domingo, 17 de mayo de 2015

BARRANCO CAUTIECHO Y BARRANCO DE ALBORCERAL


DOS AFLUENTES EN CONGLOMERADO DE LA CUENCA DEL BALCES.


La cuenca del Balcés es la más grande y extensa de toda la Sierra de Guara y alberga un buen número de descensos barranquistas tanto en su cauce principal como en sus afluentes. Curiosamente, a pesar de esta gran densidad de barrancos, hasta ahora hemos hecho pocos descensos en esta zona: varias veces los Oscuros del Balcés (el barranco estrella de esta cuenca), el Barranco Fondo y un par de veces el Cueva Cabrito. Mucho tajo por hacer y mucha curiosidad por conocer esta cuenca, en algunas ocasiones poco conocida y divulgada.


*BARRANCO CAUTIECHO.


El Cautiecho y Capillas, las reconocibles agujas del tramo medio del barranco.


La "otra orilla del Balcés", asi es como se denomina a la margen izquierda de esta cuenca, una zona solitaria, bastante salvaje y muy poco conocida. El Cautiecho es el barranco de más envergadura de esta orilla del Balcés y tenía muchas ganas de venir a conocerlo. Muy reconocible desde la carretera que lleva de Bierge a Rodellar por unas agujas muy características que hay en la zona media del barranco denominadas las Capillas.
Es un descenso poco frecuentado por los siguientes motivos:
-1. Aproximación y retorno largos que implican deshacer el camino de retorno del Cueva Cabrito, vadear el Balcés y remontar por una senda poco definida hasta el Puente deras Bruixas , si queremos hacer el tramo inferior, o las Capillas, si queremos hacer también el tramo medio, o hasta su cabecera si queremos hacer el tramo superior. Después, tras descenderlo, otra vez a vadear el Balcés para tomar de nuevo el camino de retorno del Cueva Cabrito, esta vez cuesta arriba.
-2. Es un barranco seco que sólo lleva agua después de lluvias pero entoncés el Balcés seguramente estará intratable y como hay que vadearlo tanto a la ida como a la vuelta, pues mejor que el Cautiecho lleve poca agua, aunque a ser preferible con las pozas limpias.
-3. El tramo interesante desde el punto de vista deportivo está por debajo del Puente deras Bruixas, lo que hace que sea un descenso corto muy descompensado con la larga aproximación y retorno.


Aproximación por senda poco definida.



Pero lo que nosotros buscábamos de este barranco iba más allá del punto de vista deportivo. Conocer la "otra orilla" del Balcés y admirar sus curiosidades geológicas y paisajísticas, además de lo solitaria que es esta zona, eran ingredientes más que suficientes para que nos compensara el esfuerzo de venir hasta aquí.
Lo normal es entrar por el Puente deras Bruixas pero entonces nos perderemos el espectáculo de las agujas de las Capillas asi que con un poco más de esfuerzo remontarmos hasta la entrada del tramo medio de este barranco. Total, no se nos ha hecho tan largo como pensábamos.
La aberración del Camino Natural de la Hoya de Huesca pasa por este punto y justo en el mirador dónde se inicia la entrada al barranco han colocado una barandilla y un banco de madera......!!!!!????.....Qué despilfarro de dinero, cómo se le va la olla a los políticos y también a los gestores del parque natural por permitir hacer esto.......supongo que la empresa adjudicataria de esta obra chupó todo lo que tenía que chupar........y por cierto, esto se ha hecho con dinero público.....me pregunto cuánto gente vendrá a este sitio por que está muy alejado de todo........sigo hablando?.

El espectáculo geológico de las Capillas.



La mala ostia que se me puso no me impidió contemplar el espectáculo que había venido a ver: las Capillas, una curiosa formación kárstica formada por numerosas agujas de roca caliza que el Cautiecho atraviesa en su tramo medio.

Qué ganas tenía de conocer este sitio!!!.


