jueves, 26 de mayo de 2016

BARRANCO DE SAN MARTÍN + BARRANCO FONDO

BARRANQUISMO EN LAS GARGANTAS DEL RÍO SIESTE


El 07 de mayo participé en la Maratón de Montaña de Boltaña, una carrera preciosa que hace un recorrido circular por todos los despoblados del entorno de esta localidad, subiendo al Pico Navaín y atravesando numerosos cauces y barrancos. Me planté en la línea de salida muy cargado físicamente, sin haber recuperado de la Jorgeada, recorrida con muchas molestias físicas dos semanas antes. El resultado fue que tuve que utilizar el "comodín del público" y retirarme en la localidad de Campodarve, con 24km y unos 1.600m d+ en las piernas. Esta prueba la recordaré siempre por ser la primera carrera de montaña en la que me he retirado.
Ese día me percaté que todos los cauces por los que pasamos (Barranco de Ascaso, el río Ará y un sinfin de torrentes más) iban muy cargados de agua. Más allá de Campodarve me quedaba la parte más bonita del recorrido que era la que pasaba por las Gargantas del río Sieste, así que decidí que en cuanto la meteo nos diese tregua, cambiaría las zapas de trail por el neopreno y me vendría a conocer este sitio del que tanto había oido hablar.


 La Cascada del Coño del Mundo, el rincón más sobresaliente y conocido de este barranco.


Hace unos años estas gargantas eran un sitio muy tranquilo y desconocidas para el gran público, a excepción de los habitantes de Boltaña que las frecuentaban en verano para bañarse en las piscinas naturales del barranco. Pero con la reciente publicación de la guía de barrancos de Senderos de agua del río Ara, este barranco se ha hecho relativamente conocido, entre otras cosas por que en la portada de este libro sale una fotografía muy llamativa de la preciosa cascada de la cabecera del barranco.
Para acceder a las gargantas tendremos que ir a Boltaña y desviarnos a la población de Sieste. Desde aquí, por pista asfaltada siempre paralela al cauce del río, llegaremos a una explanada señalizada dónde dejaremos el coche. Es el parking habilitado para las Pozas de San Martín.

 Las Pozas de San Martín, fin de nuestro descenso, vistas desde la senda de aproximación.


Desde aquí, cruzaremos el río y siguiendo las indicaciones de los carteles, llegaremos hasta las famosas pozas que serán el final de nuestro descenso. Continuamos remontando el río por senda perfectamente marcada hasta llegar a un cruce de sendas dónde nos liamos. Un cartel que indica cascada del Confesionario, que nos lleva por el cauce del río y que no tenemos que seguir, y que está al lado del cartel de la siguiente fotografía, el cuál nos desvía hacia la izquierda hacia el despoblado de Morcat. Nuestra reseña decía que nos teníamos que desviar en este punto hacia la izquierda y comenzar a subir, pero tanto subimos que al final casi nos plantamos en el pueblo.  


 Por aquí no.


Cuando nos dimos cuenta del error, ya era tarde y tuvimos que bajar otra vez al río, y es que más adelante de ese cartel, había otra senda con un cartel que marcaba cascada del Confesionario por senda. Esta era la buena, mientras tanto, casi 40min de subida extra que nos hemos hincado y en el camino nos ha adelantado otro grupo de barranquistas. Informo de esto por que la reseña no decía que había más sendas en esta bifurcación y es fácil confundirse si no te acercas a ver este cartel, el más alejado de los 3. 


 Por aquí sí, es el camino correcto.



A partir de aquí, sólo es seguir la senda que va todo el rato por la derecha orográfica del río Sieste con unas vistas magníficas del cañón y del barranco Fondo, un afluente del río principal que también vamos a descender.
En cuanto la senda cruce el cauce del Sieste, entraremos en el barranco. En seguida nos pondremos en faena. Un primer rapel de unos 22m al lado de una formación de toba muy chula que recibe tanto el nombre del Confesionario como del Coño del Mundo. El segundo nombre puede sorprender pero en cuanto estás en frente de él, te das cuenta de lo acertado del nombre......je,je,je. No hay fotos de este primer rapel por que tenía el sol justo encima.


 Frente a la toba del Coño del Mundo tras descender el primer rapel.



