domingo, 5 de octubre de 2014

POR LAS FAJAS DEL MASCUN.

LAS SENDAS IMPOSIBLES DE LA SIERRA DE GUARA (LAS FAJAS DEL MASCUN). 


La Senda d´as Zinglas discurre colgada literalmente sobre el vacio.


Otro capítulo más de las "sendas imposibles de la Sierra de Guara" , y tengo que reconocer que estamos enganchados. Empezamos el año pasado por el "Paso Len" y el "Paso de los Articazos" (para ver reseña pinchad aquí) como ruta de aproximación para descender el barranco de Chimiachas; este año recorrimos la "Senda de las Escaleretas"  (para ver reseña pinchad aquí) como retorno del Barranco del Basender. Ambos recorridos los realizamos en el Barranco del Vero. Seguí investigando y vi que la Sierra de Guara guardaba más secretos escondidos, esta vez nos dirigimos al Barranco del Mascún para recorrerlo por sus cornisas superiores, un recorrido grandioso y sorprendente, por sendas de vértigo y muy espectácular en paisajes.
Empezaremos el recorrido en Rodellar, por el archiconocido camino que sube hasta el despoblado de Otín. El primer tramo nos desciende hasta el lecho seco del Mascún (en estiaje, claro) pasando por parajes míticos superconocidos como el Delfín, la Surgencia y las Ventanas. En fin de semana, podréis observar a decenas de escaladores colgados como arañas en los desplomes y chorreras de las paredes del Mascún Como ha cambiado este sitio en apenas 100 años, cuando lo visitó por primera vez Lucien Briet en 1904, momento en que se toman las primeras fotografías y se divulga al exterior este cañón, esto era el culo del mundo, por aquí no pasaba prácticamente nadie salvo los habitantes de los pueblos del entorno que conseguían sobrevivir a duras penas en un entorno tan duro y salvaje. Actualmente, la escuela de Rodellar es la escuela que concentra la mayor cantidad de vías de octavo grado del mundo, un sitio mundialmente famoso entre los escaladores  frikis que sueñan por cabalgar por sus difíciles desplomes.



A la altura de la Cuca de Bellostas y de la Ciudadela, también de sobra conocidas por nosotros, tomaremos el desvío que nos permitirá remontar la dura subida de la Costera de Otín. Siempre que hemos subido por aquí, hemos venido con pesadas sacas de barrancos con la intención de descender el Mascún o alguno de sus afluentes, hoy vamos en formato senderistas, sin apenas peso y disfrutando como nunca de este entorno, y eso que hemos pasado por aquí unas cuántas veces.


La Ciudadela y la Cuca de Bellostas.



El paisaje que nos rodea compensa con creces el esfuerzo de esta subida.


En lo alto del barranco, el paisaje cambia y nos encontramos con el magnífico "Caxigar de Otín", preludio de la zona más humanizada de esta vertiente del Mascún, hasta llegar hasta los dos enormes Caxigos (carrascos en aragonés), cuyo porte, tamaño y sombra seguro que nos llamará la atención. Es un punto que siempre se utiliza para reponer fuerzas después de la subida de la Costera de Otín.



Los grandes caxigos de Otín.


Desde estos 2 caxigos tenemos a un paso las casas de Otín. Sitio emblemático de la Sierra de Guara, despoblado totalmente desde los años 50-60 del pasado siglo. Visto el aislamiento severo que tenía este pueblo, y la vida tan dura que tenían que vivir sus habitantes, uno puede entender fácilmente por que se quedó abandonado. De nuevo la Sierra de Guara ha cambiado mucho, hasta los años en que se quedó despoblado este pueblo por aquí prácticamente no pasaba ningun foráneo y, ahora, sobretodo en primavera y a principios de verano, por las sendas que rodean al pueblo pasan cientos de barranquistas para hacer la aproximación al Mascún Superior, la joya de la corona de la Sierra de Guara, considerado como uno de los barrancos más bonitos de Europa.
Nosotros dejaremos atrás del despoblado de Otín y continuaremos por el camino de aproximación al Mascún Superior, hasta llegar a una chopera y a un cartel indicativo del Barranco de Raisén. A partir de aquí vamos a ser originales y a transitar por sendas y parajes solitarios que todavía están poco divulgados. La recompensa que vamos a tener va a ser muy grande.