En efecto, el tramo medio de este barranco carece de interés deportivo.Tan sólo tiene un par de rápeles y además está algo vestido pero el interés de este tramo no es deportivo, sino estético, pasar por debajo de las Capillas era algo que quería hacer hace tiempo.


Las Capillas vistas desde el fondo del Cautiecho.



Pero este tramo tiene más curiosidades. A partir de las Capillas el barranco pasa a ser de caliza a conglomerado y la zona de transición dónde se da se ve perfectamente. De hecho, es la zona de la Sierra de Guara que he visto hasta ahora dónde mejor se ve este cambio de materiales.


Zona de transición de la caliza al conglomerado.


Enseguida llegamos al Puente deras Bruixas. A partir de aquí el barranco pasa a ser definitivamente en conglomerado y gana en interés deportivo. Es el tramo que hace casi todo el mundo que viene a descenderlo.



LLegando al Puente deras Bruixas.



Inicio de la zona deportiva.





Tras varios rápeles llegamos al punto fuerte del descenso: el gran salto de 40 metros. Las guías dicen que es el rapel más bonito de toda la Sierra de Guara. Yo no he bajado todos los barrancos de Guara pero sí que puedo decir que de todos los que he hecho (y ya llevo unos cuántos), es el rapel más chulo que he hecho. Vaya, parece que esta birria de barranco que nadie quiere hacer es más interesante de lo que parecía. No os voy a contar más de este lugar, el que tenga curiosidad, qué venga a conocerlo.

¿El rapel más bonito de la Sierra de Guara?. Tan espectácular como dificil de fotografiar.



A partir de este punto, el barranco adquiere la típica configuración estrecha de los barrancos de conglomerado y desemboca en el Balcés justo en frente de la desembocadura del Juncar.



Confluencia del Cautiecho con el Balcés.



Nada más tocar el Balcés, tendremos que nadar una profunda badina de unos 15 metros que totalmente inevitable. Al loro con el caudal del Balcés, si va crecido, podemos tener problemas en este punto.


A vadear y nadar en el Balcés.



*BARRANCO DE ALBORCERAL.

El Alborceral visto desde la carretera.



Ahora vamos a pasar a la orilla derecha del Balcés, mucho más conocida por los barranquistas, sobretodo por la facilidad de sus accesos, ya que la carretera que va de Bierge a Rodellar pasa cerca de la cabecera de estos afluentes del Balcés.
El Alborceral está considerado el hermano menor del Cueva Cabrito, el barranco estrella de esta zona y sin duda alguna uno de los mejores barrancos en conglomerado de toda la Sierra de Guara. Pero no hay que menospreciarlo, es muy más bonito e interesante de lo que dicen las guías. A nosotros nos faltaba y también teníamos ganas de conocerlo.A diferencia del Cautiecho, de este barranco hay mucha más información disponible, asi que  voy a describirlo brevemente.
Empieza con un tramo abierto que encadena de forma ininterrumpida un buen número de rápeles, vamos que en este primer tramo estaremos entretenidos con las cuerdas.



Un bonito rapel volado de 20m dará final al primer tramo para continuar por un segundo tramo de caminar y más o menos horizontal que nos permitirá avanzar fácilmente un buen trecho.


Rapel volado de 20m.


Tras este segundo tramo, llegaremos al inicio del tercer tramo, el más interesante y el que más nos gustó. Poco a poco el barranco irá estrechándose hasta convertirse en una fisura en la roca por la que tendremos que progresar de forma muy trabajosa.



De esta manera llegaremos a unos bonitos oscuros, para nosotros una sorpresa ya que no esperábamos encontrar un tramo tan estético. Se le compara a este barranco con el Cueva Cabrito pero a nosotros se nos antojó que este tramo se parecía más a las secciones más bonitas de la Palomeras del Fornocal, un afluente en conglomerado del Fornocal, en la cuenca del Vero.Un tramo muy chulo.


La zona de oscuros.