Tras este primer rapel, cruzaremos por el cauce a la otra orilla orográfica (ojo con este cruce si llevase mucho caudal por que el lecho es muy resbaladizo) para pillar otra instalación que en un rapel de  volado de 13m sobre una gran cueva nos depositará en una preciosa poza de agua verde cristilina. 
Estos dos rápeles sobre la cascada del Coño del Mundo son muy estéticos y la imágen más conocida de este barranco. Por aquí baja agua en primavera, en invierno o después de fuertes lluvias, asi que es muy importante  acertar con el caudal ya que con agua es mucho más espectácular. Nosotros lo hemos pillado en unas condiciones excepcionales, en la carrera, hace dos semanas, ya me había fijado en los cauces de los barrancos, y mi ojo no me había fallado. 



 Menudo espectáculo para el espectador: en el segundo rapel del CoñodelMundo, qué sitio más guapo!!!.


En las dos siguientes fotografías, podéis ver el rincón tan maravilloso que forma la cascada volada sobre el porche de la cueva con las aguas verdes cristalinas de la poza de recepción como telón de fondo.
Un rincón de gran calidad estética, sólo por esto ya ha merecido la pena venir hasta aquí.



  Iniciando el rapel volado..........


 ......sobre el porche de la gran cueva del segundo rapel del Coñodelmundo, es casi  imposible no hacer postureo en este sitio!!!!.



Y en la siguiente fotografía, tomada desde lejos y sin el sol encima, podéis ver la curiosa formación de  toba del Coño del Mundo, normalmente seco pero hoy con un buen caudal de agua. Un sitio muy guapo.


 La toba del CoñodelMundo. ¿Por qué le llamará así a este sitio...je,je,je?.


Nada más guardemos las cuerdas, llegaremos al siguiente rincón conocido del barranco, una poza de agua verde cristalina denominada por los habitantes de la zona como Poza de Chinchirigoy. La poza invita al salto y a nadar en sus cristalinas aguas pero como este barranco es muy corto (en realidad, la parte deportiva acabaría con el salto de esta poza), para aprovechar el día y hacer una actividad más completa, nos vamos a salir en este punto del cauce del río Sieste y vamos a pillar una senda que remonta por encima de un afluente que viene por la margen izquierda de la garganta con el fin de descender el BARRANCO FONDO.

 La Poza de Chinchirigoy invita al baño pero de momento la dejamos de lado y nos vamos a remontar el Barranco Fondo.



La sendeta son sólo 10 minutos de subida pero es empinada y con el neopreno puesto y el calor que hace, la verdad es que se atraganta un poco. Lo bueno es que nos permite contemplar desde arriba el barranco que vamos a descender a continuación.


 Senda empinada que con el calor y el neopreno se hace algo dura, menos mal que es corta.



Nada más cruce la senda el cauce del barranco, iniciaremos el descenso con un precioso rapel volado de 13m junto a la cascada de agua que se desploma por el salto. Es un rapel muy chulo. Normalmente es un barranco seco y sin agua pierde mucho interés, asi que es prácticamente indispensable que planifiquéis su descenso en época de lluvias.


 Primer rapel volado junto a la cascada del salto de agua, muy chulo!!!!!.


Tras este rapel, llegaremos a la gran rampa de 33m que tendremos que descender mediante otro rapel. Ojo por que la parte más vertical del rapel está justo al final, asi que llevad los metros de cuerda necesarios.


 Segundo rapel en la gran rampa de 33m.


Aún hay otro rapel más de unos 6m que destrepamos y cuya instalación nos saltamos. Ojo también con la poza de recepción de este rapel, desde arriba invitaba al salto, pero abajo apenas cubría.
Y así, nos acercaremos enseguida a la confluencia del Barranco Fondo con el cauce principal. Pero antes tendremos un salto obligado de 4m que se nos antojó delicado. La poza cubría, al menos con el caudal que encontramos ese día (en estiaje no sé si cubrirá lo suficiente) pero desde arriba se veían perfectamente la silueta de las piedras amenazantes del fondo que obligaban a apuntar y a no errar en el salto.En mi opinión, no estaría de más equipar este resalte.


 
 Salto delicado de 4m, hay que apuntar, la poza no es limpia y las piedras en punta acechan.