Desde la chopera citada anteriormente nos internaremos en la cabecera del Barranco del Raisén, uno de los afluentes de esta vertiente del Mascún. Este barranco lo descendidimos el año pasado, como una forma original y diferente de acceder al Mascún Superior (para ver reseña pinchad aquí). Ese día ya nos fijamos en las cornisas señalizadas que volaban sobre la vertiente izquierda del Raisén y se nos quedó como actividad pendiente a realizar. Un año después, estamos otra vez aquí, para disfrutar de estos parajes de una forma diferente.


El Saltador del Raisén, rapel volado de 30m, principal atractivo de este barranco, vistos de la Senda d´as Zinglas.


El Barranco Raisén y su confluencia con el Mascún Superior, visto desde la Senda d´as Zinglas.



Desde la misma chopera sale una senda señalizada, denominada como "Cornisas del Raisén" que discurre colgada literalmente sobre el vacío atravesando las paredes y el precipio de esta vertiente del barranco.
Quiero hacer una apreciación ya que esta senda  imposible comparte unas característica común con  el resto de sendas imposibles que hemos recorrido en la cuenca del Vero. No son sendas abiertas por montañeros o escaladores, ni itinerarios equipados para practicar deportes de aventura, aunque nos parezca imposible, son sendas históricas utilizadas en el pasado por los habitantes de Otín para descender al fondo del Mascún. Nosotros pasamos por aquí para evadirnos de la ciudad y contemplar la naturaleza, ellos utilizaban estos recorridos para sobrevivir en el medio tan duro en el que vivían. Para mi este es el verdadero valor de esta ruta, una prueba más de la perfecta adaptación al entorno que tenían en el pasado los habitantes de la Sierra de Guara.


Es increible que se pueda transitar por aquí.



La senda no es difícil, de hecho no es necesario utilizar las manos en ningún momento, pero exige un paso firme y cuidadoso, ya que discurre volada en medio de un gran precipicio.



El paisaje aéreo de la Senda d´as Zinglas.



Una ruta preciosa y muy inteligente que nos permitirá descender de forma increible al fondo del cauce del Mascún. Por cierto, ahora se denomina esta senda como "Cornisas del Raisén" pero los habitantes de Otín la denominaban de otra forma: Senda d´as Zinglas. Zingla se denomina a las correas que se utilizan para amarrar a los caballos (la cornisa que recorremos parece desde lejos la zingla de un caballo) pero también se utliza en el alto aragón para referirse a lugares escarpados. Mejor utilizar la toponimía original, no os parece?.


Aquí la senda es más horizontal aunque no ha perdido su carácter aéreo.



En poco tiempo tocaremos el fondo del Mascún Superior y lo haremos en uno de los parajes más conocidos por los barranquistas: en el Saltador de las Lañas. Para los que no lo conozcáis, es un conjunto de cascadas que se despeñan en una vertical semivolada de unos 25m. Esta cascada marca el inicio del descenso del Mascún Superior.


Paraje top-ten de este recorrido: el Saltador de las Lañas del Mascún Superior.



Desde la base de la cascada nos podremos dar la vuelta y ver la senda colgada por la que hemos accedido a este lugar. Lo dicho, un recorrido sorprendente y, si eres barranquista, una forma diferente de acceder al Mascún Superior.



Ya hemos tocado el fondo del Mascún Superior, detrás nuestro la faja de la Senda d´as Zinglas por dónde hemos venido.