Lo de las estrecheces si que guardan similitud con el Cueva Cabrito. En algunos rápeles hay que menguar para poder pasar. Divertido, pero de progresión muy física y trabajosa.





Y por fin llegamos a los dos últimos rápeles. El primero nos deposita en una marmita trampa que, mediante un acceso expuesto que ahora está instalado con un pasamanos, nos permite montar el último rápel que cae directamente sobre el pasillo de los Estrechos del Balcés. Un final precioso, que justifica por sí sólo este descenso.



El último rapel del Alborceral cae directamente sobre los Estrechos del Balcés.



Para volver tenemos 2 opciones: o descendemos los Estrechos del Balcés (necesario 2 coches) o remontamos este primer pasillo de los Estrechos hasta llegar a la desembocadura del Cueva Cabrito para hacer el camino de retorno de este barranco hasta el coche. Fue la opción que nosotros utilizamos.
En ambas opciones el caudal del Balcés limitará nuestro descenso. Si está en carga, nos quedaremos atrapados en el último rapel y si va alto, el remonte de este primer pasillo puede ser bastante trabajoso o incluso imposible, asi que sed consecuentes.
Ah, el Alborceral tiene pozas profundas e inevitables, asi que buscad bien la fecha para que el descenso tenga el agua limpia y el Balcéd os permita retornar al coche a través de las 2 opciones antes descritas.

Remontando el primer pasillo de los Esrechos del Balcés.


Aún nos queda mucho tajo en la cuenca del Balcés pero poco a poco la iremos conociendo, hasta ahora todo lo que hemos hecho no nos ha decepcionado.

La publicación de esta entrada no corresponde con las condiciones actuales de estos dos barrancos, ambos descensos los hicimos hace un mes largo.

lunes, 30 de marzo de 2015

DÁNDOLE CERA A LAS ZAPATILLAS.

A finales del 2014 había decidido cerrar este blog, falta de motivación, y sobretodo falta de tiempo para actualizar, hacía tiempo que este espacio había dejado de tener sentido para mi. Pero llegó el 2015 y no cerré el blog, en realidad me daba pena, mucha información publicada y muchas vivencias contadas en todos estos años. Pero sí que ha cambiado algo, ya no tengo la intención de publicar todas o la mayoria de las actividades que haga, ahora voy a escribir lo que me apetezca y cuando me apetezca, sin que sea una obligación, siemplemente tengo que tener ganas de escribir y ahora, 3 meses después de mi última actualización, me apetece volver a escribir.
En todo este tiempo, blog e internet no ha habido, pero actividad deportiva sí, y mucha. Desde que ha empezado el 2015 le he estado dando cera a las zapatillas y han salido entrenos muy buenos. Hoy me apetece contaros algunos de estos "paseos":

*ENTRENANDO POR LA SIERRA DE GUARA.

A principios de año y antes de que llegasen los temporales de nieve, me di un par de garbeos por la Sierra de Guara. Comencé el 2015 con la clásica Travesía de las cumbres del Circo de Arguis (Peiró-Gratas-Calmas), pero ésta vez y como novedad, la hice en sentido contrario, empezando por el Pico de las Calmas, al que subí por la senda directa que sale desde la presa del embalse, pasando después por el Gratal y terminando en el Peiró pero sin bajar al hayedo, directamente desde el Collado de Sarramiana, curiosa esta variante pero sin senda y bien de pinchos para las piernas. Buen día para hacer 22km y unos 1.440 metros de desnivel positivo.

En la cumbre del Pico de las Calmas (al fondo el Peiró, última cumbre de la travesía).


El Peiró desde la arista que sale del Collado de Sarramina.


