos, a la ida la nieve estaba dura pero a la bajada era granizado, asi que a bajar con los pies chipiados, con los calcetines de esquiar que daban un calor de la ostia y las botas que nos transpiraban nada.........menudo crater en los pies.
Chino, chano llegamos al Collado de Coronas, la pendiente se acentuaba y otra vez a ponerse los crampones. Me cuesta dar un paso adelante, estoy experimentando por primera vez la extraña sensanción de tener que ir muy despacio por el esfuerzo y la altura.......y la verdad, me gusta esa sensación.
Por fin llegamos a la antecima del Aneto pero aún queda por superar el PASO DE MAHOMA. Vaya nombre que le han puesto. La cresta del Paso de Mahoma, masificada de gente ya por aquel entonces, me pone a prueba, paso mucho miedo, sobretodo a la vuelta ya que a la ida todavía no sabía lo que me iba a encontrar.


Pasando mucho miedo en el Paso de Mahoma (julio de 1995).



El 15 de julio de 1995, un crio de 15 años sin apenas experiencia en la alta montaña pisaba por primera vez  la cima del Aneto. Era mi primer tresmil y mi bautizo oficial como montañero. La sensación de tener todos los Pirineos bajo mis pies me marcó de por vida, fue el orígen de toda esta afición que a veces sí y a veces también es mucho mayor que una droga. 
Miraba a mi alrededor y veía un montón de montañas, crestas, paredes,agujas y valles. En aquel momento no sabía identificarlas, lo que no sabía ese día es que todo esto que me roedaba iba a ser el escenario en el que iba a dedicar la mayor parte de mi tiempo libre durante los siguientes 20 años.
Quería saber el nombre de todas esas montañas pero sobretodo, quería ser montañero para tener la oportunidad de poder subirlas.

Cima del Aneto (15 de julio de 1995), aquí empezó todo. Fijaros en el material que llevábamos.



El descenso fue agónico, sobretodo del Portillón Superior a Renclusa. Llegué al coche fulminado, con la cara quemada y ampollas gigantescas en los pies. Cuando llegamos al Plan de los Baños de Benasque, me tumbé en la tienda mientras mi padre bajaba a Benasque a devolver los crampones. Estaba tan cansado que me quedé dormido y no amanecí hasta el día siguiente.  
Había sido un día muy duro, pero había merecido la pena.


El Aragüells y los Lagos de Coronas todavía helados (junio de 2015).



20 de junio de 2015. Salimos de trabajar por la tarde y nos plantamos al anocher en el Refugio de Vallibierna, a los pies de la cara sur del Aneto. 20 años después, mi padre y yo vamos a recordar aquella ascensión de julio de 1995, aunque esta vez vamos a subir al techo de los Pirineos por la cara sur.
Esta vez hace mucho más frio y, aunque vamos por la vertiente sur, hay mucha más nieve. Esta vez llevamos el material adecuado, botas de alpinismo, polainas, crampones semiautomáticos, parkas de gore tex y piolet.  
Conforme va amaneciendo y vamos ganando altura, miro a mi alrededor y soy capaz de identificar todas las montañas, entre otras cosas por que las he ido subiendo casi todas a lo largo de todos estos años. Esa Cresta de Llosas que hice con el Chacho en un día de viento infernal, esa Canel Estasen en la que guié a un grupo de Montañeros de Aragón, ese Aragüels invernal que subí con mi padre en el 2004..........
Al otro lado del Collado de Coronas se acaba la tranquiladad de la vía y me encuentro con la marabunta de montañeros que suben por Renclusa. Esta vez las rampas del Collado de Coronas no se suponen tanto esfuerzo.


La Canal Estasen vista desde el Collado de Coronas (junio de 2015).


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En el Paso de Mahoma el mismo atasco de gente que en el año 95. La cresta sigue siendo la misma pero yo no, en todos estos años he cabalgado por las principales crestas y aristas de los Pirineos y ahora ya no me supone ningún reto. En el 95 me ayudaban a mi mientras pasaba mucho miedo, en el 2015 soy yo el que ayudo a otras personas mientras observo sus caras de miedo.