Y ahora sí, volvemos al cauce del Sieste al que entraremos mediante un salto a la estética Poza de Chinchirigoy.  Estamos un buen rato disfrutando de este sitio, el día es caluroso y la poza invita al baño.


 De relax en la magnífica Poza de Chinchirigoy de agua verde cristalina, un sitio precioso!!!!.


A partir de aquí, sólo nos queda una excursión acuática por el fondo del río hasta las Pozas de San Martín. Este tramo se puede hacer algo pesado aunque el entorno natural en el que nos encontramos es magnífico.


 Cauce abierto del río Sieste, bonito pero se hace algo pesado.


 Menos mal que cada cierto rato nos encontramos más pozas de agua verde cristalina para mitigar el calor.




Y por fin, llegaremos a las famosas Pozas de San Martín, unas piscinas naturales de agua verde cristalina muy frecuentadas por los habitantes de Boltaña. Un sitio precioso que permite enredar un rato toboganeando en las rampas resbaladizas que comunican las pozas.


Toboganeando en las Pozas de San Martín, unas piscinas naturales muy conocidas por los habitantes de Boltaña. Este sitio marca el fin del descenso.


Las Gargantas de Sieste son un descenso en el que prima lo estético sobre lo deportivo, por eso es muy importante combinar ambos barrancos para que salga un día más completo y pillarlos con caudal para que no pierdan interés. Acertar con el caudal es lo más complicado, en la época en la que llevan agua la temperatura exterior (no olvidemos que esto es el Pirineo) y del agua, puede ser muy limitativa.
Aunque estas gargantas ya están difundidas en el mundo del barranquismo a partir de la publicación de la guía de Senderos del agua del río Ara, este barranco sigue siendo un rincón tranquilo alejado de la marabunta de los barrancos más comerciales y conocidos.
Ah, y sobran las palabras con el rincón de la Cascada del Coñodelmundo, sobretodo si la pilláis con agua abundante como lo pillamos nosotros. De hecho, el espectador desde lejos, disfrutará más viendo al barranquista descendiendo por esta espectácular cascada, que el propio barranquista colgado de la cuerda. Sólo por este sitio merece la pena venir a conocer este barranco.

martes, 17 de mayo de 2016

BARRANCO DE SAN CRISTOBAL (BOLEA).

UN BARRANCO DESCONOCIDO Y UNA PEQUEÑA GRAN SORPRESA.


La Ermita de San Cristobal mimetizada con la roca en la parte media de la gran peña dónde está ubicada.


Este fin de semana pasado decidimos comenzar con la temporada de barrancos. Un domingo soleado pero algo fresquete por la mañana y muy ventoso, y con unos caudales disparados, por no decir imposibles, en las principales zonas de barranquismo cercanas a nuestra casa, nos liamos la manta a la cabeza y decidimos ir a investigar y a conocer nuevos sitios. Lo bueno de estas actividades en sitios recónditos es que no te encuentras con nadie, lo malo es que hay poca información de ellos y te tienes que arriesgar a meterte sin saber muy bien lo que te vas a encontrar y, sobretodo, si va a merecer la pena ir hasta alli. A veces, como ocurrió el domingo pasado, te sale bien la jugada y descubres un sitio muy chulo que, además, te lo encuentras en unas condiciones excepcionales para su descenso. Estoy hablando del Barranco de San Cristobal en Bolea, y como hay muy poca información en castellano, voy a ser generoso y os lo voy a reseñar en condiciones por si alguno se le cruza los cables y decide venir a conocer este sitio.
Sí, aunque parezca mentira, en Bolea se puede hacer barranquismo, y además éste barranco tiene agua todo el año, aunque en verano, el caudal puede ser muy excaso. Para aproximar tenemos que dejar el coche en la Ermita de Santa Quiteria a la que se accede por una pista de tierra en buenas condiciones que está señalizada en la salida del pueblo.

Ermita de Santa Quiteria, dónde dejaremos el coche.



Desde el parking podemos ver el tramo medio e inferior del descenso, un barranco que ha excavado el río Sotón en la cara sur de la Sierra Caballera.

Vistas del barranco desde la pista de acceso.


La aproximación es muy sencilla y no tiene ningún misterio. Desde la Ermita de Santa Quiteria, primero por pista y luego por senda, todo ello señalizado con carteles, tenemos que pillar el camino que sube a la Ermita de San Cristobal que da nombre a este barranco.
La senda va todo el rato paralela al cauce del río que vamos a descender y está perfectamente marcada y limpia. 