Como no acabé muy cansado, 2 días después volví a la Sierra de Guara con la intención de subir al Pico Gabardiella desde el Salto de Roldán. El año pasado (ver reseña aquí) un fuerte temporal de nieve me impidió coronar la cumbre principal y como soy maño, otra vez estaba de vuelta. Salió el típico día anticiclónico de invierno, con sol y buena temperatura en las zonas altas y el termómetro desplomado en el fondo de los valles. Al pasar por el Embalse de Belsué menudo fresquiviris, -4º y el la salida de los Estrechos de la Carruaca, a la altura del puente de Lúsea, completamente congelada.

Los Estrechos de la Carruaca congelados a la altura del Puente de Lúsera.


En la cima del Gabardiella, un solazo estupendo y en camiseta, con unas vistas preciosas como telón de fondo de unos Pirineos que todavía no habían recibido las fuertes nevadas del invierno.

Terminando los deberes pendientes del año pasado: cima del Gabardiella desde el Salto de Roldán.



A la bajada hice la circular que pasa por el Embalse de Cienfuens, con unas vistas muy guapas de los acantilados de Cienfuens. Al final salió una preciosa y exigente ruta de unos 30km y 1.300 metros de desnivel positivo.



*MIS PASEOS POR ZARAGOZA.

A mitad de enero llegan los temporales de nieve y tengo que refugiarme en Zaragoza para seguir entrenando. Los entrenamientos se van sucediendo y va mejorando mi forma física, asi que me decido a alargar las tiradas habituales y a conocer nuevas zonas del entorno de mi ciudad. Como novedad, retomo la costumbre que tenía en los años que corría en asfalto de empezar y terminar las tiradas largas en la puerta de mi casa.

Este año, las tiradas largas por el Ebro han empezado y acabado en la puerta de mi casa.



El Camino de la Alfranca es todo un clásico en las tiradas largas de los alredores de Zaragoza, este año he vuelto a realizarlo, en medio de las primeras riadas del Ebro. Un sitio muy conocido para mi que siempre se me hace largo. El paseico, ida y vuelta desde la puerta de mi casa, salió de 35km totalmente llanos.



Este año me he dedicado a coleccionar los pueblos de los alrededores de Zaragoza.


Las riberas del Gállego han sido la gran novedad de este año y las he explotado mucho, sobretodo cuando el Ebro se ha salido de su cauce en las continúas riadas de este año. Siguiendo el recorrido del Anillo Verde Norte, se puede llegar fácilmente a San Juán de Monzarrifar y desde aquí, por un sendero precioso, hasta el Azud de Urdán , ubicado justo enfrente de la Cartuja del Aula Dei y lugar de nacimiento de la famosa Urdana, la huerta que riega toda la margen izquierda aguas abajo de Zaragoza. Este "paseico" lo he hecho un par de veces, ida y vuelta, desde la puerta de mi casa, salían 31km totalmente llanos.



Frente al Azud de Urdán, premio a la tirada larga de ese día.


Cuando me vi lo suficientemente fuerte y antes de que las riadas del Ebro me impidiesen hacerlo, me animé a ir un poco más allá de dónde había llegado. Siguiendo primeramente el Camino de la Alfranca hasta la Cartuja Baja, y después del GR99, me fuí hasta el Burgo de Ebro por la Reserva Natural de los Sotos y Galachos del Ebro. Una de las mejores rutas de este año, un oasis de lagunas y sotos de ribera en medio de la Depresión del Ebro que pasa por los Galachos de la Cartuja y el Burgo del Ebro. Primer entreno serio del 2015: ida y vuelta desde la puerta de mi casa en el que salieron 41 km llanos.



El Galacho de la Cartuja.

Seguimos coleccionando pueblos: frente al Burgo de Ebro.



Este año el Ebro nos ha enseñado los dientes. Como corredor de ribera, las continuas riadas han afectado a los circuitos por dónde entreno habitualmente. La de finales de febrero fue excepcional, asi estaban los caminos y campos entre el Galacho de Juslibol y Alfocea vistos desde el Castillo de Miranda (por aquí entreno entre semana),  el Ebro con más de 4km de anchura, no se distingue el relieve del terreno por que estaba todo bajo el agua, aun flipo cuando veo estas fotografías, lo que puede hacer la fuerza de  la naturaleza. Fue un desastre natural y tocó adaptarse para seguir entrenando.