Hoy el Mascún Superior lleva bastante agua pero lo que más nos llamó la atención es que estábamos totalmente solos. El Mascun es barranco kárstico lo que quiere decir que sólo lleva agua después de fuertes tormentas o en época de lluvias. Normalmente, para pillarlo con agua se suele descender en primaver o a principios de verano; y es un barranco muy masificado estas fechas. Ese día aprendimos una nueva lección, en otoño por aquí no viene nadie y es fácil pillar el Mascún en las condiciones de agua que encontramos ese día, asi que si repetimos alguna vez este barranco (que seguro que sí) "nunca mais" a las masificaciones de la primavera y principios de verano. Es lo único que nos falta para disfrutar del verdad el Mascún, ya que siempre lo he pillado petado de gente.


Disfrutando del Saltador de las Lañas en completa soledad un domingo de finales de septiembre con una temperatura estupenda............y sin ningún barranquista!!!!!!!.



Se está bien aquí abajo, la temperatura es buena y estamos solos disfrutando de uno de los parajes más bellos de la Sierra de Guara, pero tenemos que continuar. Deshacemos el camino de la Senda d´as Zinglas y volvemos hasta la cabecerea del Raisén. En vez de volver por el camino de ida lo vamos a hacer por otro camino aparentemente imposible: las "Cornisas del Mascún". Desde la chopera de la cabecera del barranco cruzaremos el cauce del mismo y nos internaremos en otra senda marcada que se dirige a otra faja colgada literalmente sobre los abismos del Mascún Superior. De nuevo la toponimía actual de esta senda es incorrecta, este camino también lo utilizaban los habitantes de Otín y lo denominaban como la "Senda d´as Peñas Altas"
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La entrada de la Senda d´as Peñas Altas.



Desde el inicio de esta senda podremos contemplar el trazado de la Senda d´as Zinglas que hemos recorrido hace un rato. Visto desde aquí, es increible que se pueda transitar por semejante precicipio sin apenas dificultades.



La Senda d´as Zinglas colgada en el vacío sobre el Barranco del Raisén vista desde la Senda d´as Peñas Altas.



La Senda d´as Peñas Altas no es tan escarpada ni tan aérea como la Senda d´as Zinglas pero al contrario que ésta, tiene unas vistas espectáculares de todo el  Mascún Superior.


Vistas de la cabecera del Mascún Superior.



Aquí podéis ver como la faja es ancha y no tiene ninguna dificultad técnica. Eso sí, no deja de ser un recorrido inteligente y sorprendente, ya que es el único punto débil que permite transitar por toda esta vertiente del Mascún.






El corte del Mascún por debajo de los Oscuros de Otín desde la Senda d´as Peñas Altas.



Las vistas aéreas que nos ofrece la senda sobre el Mascún Superior nos pemitirán contemplar la arquitectura barroca tan compleja que tiene el barranco, constituidas por un conjunto de agujas, ventanas y pináculos de formas inverosímiles que desafían constantemente al vacío. Estas son las formaciones kársticas que podremos contemplar a la salida de los Oscuros de Otín, desde el fondo del barranco, cuando lo estamos descendiendo, no te puedes ni imaginar lo que tienes encima tuyo.



Las fantasticas agujas y formaciones kársticas colgadas sobre el Mascún a la altura de la salida de los Oscuros de Otín.



La Senda d´as Peñas Altas nos devuelve otra vez a la planicie de Otín, muy cerca del pueblo. Desde aquí sólo nos queda retornar por el camino que hemos recorrido horas antes.

 

Tras recorrer las Cornisas del Mascún ya puedo decir que he recorrido íntegramente todo este cañón. La vertiente contraria la recorrimos casi en su totalidad en junio del 2012 como aproximación al Barranco d´as Cochas (para ver reseña de la actividad pinchad aquí). Las Cornisas del Mascún es de lo mejorcico, por no decir lo mejor, que hemos recorrido en la Sierra de Guara. El Mascún Superior es la joya de la corona de toda sierra, por el fondo del cañón o por arriba, ofrece parajes increibles, de una belleza sobresaliente. Tras recorrer las cornisas del Mascún, nos hemos hecho la pregunta de por dónde es más bonito este barranco, por arriba o por debajo. Sinceramente, me cuesta responder esta pregunta.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

BARRANQUISMO EN LA VALLÉE DU GAVE D´OSSEAU


LOS BARRANCOS DE LOS PIRINEOS ATLÁNTICOS.