La aproximación está marcada y perfectamente señalizada, va paralela al cauce que bajaremos a continuación.


En unos 50 minutos aproximados llegaremos a un encajonamiento muy chulo en el que el río Sotón se encuentra aprisionado entre grandes paredes con unos estratos horizontales muy característicos que se asemejan al flysch. Enseguida el camino baja al cauce del río y lo cruza. Es el inicio del descenso y el punto dónde nos tendremos que equipar.
Fijaros bien antes de cruzar el río por que en la derecha orográfica, en medio del gran paredón que tenemos en frente, se distinguen los restos de la Ermita de San Cristobal.



Encajonamiento final y la peña dónde se ubica la Ermita de San Cristobal.



Es obligatorio que os acerquéis a visitar este sitio. La senda está empinada y es algo incómoda pero son sólo 5-10 minutos y lo que vamos a visitar merece la pena.

Escaleras aéreas de acceso a la ermita.


Estoy hablando de la Ermita de San Cristobal a la que se accede por unas escaleras de piedra colgadas literalmente en el vacío. Es un sitio increible, probablemente una de las ermitas rupestres más bellas y espectáculares de todo el Alto Aragón. Ubicada en un nido de aguilas, se encuentra en un paraje bellísimo y muy aislado, es un sitio que impresiona y que transmite paz y espiritualidad y os lo dice uno cuya religiosidad brilla por su ausencia.Aunque su estructura, o lo que queda de ella, es del S.XVI-XVII todavía conserva restos de pinturas tardo-románicas.

Increible que se haya construido una ermita en este sitio.



Desde lo alto de la ermita tenemos unas vistas increibles, sobretodo del primer tramo del barranco que vamos a descender a continuación, que se encuentra justo a sus pies.

La parte superior del descenso vista desde la ermita.



Antes he indicado que este barranco es muy poco conocido, ya que hay muy poca información sobre él, y que lo normal es no encontrarse a nadie en el descenso. Pues bien, cuando ya estábamos equipados y estábamos a punto de entrar, llegaron una pareja de franceses con la misma intención que nosotros. No me pude resistir y estuve hablando un buen rato con la chica, que hablaba muy bien el castellano, y les pregunté qué hacían en un sitio tan recóndito e inusual como éste, al menos en lo que a barranquismo se refiere. 
Pues bien, ellos valoraban mucho los barrancos españoles, con caudales más asequibles que los franceses, y sobretodo buscaban el sol, la luz y los colores de  los cañones de nuestro país. Al igual que nosotros, los fuertes caudales de otras zonas cercanas (Guara, Pirineos), les habían empujado a este sitio. Y sí, ellos lo conocían, y hay reseñas en francés de este descenso. Esto nos tiene que hacer reflexionar, por que manda narices que los de fuera se conozcan nuestra tierra mejor que nosotros........
Y tras charrar un buen rato con ellos, iniciamos el descenso. En efecto, esta semana ha llovido mucho y hoy el río Sotón lleva un caudal más que generoso. Lo primero que nos llama la atención son los enormes estratos rocosos que ha excavado el barranco y en cuyas paredes podremos ver cantidad de tafoni (cavidades o huecos pequeños que se han formado por la erosión del viento o del agua).

Pequeñas viseras y estratos rocosos con tafoni en las paredes del barranco.



Enseguida llegaremos al primer rapel, el único obligado del descenso, de unos 5m y que va por todo el activo de la cascada.Por cierto, tiene una salida muy puñetera. Primera ducha de la temporada, qué ganas teníamos de mojar el neopreno!!!!.



Primer rapel, el único obligado del descenso.



El barranco sale del primer tramo y llega a una zona más abierta en la que recibe aportes de otros barrancos afluentes que hoy bajan con mucha agua. Conforme avanzamos, el barranco se va incidiendo en su fondo y forma unos pequeños estrechos que con el caudal que lleva nos resultan muy divertidos.


Caudal majete para disfrutar.


La mayoria de los resaltes se pueden destrepar aunque ojo con alguno como el de la siguiente fotografía. Aunque lo pudimos bajar sin problemas, el agua cubría gran parte de la roca dónde había que hacer el destrepe  y no se veía bien, con un poco más de caudal tendríamos que haber improvisado un rapel.