Mi forma física seguía mejorando, lo que seguía permitiendo alargar las tiradas y conocer nuevos sitios. Con el Ebro desbordado por las riadas, me decido a conocer nuevas zonas. A principios de febrero cae la segunda tirada seria del año: Zaragoza-Torrecilla de Valmadrid por el CR41 o Camino de la Estepa.  El paseo, ida y vuelta, me salió de 31km, pero que duros se me hicieron.



La ruta sale desde el Cementerio de Torrero y sigue la Cañada Real de Torrero hasta Torrecilla de Valmadrid. Tenía ganas de conocer este sitio, algunos de los corredores ultrafondistas de Zaragoza entrenan por estos montes, es lo que se conoce popularmente como el Horizonte.





La ida la hice más o menos bien, pero la vuelta, con cierzo huracanado de frente, se me hizo muy dura, un comecocos perfecto que me vino muy bien para entrenar el aspecto psicológico. Estepa, Cierzo, caminos polvorientos, horizontes infinitos y mucha soledad, el DESIERTO siempre te pone a prueba.


¿Adivináis por qué a estos montes les llaman el Horizonte?



Otro cromo más para la colección de pueblos de los alredores de Zaragoza.


Finales de febrero, se acercaba el momento clave. Me había marcado esta fecha en el calendario para hacer un test de esfuerzo y comprobar si mi forma física y la cabeza estaba a la altura de los objetivos planteados para este año. Siempre había querido hacer esta ruta, andando me parecía muy larga, y corriendo era muy exigente y había que estar muy fuerte, por eso no me había atrevido hasta ahora. Estoy hablando de ir a de Zaragoza a Fuendetodos por el PR-Z23 o el Camino de Goya,  , atravesando las Planas de punta a punta, un paseo de 43km y 500m de desnivel positivo.


Celebrando mi llegada a las Planas desde Zaragoza a través del Barranco del Montañés


Es una ruta histórica que utilizaron en el pasado los habitantes de Fuendetodos para ir a Zaragoza, aunque era conocida por su dificultad y menos utilizada que la ruta que iba por la Huerva. Alejada de núcleos de población, sin posibilidad alguna de encontrar agua en toda la ruta, con una climatología muy severa durante todo el año, y retiradas complicadas y muy largas en algunos puntos de la travesía, la actividad exigia ser completamente autosuficiente y llevar encima todo lo que pudiera necesitar.


Valmadrid visto desde las Planas


Sin duda alguna ha sido hasta ahora la actividad del año. Es difícil explicar las sensaciones que experimenté realizando en solitario y en autonomía esta larga travesía a través del desierto. Pero además es una ruta muy bonita y variada, cuando llegas al extremo de las Planas, a la altura de Valmadrid, la estepa se convierte en un espeso pinar, con una orografía muy compleja alternada por pequeños focinos (cañones kársticos). En este tramo me encontré con un zorro, 3 corzos y una cabra montesa......a tan sólo 30km en línea recta de Zaragoza!!!!!. En este punto entendí por que este camino era tan temido en el pasado por los habitantes de Fuendetodos, a la complejidad  y distancia de la ruta y la lejanía de núcleos de población, se unía la posiblidad de encontrar lobos, sí habéis leido bien, lobos, asi lo indicaban las fuentes escritas que describían este camino histórico.