Este año nos hemos propuesto conocer nuevas zonas para practicar barranquismo. El Valle d´Osseau, en la vertiente francesa del Portalet, es una zona muy conocida por los franceses que concentra un buen número de barrancos interesantes.
Los barrancos de este valle albergan todas las características de los cañones de los Pirineos Atlánticos, un tipo de barrancos que todavía no habíamos descendido y que nos apetecía conocer para hacer descensos diferentes a los que estamos acostumbrados.
En primer lugar, son barrancos de alta montaña que, incluso en estiaje, tienen un caudal significativo, por lo que el agua es el elemento dominante, y por cierto, suele estar muy fria. En líneas generales no son unas gargantas muy encajadas, los estrechos y las gorgas se suelen alternar con tramos abiertos. Y los ríos discurren por el fondo de valles tapizados por bosques atlánticos de hayas y abetos por lo que suelen ser cañones con mucha vegetación en su fondo, algo que los hace muy diferentes al resto de barrancos de los Pirineos.
Este año teníamos fijada esta zona pero las tormentas tan abundantes que ha habido todo el verano, han dejado pocas opciones tanto a lo referente a la meteorología como a los caudales, bastante elevados este año. En julio quisimos hacer un finde monográfico por la zona pero tuvimos que abortar por meteo y condiciones, asi que hemos tenido que esperar a finales de agosto y  principios de septiembre para poder hacer algo interesante en el valle. Aún así, tampoco hemos tenido muchas opciones, nos ha tocado jugar con las tormentas de estos últimos fines de semana y adaptarnos en función de los caudales y las condiciones. Estos son los descensos que hemos realizado, no eran exáctamente los que teníamos en mente ni los hemos bajado en las mejores condiciones, pero la meteo ha mandado en todo momento.

-CANYON DU BROSSET O TOURMON.


Uno de los cañones situados a mayor altitud del valle. Tanto por su altitud (1.660m en el inicio) como el entorno en el que se desarrolla, lo podemos calificar como un barranco de alta montaña. El acceso se encuentra unos 4km después de pasar la frontera del Portalet, en una acusada curva de la carretera justo al lado de un puente viejo dónde dejaremos el coche. Aquí nos pondremos el neopreno ya que el acceso es inmediato.


 

El descenso alberga 2 estrechos alternados por zonas abiertas de andar, con varias cascadas o saltos de agua de hasta 18m de altura. El equipamiento es correcto y permitiría descender el barranco con caudales altos ya que en la mayoria de los casos hay instalaciones que nos separarían de los activos de las cascadas. No obstante, hemos visto que el acceso a alguna de las cabeceras puede ser expuesto con caudales elevados.




Los estrechos y los rapeles largos son bonitos pero las zonas abiertas y de andar se hacen largas. Además, resbala un montón, nos dimos un par de tozolones y eso que íbamos con cuidado. Esto hizo que globalmente este descenso no nos gustase mucho. Se hace en unas 3h, después toca un retorno de 20-30min andando por la carretera salvo que llevéis 2 coches.




CANYON DE BIOUS-GABAS


Descenso cortito que realizamos con el cielo amenanzando tormenta y que elegimos por su longitud y por los escapes que hay a lo largo del barranco. Si nos caía la mundial encima (al final sólo goteó), no nos queríamos enmarronar demasiado.
El Barranco de Bious-Gabas es un descenso excavado en granito que se realiza en el tramo final del valle que forma el río Bious justo antes de su confluencia con la población de Gabás. Para que os situéis, es el río que va paralelo a la carretera que sube de Gabas al Lago de Bious-Artigues, famoso por ser el punto de partida del trekking de los lagos de Ayous (el Tour de los Lagos).


 Rapel de acceso a la cabecera de la gran cascada del inicio, cuyo acceso es expuesto con caudales altos.



