CONCLUSIONES:
CUIDA BIEN LA TIERRA, NO ES UNA HERENCIA DE TUS PADRES..... SINO UN LEGADO PARA TUS HIJOS
domingo, 30 de marzo de 2014
CRONICA VIII CARRERA DEL EBRO.
CONCLUSIONES:
lunes, 12 de marzo de 2012
VI CARRERA DEL EBRO: A PLENO RENDIMIENTO!!!

Creo afirmar sin temor a equivocarme que la Carrera del Ebro es una de las mejores carreras de larga distancia que se celebran en Aragón. La prueba de su enorme aceptación es que todos los años se llega al límite de inscripciones y que se quedan muchos corredores sin poder disputarla por no tener plazas disponibles. Para mi es muy especial, ya que parte del recorrido discurre por los acantilados de Juslibol, que es precisamente el entorno dónde entreno habitualmente en Zaragoza.
Por que esta vez, el tiempo realizado y los ritmos de la carrera no eran lo importante, lo importante era volver a recuperar las sensaciones que experimenta un corredor de fondo y ver si era capaz de volver a correr largas distancias. A ver si continuamos con la progresión, mi lesión me deja entrenar más y mejor y podemos estar en más carreras este año.
domingo, 26 de abril de 2009
XII MEDIA MARATON DE ZARAGOZA
sábado, 24 de enero de 2009
LUCHANDO CONTRA LOS ELEMENTOS
lunes, 29 de septiembre de 2008
COMO PREPARAR UNA MARATON Y NO MORIR EN EL INTENTO
Trazado "rompepiernas" por la estepa de Zaragoza de la III Carrera del Ebro.

Paso por el km.14 en la XI Media Maratón de Zaragoza.
Aún asi, estoy motivado este año y quiero preparar a fondo el que iba a ser uno de los principales objetivos del 2008: la "V Desértica Extrema de Belchite". A diferencia del año pasado, no me conformo con terminarla y quiero acabarla con una buena crono. Para ello, aumento la carga de entrenamientos de 3 a 4 días; además, y dado que los primeros km de la carrera son cuesta arriba, me preparo entrenando con desniveles por el puerto de "La Plana de Zaragoza" y por los acantilados de Juslibol. El mes de mayo es muy lluvioso y tengo que salir muchos días bajo una intensa cortina de agua, que endurece muchos días los entrenamientos pero que por el contrario fortalece mi forma física. En junio pretendo entrenar en los momentos de más calor del día para aclimatarme a las condiciones de la carrera, pero un mes inusualmente fresquito me impide entrenar con las condiciones requeridas. Como siempre, el trabajo realizado se traduce en resultados y completo la carrera con un tiempo de 1h21min28seg, bajando en casi 12 minutos el tiempo del año pasado.
Tras las buenas sensaciones de la Desértica Extrema y con el estado de forma conseguido, decido a mediados de julio correr la Maratón de Zaragoza. Es el momento adecuado y a diferencia del año pasado llevo 6 meses de entrenamiento a mis espaldas por lo que podré aumentar el volumen de los entrenamientos de forma progresiva sin temor a lesionarme como el año pasado. Y esta vez, no entrenaré por asfalto sino por tierra.
A partir de julio y hasta el 28 de septiembre, cambio mi forma de entrenar. Las anteriores pruebas disputadas en el año se movían en torno a los 21 km, con trazados técnicos y desniveles en los que hacía falta trabajar la potencia y la técnica. A partir de ahora, cambiaré la calidad por la cantidad y me concentraré en acumular kilometros en mis piernas. Desde el 21 de julio hasta el 28 de septiembre corro en mis entranamientos 5 medias maratones y dos series de 31 km con el fin de acostumbrarme a las largas distancias de la maraton. Combino los días de rodaje largos y lentos con días de kilometrajes cortos y rápidos, sin pasar de los 4 días de entrenamiento por semana para evitar sobrecargarme las piernas.
En estos días cobra un papel fundamental los trazados elegidos para mis entrenamientos. La necesidad de entrenar en tierra por trazados largos y llanos, me hace buscar recorridos de estas características por los alrededores de Zaragoza. Por ello, me aprovecho de la estupenda red de senderos que posee ahora mismo la ciudad y, siguiendo las huellas de la G.R. 99, que es la senda que recorre el Ebro desde su nacimiento a su desembocadura, establezco recorridos que tienen en el río su eje principal. He pasado muchas horas por los caminos del Galacho de Juslibol y del Galacho de la Alfranca, realizando en este ultimo mis rodajes más largos. Además, me he dedicado a "coleccionar" pueblos, al ir corriendo en los entrenamientos a pueblos como Monzalbarba, Alfocea, Pastriz, la Cartuja Baja o Movera. Ya que hay que entrenar duro durante muchas horas, por lo menos hacerlo en recorridos verdes con interés paisajístico que te entretengan algo durante la soledad que experimenta el corredor de fondo.