La actividad tuvo su anécdota. Cuando estaba cruzando las Planas me encontré con un ciclista que venía de Jaulín. Le pregunté qué tal estaba el camino y le dije que iba a Fuendetodos. El ciclista me dio a entender que era un insconciente y me invitó a darme la vuelta ya que quedaba mucho hasta Fuendetodos. Evidentemente no le hice caso pero cuando llegué al extremo de las Planas, a la altura del Bosque Alto, me interceptó por detrás otro ciclista y me preguntó si era yo el corredor que iba en solitario hasta Fuendetodos, por lo visto el anterior ciclista se lo había encontrado y le había hablado de mi. Momento surrealista en medio del monte, miré a mi alrededor y al no haber más corredores, tuve que confesar mi delito. El ciclista, que se llamaba Gustavo, decidió acompañarme unos cuántos kilómetros, menudo fichaje el amigo, de mi estilo o incluso peor, los dos en solitario por medio del monte, él en bicicleta y yo corriendo, cuántas cosas teníamos en común. Esto fue la inyección de gasolina definitiva que me transportó directamente a Fuendetodos.


Con Gustavo, menudo fichaje, muchas gracias por acompañarme unos kilómetros ese día.



Ese día salió todo perfecto, la verdad es que me daba mucho respeto esta actividad y me quité un peso de encima. Buenas sensaciones y buena planificación de la actividad, funcionaron las piernas y sobretodo la cabeza, una inmejorable inyección de moral para los retos de este año.
La estepa y el desierto dan paso al monte y a los pinos, naturaleza salvaje desconocida a las puertas de Zaragoza



En Fuendetodos me estaba esperando Marta con la furgo (no os penséis que quería volver a Zaragoza otra vez corriendo, que algo de talento tengo, eh?), bueno, mejor dicho, tuve que esperar yo a Marta, llegué al pueblo por debajo de mi hora prevista, lo dicho, ese día fue todo sobre ruedas.



Seguimos coleccionando pueblos, pero este cromo vale por dos.


Las Planas también las he visitado pero menos que otros años, me ha apetecido más hacer rutas nuevas y descubrir nuevos rincones de Zaragoza. Como había que hacer kilómetros y metros de desnivel, a mediados de enero se me ocurrió subir 4 veces consecutivas a las Planas por la Pista de Cadrete, un paseo de 36km y 1.200m de desnivel positivo, hasta ahora mi record estaba en 3 subidas a las Planas. Y una semana después de Fuendetodos, fui un poco más allá, e hice 5 subidas consecutivas a las Planas, 4 por la pista de Cadrete y una más por el Muro de la KDRTRAIL, en total 45km y 1.500 metros de desnivel positivo.


Dándolo todo en la subida de las Planas.


¿Y todo esto para qué?. Lo primero y por encima de todo, para disfrutar, de eso se trata cada vez que me calzo las zapas de trail y me echo al monte. Pero en medio del horizonte de todas estas tiradas largas había unas buenas calentadas de cabeza. La primera de ellas, este sábado pasado, la II ULTRATRAIL DE NOGUERUELAS, una ultramaratón de montaña de 70km y  3.500m de desnivel positivo por la Sierra de Gudar-Javalambre. Al final fueron 60 km y pico por que tuvieron que recortar por tema de seguridad. Si correr una ultramaratón de montaña ya es lo suficientemente duro, encontrarse la mitad de circuito cubierto de una gruesa capa de nieve y la otra mitad embarrado y capuzado de agua por los deshielos, fue un "plus" que me ha dejado las piernas a gusto durante unos cuántos días. Buena curtida y carrera para recordar, pero eso, si tengo ganas y tiempo, os lo contaré otro día. Hoy me apetecía más contaros los entrenos de este año.

 Correr una ultramaratón de montaña con tanta nieve tuvo su guasa.


 30 km largos sobre la nieve, duro, duro...(foto cedida por Monrasin).


 Los barrancos de la parte inferior del circuito en carga por los deshielos, hay que cruzar por dónde se pueda (foto cedida por Monrasin).


Finisher en la Ultratrail de Nogueruelas, apurando pero conseguí bajar de las 10h.



P.D: cuando estaba escribiendo esta larga entrada, se me ha venido abajo la señal de internet y he tenido que volver a escribir de nuevo casi todo....ha sido una señal por querer  volver a escribir en el blog?.