El comienzo del barranco es magnífico. Tendremos que descender una caudalosa cascada cuyo acceso puede ser expuesto con caudales altos. Por lo visto, los guías franceses que trabajan este barranco, instalan una tirolina para acceder a la instalación de esta cascada. Nosotros no tuvimos problemas ya que el caudal era correcto.
Tras este rapel, pasaremos por la desembocadura del Ravin de Magnabaigt con el Bious, y lo hace mediante una preciosa cascada que nos deja un rincón precioso y muy estético. Lo dicho, comienzo 5 estrellas con ambiente de gran garganta.


 Confluencia con el Ravin de Magnabaigt, un sitio precioso.



 Ambiente de gran garganta en el inicio del descenso.



Tras este primer estrecho, el barranco se abre y se alternarán tramos de andar con gorgas muy bonitas en las que tendremos que nadar y alguna que otra pequeña cascada que tendremos que rapelar o, incluso saltar o toboganear. De hecho, a mitad de barranco hay un tobogán muy divertido de unos 7m de altura. Vamos que si queremos y lo buscamos, podremos enredar un rato.





Si bien con caudales normales es un barranco sencillo, el marco en el que se desarrolla es magnífico. Torrente de alta montaña excavado en granito que discurre por medio de un frondoso bosque de hayas. A nivel paisajístico es un barranco muy bonito. 
Ah, se me olvidaba, la temperatura del agua es muy fria, aquí no entra el sol nunca y además tiene numerosos aportes de surgencias. Globalmente este descenso nos gustó mucho.


 El barranco discurre por el fondo de un bosque de hayas frondoso.



-CANYON DU SOUSSOUÉOU


Barranco de nombre impronunciable pero una de las joyas del valle. Es el acuapark de todo el Valle d´Osseau, con numerosos saltos y toboganes de mediana altura. Otro barranco de aguas muy frias excavado en granito y que discurre en medio de un espeso bosque de hayas.
Este cañón está regulado ya que justo dónde se empieza el descenso hay una presa que hace sueltas regulares para aprovechamiento hidroeléctrico. Este año han estado soltando todo el verano, lo que unido a los caudales altos del valle, ha provocado que este descenso no se haya podido afrontar hasta finales de agosto. Es importante que antes de entrar os aseguréis que no van a hacer sueltas, lo podéis consultar en el portón de entrada de la Central Hidroeléctrica de Artouste, cuelgan el aviso la tarde del día anterior.

 Aviso que nos garantizaba que ese día no iba a haber sueltas. Necesario consultar esto antes de entrar al cañón.



Otro punto que tendréis que tener en cuenta antes de entrar es el caudal. Para valorarlo, hay una escala de nivel en el puente del final del barranco y otra más justo en el inicio, pero a fecha de hoy no existen, la primera ha desaparecido y la segunda está enterrada por las gravas.
El día que afrontamos el descenso no encontramos en la aproximación la escala de nivel, pero aquí el barranco es ancho y no nos pareció que llevase excesiva agua. En la cabecera la cosa cambió, tampoco encontramos la escala de nivel pero aquí se veía todo bastante bruto, estaba claro que el cañón iba con caudal alto, por encima del nivel rojo de caudal (más de 200l/seg). También nos mosqueó no encontrar a nadie. Es un barranco masificado en verano que lo trabajan mucho los guías. En el parking habíamos visto la furgo de una empresa y durante la aproximación los oimos en el fondo del barranco pero no había nadie más. Valoramos si entrar o no, sabíamos que iba a tocar espuma en abundancia, pero ya que estábamos aquí, nos lanzamos a la aventura.


 La senda de aproximación es preciosa y  va en medio de la espesura de un bosque de hayas.



En efecto, iba todo muy bruto.Los toboganes, casi todos con curvas y recodos, iban muy fuertes, asi que aunque sabíamos que las recepciones no darían problemas, optamos por sacar la cuerda para no hacernos daño en la ejecución de los toboganes. Esto suponía que lo más atractivo de este barranco, sus toboganes, se quedaban para otro día, pero sin conocerlos y con el caudal que llevaba, preferimos asegurarnos y volver enteros a casa. Cuando estábamos haciendo el segundo rapel, entró un grupo de franceses que tomó la misma decisión que nosotros y optó por progresar con la cuerda.