Como habeis podido leer, mis entrenamientos se han concentrado en alcanzar la forma física deseada y no lesionarme durante los entrenamientos. De hecho, esto ultimo ha sido mi máxima obsesión durante las ultimas semanas. Todo ello completado con series de estiramientos, una dieta equilibrada (no he podido excluir la cerveza, lo reconozco) y preparación psicológica.
De esta manera he llegado a finales de septiembre con 1440 km acumulados en las piernas durante todo el año, sin llegar a superar en ningun momento los 65 km semanales en el pico de máximo volumen, aunque introduciendo series de calidad y desniveles en los primeros meses del año. Todo ello me ha permitido superar los diferentes retos que me he marcado a lo largo del año y terminar en condiciones físicas aceptables la maratón del día 28 de septiembre.
Puede parecer duro este año de entrenamientos y de hecho lo es. Hay días que sales a rodar sin ninguna gana pero la disciplina de los entrenamientos son la clave del éxito del corredor de fondo. De hecho, una maratón se corre en los entrenamientos y no en el día de la carrera. A cambio, ha habido días de satisfacción, en los que me he evadido de la rutina y de los problemas diarios corriendo por las vías verdes de los alrededores de Zaragoza y en los que he llegado completamente nuevo tras una hora de carrera intensiva. Solo por esos momentos de evasión y por la satisfacción que se siente al completar las carreras en las que se participa, merece la pena todo este esfuerzo.
El proximo año, habrá nuevos retos. De momento, a descansar y a colgar las zapatillas por un tiempo que este año ha sido un poco largo.
MI PRIMERA MARATON. II MARATON DE ZARAGOZA
La mañana del domingo amanece frequita, con una temperatura de 11º, ideal para correr una larga distancia. Llego a la línea de salida del Parque Grande bastante nervioso. El ritual es el mismo que el de todas las carreras de fondo: a cambiarse, a ponerse el chip en las zapatillas, a entregar la bolsa de la carrera a la organización y a calentar y a estirar. Se acercan las 9h y me pondo en la línea de salida. Se respira un clima de euforia. Los atletas inscritos están de cachondeo. Es curioso, todos sabemos que las vamos a pasar canutas en las 3 o 4 horas siguientes pero hacemos lo posible para evadirnos de esa realidad en los momentos previos a la carrera. En la línea de meta las caras serán bien diferentes.
Eufórico en la línea de salida.
Por encima de todo, mi objetivo es terminar la maratón. Sin embargo, en mis entrenamientos he calculado que puedo rodar sobre las 3h30min asi que me pongo cerca de la "liebre" de las 3h30min para correr a su ritmo. Las "liebres" son unos corredores que pone la organización y que garantizan al resto de los atletas que van a llegar en ese tiempo por lo que son una buena referencia de ritmos a seguir durante la carrera.
La "liebre" sale a un ritmo de 5 min/km. A mi no me viene mal para no cebarme y coger el ritmo de la carrera pero este ritmo es notablemente superior al que estoy acostumbrado en los entrenamientos. De hecho, había calculado correr en los primeros 21 kms a un ritmo de 4´45/km y aún así sería un ritmo muy lento. Me aburro en estos primeros compases de la carrera y a partir del km. 9 empiezo a dejar atrás a la "liebre" de las 3h30min. Decido subir el ritmo.Paso el km. 10 con una crono de 49´20. El ritmo de carrera en este tramo de la maratón ha sido de 4´56/km, casi 15 segundos/km por encima de lo que había planificado.
KILOMETROS 10-21. LA MEDIA MARATON.
Entre el km. 10 y el 12 el recorrido discurre por el "Parque Grande" y el Canal Imperial. La organización alardeaba de haber diseñado un recorrido completamente llano, pero lo cierto es que en estos dos kilometros tenemos pequeños tramos cuesta arriba que te dejan a tono. Una vez en el Canal Imperial, el recorrido es claramente descendente hasta el Ebro. Subo el ritmo a 4´30/km pero me encuentro muy cómodo y casi sin enterarme llego al Coso Alto, donde está ubicada la Media Maratón. La disciplina de los entrenamientos de los ultimos meses hace que me desenvuelva muy bien en esta distancia. Además, y a diferencia de otras medias maratones en las que he participado, llevo un ritmo muy conservador que me permite disfrutar de este tramo de la carrera. Paso la media maratón con un crono de 1h40min54seg. El ritmo de estos primeros 21 km ha sido de 4´47/min. De momento, me está saliendo todo de acuerdo al plan establecido.
KILOMETROS 21-31. FASE DE TRANSICION.
Una maratón comienza realmente a partir del km. 21. Cualquier exceso o cualquier error que hayas cometido en la primera partede la carrera, lo paga el corredor tarde o temprano en el segundo tramo de la maratón. De momento, aún me sigo moviendo en terreno conocido ya que en los entrenamientos he realizado un par de rodajes de 31km y sé como dosificarlos. Sin embargo, las sensaciones son notablemente mejores que en los entrenamientos y, sin ir sobrado, me encuentro bastante bien.
Paso por el km. 22 a la altura del ayuntamiento.