20 años después otra vez en cima del Aneto.



El 21 de junio de 2015,  nada más y nada menos que 20 años después, vuelvo a pisar la cima del Aneto. He dejado de ser ese niño de 15 años y ahora pinto canas. El escenario virgen que hace 20 años se mostraba a mi alrededor ha sido mi campo de juego durante todos estos años, ahora reconozco todas las cimas, aristas y valles que me rodean, es la cuarta vez que piso el techo de los Pirineos, tengo unas 230 ascensiones a cimas de tresmilmetros y he subido a casi todos los tresmiles de los Pirineos.


Grandes atascos en el Paso de Mahoma, esto no ha cambiado 20 años después.



Para mi fue un momento muy emocionante, casi tanto como lo fue hace 20 años. Faltó una cosa para que fuera perfecto y es que no me pudo acompañar mi padre en la cima, tuvo problemas físicos y se tuvo que dar la vuelta. Espero que me pueda acompañar de nuevo próximamente.



El Pico Coronas y el glaciar del Aneto. ¿Todavía existirá cuando venga dentro de 20 años?.



En todos estos años las montañas me han enseñado muchas cosas. Esfuerzo, sacrificio, éxitos, fracasos, frio, calor, miedo y estrés, pero también osadía y ganas de superarnos, cumbres, vías, en invierno, en verano, con buen tiempo, con malo, andando, escalando, con esquís (sí con esquís, hace años esquiaba), corriendo, por arriba, por debajo.........he intentado practicar casi todas sus modalidades con toda la ilusión que tenía y también con la mayor humildad posible. Aprendices de todo, maestros de nada, estos 20 años en el monte me dan la categoria de "montañero veterano" pero también me sirven para darme cuenta que en esta vida se está continuamente aprendiendo. 
No me quiero olvidad también de todos los que me habéis acompañado en estos años. La montaña me ha dado muchos amigos, aunque también he perdido alguno, sin duda alguna esto ha sido lo mejor de todos estos 20 años.
Espero que los siguientes 20 años la salud me respete y me permita seguir con esta afición que tanto me ha dado.Y es que se trata sólo de esto, de disfrutar de la vida rodeado de los tuyos y haciendo lo que más te gusta.
En el 2035 tengo una nueva cita con la cima del Aneto!!!!!!.



miércoles, 8 de julio de 2015

CANYON D´ERREKALTIA Y CANYON DE ARDANE/PHISTA.

BARRANQUISMO EN IPARRALDE (PAIS VASCO FRANCÉS).


Ayer se midió en el aeropuerto de Zaragoza una temperatura oficial de 44,5º, la temperatura más elevada que se ha tomado hasta ahora en la capital maña y todo ello en medio de una larga ola de calor en la que llevamos una semana y media superando los 38º y con noches tropicales por encima de los 22º; para una persona como yo que duerme en manga corta incluso en invierno, imaginaros lo bien que me lo estoy pasando estos días por la noche.
El finde pasado había que huir como fuera de este horno asi que el destino estaba claro: los Pirineos, y la actividad a realizar también: agüita fresca y barrancos. Solo que en lado español de los Pirineos también daban también temperaturas superiores a los 30º, asi que decidimos cruzar la frontera y marchar a hacer barrancos al País Vasco-Francés (Iparralde en la lengua autóctona), que aquí el termometro se iba a quedar en los veintitantos. 
Pero todo esto era tan sólo una excusa, la verdad es que, cuando el otoño pasado nos venimos a conocer este sitio (pinchad aquí para ver la entrada que publiqué en su momento) y descubrimos el enorme potencial de esta zona, estaba deseando volver de nuevo. 
La zona comprendida entre las localidades francesas de Larrau y de Sainte Engrace, a los pies de los macizos kársticos del Orhi y del Anie, alberga una gran densidad de barrancos y alguno de ellos figura entre los mejores descensos de todos los Pirineos. El año pasado, cuando vinimos aquí, ya se me calentó el morro con los barrancos más grandes de esta zona, pero este año la temporada de barrancos se ha retrasado para nosotros y estamos menos rodados, asi que decidimos ser sensatos y entrarle a barrancos más cortos y menos dificiles, de interés medio según las guías de barrancos de la zona. Asi también conoceríamos las peculiaridades de estos barrancos tan diferentes de los nuestros y nos haríamos una idea de lo que son para futuras actividades de mayor envergadura. Por ello, reservamos una actividad para el sábado en la zona de Sainte Engrace y otra actividad el domingo para la zona de Larrau. Esto es lo que salió el finde pasado:

*BARRANCO DE ERREKALTIA

También llamado de los Gendarmes o Othekeria (vaya nombrecicos que tienen eh). Ubicado en la zona de Sainte Engrace, para aproximar a él podemos hacer en vehículo si tenemos dos coches o a patita, como fue nuestro caso, si sólo disponemos de uno.



Para ello, dejaremos el coche en uno de los aparcamientos de las GORGES DE KAKOUETTA (seguimos con los nombrecicos impronunciables, asi que a partir de ahora y para nosotros, las Alcagüetas......ja,ja,ja). Buscaremos una pista que sale de la carretera que hay entre estos dos aparcamientos, cruzaremos un puente y a partir de aquí seguiremos las marcas de la GR, a ratos por senda, a ratos por la carretera hasta plantarnos en la cabecera del barranco en 1h y media aproximada, aunque nosotros nos liamos un poco al final, que la reseña no estaba clara,  por lo que se puede hacer en mucho menos tiempo, la clave es seguir todo el rato el GR hasta localizar el barranco, una vez localizado su acceso es evidente. No es tan evidente como parece, asi que estudiad bien la reseña en casa para no perderos. Eso sí, la aproximación es muy chula, todo muy verde y frondoso y a veintantos grados, vamos el paraiso comparado con lo que había en Zaragoza esos días.


 Aproximación preciosa.


Ojito con los tábanos en la aproximación y sobretodo en la cabecera del barranco cuando os pongáis el neopreno, a Marta la acribillaron en un momento y a mi también me atacaron y eso que no me pican nunca los tábanos.





El Errekaltia es el típico barranco de los Pirineos Atlánticos que discurre en medio de un bosque frondoso y rodeado de mucha vegetación, ésta es una característica que comparten todos los barrancos de esta zona de los Pirineos. 
Este descenso es relativamente técnico y exige soltura con las cuerdas ya que es una escalera ininterrumpida de cascadas, sobretodo en su tramo central, en la que encadenaremos casi de forma consecutiva unos 20 rápeles de hasta 27 metros de altura. Pillamos un caudal normal tirando a bajo pero pese a todo no nos decepcionó, todo lo contrario, menuda pasada de barranco.
El cañón es muy resbaladizo, rapelar por esas cascadas y permanecer de pie sin caerse es casi imposible, hay que descenderlas sentado o en tobogán ayudado por la cuerda. A destacar el rapel semivolado de 27 metros, que baja por medio del activo de la cascada asi como la reunión de la cabecera de esta cascada, colgada y con sitio para sólo 3 personas y que con caudales altos tiene que ser complicado llegar a ella.

 Las pasarelas de retorno de las Gorgas de Kakouetta.


El barranco desemboca, tras 3h y media de descenso, en las GORGAS DE KAKOUETTA (las Alcagüetas.....ja,ja,ja), un sitio mítico en la historia del barranquismo y de la espeleología en Europa, ya que fueron exploradas por primera vez en 1906 por Edouard Martel, uno de los padres de la espeleología moderna. Tras bajar un rato por el río, alcanzaremos las famosas pasarelas del cañón bajo la atenta mirada de cientos de turistas y excursionistas que han pagado el módico precio de 7€ por estar aquí. Nosotros nos quitaremos en este punto el neopreno y volveremos al coche por las pasarelas, gratis y con una sonrisa de oreja a oreja, mientras contemplamos el maravilloso paisaje kárstico que tiene este cañón.
La próxima vez que pasemos por aquí espero que sea con el ALTHAGNETA en el bolsillo.....je,je,je.