Este descenso con este caudal y tanta espuma no es ninguna tontería, vamos que nos tuvimos que poner las pilas al instante. Al final del descenso pillamos a un grupo guiado que iba por delante de nosotros y el guía nos confirmó que el barranco estaba en el nivel rojo de caudal y que, si no te lo conocías, no estaba para enredar. El día anterior, los guías de esta empresa habían venido a reconocer el barranco y al igual que nosotros habían progresado con la cuerda en la mayoria de las cascadas. Ellos hicieron más toboganes que nosotros, es lo que tiene reconocer el barranco el día anterior y conocértelo de memoria.
El barranco, a pesar de lo exigente que estaba ese día, nos dejó un buen sabor de boca. Es un barranco muy deportivo, acuático y bastante bonito. De lo mejorcico del valle. Os dejo un vídeo que he editado con las condiciones de caudal de ese día, está claro que este año nos persigue la espuma:



video

domingo, 7 de septiembre de 2014

VALLON DE CARLEVA (ALPES MARITIMOS).


OTRO DE LOS BARRANCOS CLÁSICOS -Y LARGOS- DE LA ZONA DEL VALLE DE LA ROYA. 



Se acaban las vacaciones, y también los días de buen tiempo. Como última activad a realizar nos hemos dejado el VALLON DE LA CARLEVA, un descenso clásico del Valle de la Roya y, según las guías, uno de los mejores descensos de esta zona. Se le considera como la "Pequeña Maglia" ya que sus pozas y cascadas permiten hacer numerosos saltos y toboganes, aunque sin la envergadura y sin la cantidad de agua del primero. Y de pequeño nada, tiene una aproximación de 2h largas y su descenso nos costará otras 5 horas más.
La aproximación la comenzaremos en las mismas calles de la población de Breil Sur Roya. Como todo en los Alpes Marítimos, tanto el inicio del camino como la senda en sí, está muy señalizado, aquí es imposible perderse.



La senda gana 500 metros de desnivel positivo a la vez que remonta toda la cabecera del cañón. Es muy soleada y discurre por medio de un bosque mediterráneo de olivos (al principio) y carrascas al final. Si vais en verano como nosotros, es obligatorio madrugar para evitar el calor de esta larga aproximación.





Eso sí, pese a que se hace un poco larga y pesada, las vistas del cañón que vamos a descender después son muy chulas y nos servirá para hacernos una idea de las dimensiones de este barranco.




En cuanto la senda toca el fondo del cañón, encontraremos un cartel que nos señaliza el inicio del descenso. Contiene normativa que nos recuerda los meses en los cuales está autorizado el descenso asi como la obligatoriedad de respetar las zonas de captación de agua que nos encontraremos en su curso. También nos advierte de la complejidad de un posible rescate debido a la compleja orografía del barranco, asi que hoy accidentes cero.




A diferencia de los barrancos que hemos bajado estos días, el caudal es bajo, al menos en verano, aunque esto no deja de ser un barranco acuático ya que en los estrechos y en las pozas, nos tocará mojarnos en incluso nadar.
En su mayor parte es un barranco abierto en su fondo en el que se progresa principalmente andando. Todo ello en medio de una espesa cobertura vegetal a través de un bosque atlántico que contrasta con el ambiento seco y soleado de la parte alta del cañón por dónde hemos realizado la aproximación.




Esta primera parte del barranco tiene numerosas tobas muy estéticas que intentamos evitar para favorecer su conservación.



Enseguida llegan las primeras pozas y el contacto con el agua, siempre clara y muy cristalina, como en todos los barrancos de los Alpes Marítimos que hemos bajado estos días.






Y también llegan los primeros rápeles, de una longitud media y de sencilla ejecución. No obstante, y a pesar de ser más o menos abierto, a lo largo del descenso acabaremos sacando la cuerda bastantes veces.