Los kilometros 22 al 26 son los más bonitos de este recorrido. El Ebro cobra un protagonismo especial y lo cruzamos 3 veces en este tramo por los diferentes puentes de la ciudad. Además, al ser el centro de la ciudad, las calles están llenas de gente que no paran de animar.
Paso por el km. 26 a la altura del Puente de Piedra.
A partir del km. 26 el trazado discurre por San Juán de la Peña y Salvador Allende. Aquí suspende la organización ya que sólo habilitan para los corredores el carril central de la avenida, mientras que por los otros dos carriles pasa una densa circulación. No pasa nada, las sensaciones siguen siendo buenas. En mi plannig está rodar en este tramo a 5min/km y sin embargo estoy bajando de ese tiempo todos los puntos kilométricos. Por fin llegamos al km. 30 ubicado cerca del Carrefour. Las sensaciones siguen siendo muy buenas. El paso por el km. 30 lo hago con una crono de 2h21min59seg. De momento voy como un reloj a un ritmo de 4´44/km. Mejor imposible.
KILOMETROS 30 -40. EL TEMIDO "MURO".
A partir de este momento, me muevo por terreno desconocido. Nunca he corrido más de 31km seguidos. Este es el tramo psicológico de una maratón y lo que hace de esta prueba una distancia mítica. Si en los primeros 30 km la preparación física es fundamental para completarlos con el mínimo desgaste posible, en los 12 km restantes la preparación psicológica realizada en los entranamientos es determinante para llegar a la meta. Tanto los corredores populares como los profesionales sufren sin conocimiento en este tramo ya que la fatiga muscular y psicológica es tan intensa que en todo momento estamos amenazados por sufrir un desfallecimiento.
Este era el tramo con el tanto tiempo estaba soñando. Para superarlo decidí aplicar una estrategia psicológica asociativa, consistente en concentrarme en todos y cada uno de los metros que me quedaban por recorrer. Cuando estás entrenando una maratón, correr 12km es algo sencillo, pero cuando llevas recorridos 30km, estos 12 km restantes se convierten en una losa que se hace más y más pesada conforme te acercas a la meta. Es lo que los corredores de maratones conocemos como el "muro".
Hay que tener presente que en este tramo la fatiga es muy intensa. Por ello, no hay que venirse abajo cuando llega por que es una reacción física y psicológica normal. Para no venirme abajo, no pienso en lo que me queda si no en lo que llevo recorrido y me concentro en alcanzar metas cercanas como llegar al siguiente kilometro. La estrategia funciona de nuevo y poco a poco voy devorando kilometros. Compruebo que estoy adelantando corredores, asi que me consuelo al pensar que hay compañeros que lo están pasando peor que yo. Además, aunque cada vez me cuesta más mantener el ritmo, las cronos en los puntos kilométricos se mueven en torno a los 4 ´50/km, un poco por debajo de lo que tenía planificado.
Pasando por el km. 36 en pleno "muro".
Mi momento de crisis llega entre el km. 38 y el 40. Es cuando peor lo paso y cuando más tengo que esforzarme por mantener la concentración y no venirme abajo.Tengo que tirar del carro con todas mis fuerzas.
KILOMETROS 40-42. LA ANSIADA META.
El km. 40 se encuentra en la Pasarela del Voluntiarado. Cuando lo alcanzo siento una sensación de euforia. Ahora sé que no se me va a escapar y que voy a terminar la maratón. En este punto adelanto a dos corredores con un físico impresionante que están andando. La maratón pasa factura a todo aquel que no sabe dosificar los esfuerzos pero es curioso ver como personas que son capaces de correr 40 km y que están muy entranadas, son incapaces de hacer estos dos kilómetros corriendo.
Voy tan enchufado que se me pasa volando el km41. En el kilometro restante levanto el pie del acelerador. Me da igual el cronómetro y no quiero mirar el reloj. Bajo el ritmo y continuo como puedo hacia la meta. El paso por el Puente del Tercer Milenio es la puerta de entrada que te transporta a la meta. Es hora de relajarse. Es mi momento particular de gloria. Pienso en la cantidad de kilometros que he entrenado este año, en la cantidad de tiempo dedicado, en la fustración que sentí el año pasado al lesionarme a dos semanas de la carrera, en la paciencia que han tenido durante estos meses los seres que me rodean y que me aguantan y en el esfuerzo que he realizado en la carrera. Me quito una espinita que tengo clavada y consigo completar un sueño que perseguía desde hacía tiempo. Con estos pensamientos cruzo la línea de meta con una crono de 3h20min46. He corrido como un reloj de precisión los 42 km a un ritmo de 4´47/km y me he quedado el puesto 245 de los 1120 participantes. Pero esto son solo cifras y estadísticas que no me dicen absolutamente nada. Lo importante es que el reto de acabar una maratón me ha tenido completamente motivado e ilusionado durante estos ultimos meses y, aunque llegué a la meta con una fatiga muy intensa, disfruté como un enano todos y cada uno de los 42 kilometros de la prueba.