 La gran surgencia de las Gorgas de Kakouetta.




*CANYON DE ARDANE/PHISTA.

Al día siguiente nos desplazamos a Larrau, a tan sólo 20min en coche de Sainte Engrace. Amanece nublado, con una niebla de la ostia y a tan sólo 16º de temperatura. Meteofrance da algo de lluvia a primera hora de la mañana con tendencia a despejar al medio día pero, aunque no llueve, la boira está muy preta y el día invita poco a estar a remojo por la mañana. Pero esto es el País Vasco-Francés, si estas montañas están tan verdes y húmedas es por que aquí llueve y hay niebla muchos días al año, asi que si esperamos a que haya sol y altas temperaturas para hacer barrancos, no haremos nada casi nunca. Otra lección aprendida con la meteo en esta zona.

 Típico día de los Pirineos Atlánticos, niebla, humedad y 16º de temperatura



Para el domingo hemos elegido el Canyon Ardane/Phista cuya aproximación se hace en coche por una pista forestal que sale del camping de Larrau. Desde el aparcamiento podemos salir con el neopreno puesto y entrar de forma inmediata en el cañón por un puente que hay junto al parking, es por dónde entra todo el mundo, o bien patear 20min hasta una presa y hacer el tramo superior. Nosotros optamos por entrar por el puente, con la meteo tan revoltosa que hay esa mañana preferimos ir directamente al grano.
 Con esta niebla no apetece mucho hacer barrancos.



De nuevo otro barranco que discurre en medio de un bosque frondoso de hayas y rodeado de vegetación exhuberante, menuda preciosidad de sitio.Este es un barranco mucho más acuático que el del día anterior pero con el caudal normal que encontramos no tuvimos ningún problema, todo lo contrario, disfrutamos un montón en las 3h aproximadas que duró el descenso.
Y en este descenso pudimos percibir otra de las características de los barrancos de esta zona. El cañón resbala mucho, tres glissant tal y como avisaban las guías. En efecto, en los rápeles, al igual que ocurrió el día anterior, casi imposible permanecer de pie y había que hacerlos sentados o en tobogán. Las cabeceras de los mismos eran expuestas en algunos casos, la mayoria tenían pasamanos fijos y si no recuerdo mal, en otras dos tuvimos que montar un pasamanos recuperable. Pero lo realmente determinante es lo que resbalaba el cañón en los tramos de progresión horizontal, impresionante y para tener en cuenta como factor determinante en barrancos de esta zona de mayor envergadura, puede llegar a agobiar un poco y exige tener mucho cuidado y la atención al máximo para no hacerte daño. No me quiero ni imaginar lo que tiene que ser estos descensos en zapatillas o sin botas de barrancos.


El barranco nos gustó mucho y se nos hizo corto y eso que lo patinoso que era hacía que fuera algo fastidioso. A tener en cuenta el retorno, el arranque de la senda no es evidente al principio y sale justo debajo de la última cascada. El retorno se hace por una senda muy empinada equipada con cuerdas fijas.

 Ultima cascada del Barranco Phista.


¿Merece la pena venir hasta aquí para hacer barrancos?. Rotundamente sí. El túnel del Somport nos deja Sainte Engrace a tan sólo 3h de coche, ésta es una de las mejores zonas para hacer barrancos de los Pirineos, estos descensos que hicimos son considerados de interés medio y a nosotros se nos antojaron muy buenos, cómo tienen que ser los barrancos 5 estrellas de esta zona, alguno de ellos considerados entre los mejores de los Pirineos. Tampoco están masificados, el sábado sólo nos cruzamos con un grupo y el domingo con otro.Eso sí, a tener en cuenta las características que tienen, son técnicos y muy resbaladizos y hay que lidiar siempre con la meteo.

Os dejo un pequeño vídeo que he montado, he sido un poco cabroncete y no he puesto las cascadas más chulas de los dos descensos, el montaje ha sido express y la grabación de estas cascadas alargaba el vídeo y el montaje, tiempo del que no dispongo,  asi que si alguno tiene curiosidad, que se anime a conocer esta zona.




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