El Carleva es famoso por sus toboganes, sobretodo el de la siguiente fotografía, de nada más y nada menos que 25 metros. El escaso caudal que llevaba, invitaba poco a toboganear, asi que tanto nosotros como el grupo que llevábamos por delante, optamos por descender por la cuerda.




De nuevo siguen las zonas abiertas que, a pesar de hacerse largas y algo monótonas, no dejan de tener en ningún momento bastante calidad estética.




Los estrechos albergan las zonas más deportivas, con numerosos rapeles y algun que otro salto y tobogán, que con más agua se podría enredar mucho más.




El rapel de la siguiente fotografía alberga, en mi opinión, el punto más estético del barranco y uno de los rincones más chulos de todos los barrancos que descendimos esos días. Una gran toba por la que se despeña una bonita cascada y que recepciona en una preciosa poza de agua azul turquesa. Podremos optar por saltar o rapelar, pero en todo caso es un sitio muy singular de gran calidad estética en el que merece la pena detenerse un rato.




De nuevo el barranco se abre y toca andar. El caudal cada vez va disminuyendo hasta llegar a filtrarse por completo en un tramo. Nos rallamos un poco, es un barranco en el que teníamos puestas unas expectativas muy altas, y entre que estamos andando mucho y casi no hay agua, pues como que nos está decepcionando un poco.




Por suerte, al poco rato vuelven a aparecer las aguas y lo hace de forma muy espectácular a traves de numerosas surgencias que nos dejan un estrecho muy bonito de aguas muy frias y con numerosas tobas y concrecciones. El barranco se vuelve acuático y gana muchísimos enteros, menos mal por que aun quedaba un buen rato y se nos hubiero hecho muy largo.




Pese a ser un barranco que nos decepcionó un poco, debido fundamentalmente a la calidad de los barrancos que habíamos bajado los días anteriores, globalmente es un descenso que nos acabó gustando mucho. Tiene rincones preciosos y con más agua se podría jugar mucho más con los toboganes y saltos. Por su longitud, es un descenso de envergadura que exige bastante esfuerzo físico, asi que madrugad si os planteáis bajar este barranco.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

BENDOLA MEDIANE (ALPES MARITIMOS).


NATURALEZA  SALVAJE Y CALIDAD ESTÉTICA, UN BARRANCO PARA RECOMENDAR.




El VALLON DE LA BENDOLA, otro cañón mítico de los Alpes Marítimos. Con 15 km de longitud y un desnivel de 1.400m, que se salvan en 40 rapeles de hasta 50 metros de altura, es uno de los barrancos más largos y de mayor desnivel de Europa. Su descenso integral exige una cuidadosa planificación y un vivac dentro del cañón ya que lo normal es emplear 2 días largos en su descenso. Todo gigante reservado a grupos experimentados que se quieran hacer una "ULTRA" de barranquismo.
Existe otra opción más asequible que consiste en entrar en el tramo inferior del barranco, de unos 3km de longitud, sin apenas dificultades y que coincide con la sección más acuática del cañón, es lo que se conoce como el BENDOLA MÉDIANE.
El Bendola desemboca en la Roya en el precioso pueblo medieval de Saorge a escasos kilómetros de Breil Sur Roya, la localidad dónde nos alojamos en las vacaciones, asi que lo fichamos desde Zaragoza como uno de los posibles descensos a realizar esos días. Las reseñas hablaban de una descenso sencillo y muy acuático con tramos de andar alternados con bonitos estrechos. Las escasas reseñas que encontramos en internet de este tramo del Bendola parecían indicar que lo hacía poca gente. Si os soy sincero, esperábamos poco de este cañón pero nos apetecía conocer uno de los barrancos míticos de los Alpes Marítimos y eso fue lo que nos animó a conocerlo. 



Como todos los barrancos de los Alpes Marítimos, está todo muy señalizado. Un poco antes de llegar a Saorge, sale una pista de tierra señalizada que nos lleva al Pont de Castou. Tanto la reseña como las señales de circulación, indicaba que había que hacer este tramo de pista andando, pero el Puente de Castou  es una zona de recreo de la gente de Saorge (hay una poza para bañarse) y vimos varios coches transitando por la pista asi que si lo volviese a repetir seguramente metería el coche ya que la pista se hace larga a la ida y a la vuelta y encima es muy soleada.


El Puente de Castou marca el final del descenso. Aquí acaba la pista y tomaremos una senda perfectamente señalizada a la Pasarela de la Baragne, punto de inicio del barranco. Esta senda es preciosa, discurre en medio de un frondoso bosque altántico de hayas y helechos, parece mentira que estemos tan cerca del Mediterráneo.



En 2h aproximadas de pateo llegaremos a la Pasarela de la Baragne. Aquí hay un escape señalizado para la gente que viene del Bendola Integral. Nosotros nos pondremos el neopreno y empezaremos aquí el descenso.




Justo debajo del puente, empieza el primer estrecho, esto es "llegar y besar el santo", nos metemos en harina nada más entrar.



Pozas de agua fria y cristalina nos dan la bienvenida, según la reseña la primera parte es de andar y no tiene interés pero a nosotros este tramo ya nos deja con la boca abierta.





Tras el primer estrecho hay una zona cortita de andar, pero no es larga y se hace en medio de un espeso bosque de hayas. Naturaleza en estado puro.


Enseguida se vuelve a estrechar y se convierte en un barranco muy acuático en el que tendremos que progresar bastante rato a nado.




El Bendola recibe en este tramo numerosos aportes y surgencias que nos dejan rincones espectáculares de tobas, musgo y cascadas de agua como el de la siguiente fotografía que nos siguen dejando con la boca abierta:




Hace rato que nos hemos dado cuenta que este barranco lo hemos minusvalorado en casa. Pensábamos que era un descenso sin mucho interés de andar por el río alternado por algunos estrechos, cuando en realidad es un barranco muy encajonado y acuático, con numerosas pozas de agua cristalina que exigen natación en muchos tramos, y todo ello en medio de una naturaleza exhuberante, casi tropical, con bastantes aportes de surgencias y afluentes que nos dejan rincones de mucha, muchísima calidad estética.




Lo que más nos llama la atención es la gran continuidad de sus estrechos, un encajonamiento de casi 3km de longitud sin apenas respiros. A modo de comparación, sería como un Miraval pero de mucha más continuidad en sus estrechos, sin los movimientos de agua y las dificultades de éste, y con una vegetación exhuberante, casi tropical.




Es tal el encajonamiento que tiene que forma muchas secciones de oscuros en los que apenas entra la luz.



En condiciones normales es un barranco muy acuático pero sin dificultad. Tiene varios resaltes que se pueden destrepar fácilmente sin el uso de la cuerda. Pero ojo, la cuenca de captación de este barranco es enorme y en esta sección se canalizan las aguas de toda la parte superior del cañón. Los pulidos a gran altura de las paredes de la roca, la gran cantidad de árboles caidos y los numerosos tapones de troncos en su cauce, delatan una actividad hídrica muy intensa del cañón.Su longitud, estrechez y aislamiento, la falta de equipamiento en sus resaltes, asi como la respuesta inmediata a las lluvias que tiene este cañón, puede convertir este descenso en un infierno si nos pilla una crecida. Las guías alertan de este aspecto asi como de las dificultades de un posible rescate debido a orografía de este barranco.



Otro de los aspectos que nos sorprendió es lo solitario que es éste descenso. En pleno agosto y en el corazón de los Alpes Marítimos, estuvimos barranqueando en una completa y absoluta soledad.



El Bendola Mediane es un barranco muy salvaje en el que podremos disfrutar intensamente de la naturaleza. A nivel estético es un barranco excepcional, es dificil que volvamos a encontrar un barranco de esta calidad estética. Sin duda alguna, el Bendola fue la sorpresa agradable de este viaje. Si volviese otra vez a barranquear por esta zona, lo repetería sin dudarlo.