Resalte sin cuerda, la parte superior un poco delicada con el caudal que encontramos.




Pronto vemos como el barranco se estrecha y se encañona,  estamos llegando a la parte sorprendente del descenso.




Un pequeño rapel en una zona de oscuros, que con el agua que llevaba podríamos haber toboganeado, pero que preferimos sacar la cuerda por que no nos fíabamos de la recepción, nos deposita en un rincón maravilloso y sorprendente.



El río Sotón recibe por la margen izquierda orográfica el aporte de una surgencia que forma una preciosa toba en una de las paredes y todo ello nos recibe bajo una preciosa ducha de agua pulverizada. Un rincón de mucha calidad estética, sólo por ver esto ya ha merecido la pena venir hasta aquí.

Entrada a la zona de tobas de la surgencia.



En la siguiente foto podéis ver la ducha de agua que nos dimos en la enorme colada de toba formada por el aporte de la surgencia, qué sitio más guapo!!!!!.

Agua por todas partes, luz, color, vegetación.....un rincón muy bonito que justificó con creces este descenso.


El barranco sigue encañonado y enseguida llegaremos a otro rapel más no obligado que se puede toboganear (con cuidado) o saltar. Nosotros, de nuevo preferimos sacar la cuerda, el rapel iba por el activo de la cascada, te dabas una buena ducha y era muy divertido.



A partir de aquí el barranco se abre. Tenemos que estar muy atentos a una playa que nos encontraremos de la que sale una senda poco definida señalizada por un mojón que puede pasar desapercibido. Como referencia, el mojón está justo después de una pequeña cascada procedente de un afluente que viene por la derecha. Además, justo después del mojón hay otra pequeña cascada con una instalación para rapelar.


La playa, el pequeño mojón y la senda de salida, te lo puedes saltar si no vas atento.


En efecto, el barranco continua y tiene 2 rapeles más, pero merece la pena salirse en este punto ya que más adelante el barranco se cierra por la vegetación y, por lo visto, el avance es muy penoso. Si decidimos continuar por el cauce, llegaremos hasta un puente por el que cruza la pista que viene de la Ermita de Santa Quiteria, a escasos metros del coche. Si nos salimos aquí, remontaremos hasta la senda de aproximación y en unos 15-20min llegaremos al coche.

Remontando la senda de salida, abajo se puede ver la cascada procedente del afluente que nos tendrá que servir de referencia para localizar el mojón de salida.


Este descenso nos sorprendió y nos gustó mucho, tiene rincones bien majos y de mucha calidad estética. No es deportivo pero es una buena alternativa cuando los caudales estén imposibles en otras zonas o si queremos gastar una mañana o una tarde. Desde luego, nuestra percepción del mismo cambiará en función del caudal que encontremos, aunque lleva agua todo el año, en verano mengua mucho.Nosotros lo encontramos en unas condiciones excepcionales debido a las fuertes lluvias de esta semana y gracias a esto lo disfrutamos un montón.
Ale, que esto ya ha empezado, el primer barranco de la temporada (miento, ha sido el segundo, el primero no lo voy a reseñar pero lo podéis consultar en la reseña que ha colgado Carmar: pinchad aquí para ver la reseña de la actividad), ya estamos pensando en los siguientes.


lunes, 9 de mayo de 2016

LA CORNISA CIRCULAR DE LA PEÑA SAN MIGUEL (SALTO DE ROLDÁN).


LAS SENDAS IMPOSIBLES DE LA SIERRA DE GUARA: EL SALTO DEL ROLDÁN-VALLE DEL FLUMÉN. 



Ya sabéis lo que nos gustan las sendas imposibles de la Sierra de Guara. Conforme investigábamos estos últimos años, las hemos ido recorriendo poco a poco y también las hemos reseñado en este blog. Hace ya un tiempo que leí en la magnífica guía del Parque de la Sierra y los Cañones de Guara. 22 Itinerarios a pie de Enrique Salamero que había una cornisa muy aérea que rodeaba por completo la Peña de San Miguel (Salto de Roldán) por su tercio superior de la pared. La reseña de este libro era muy escueta pero hablaba de una faja muy aérea y muy espectácular que volaba literalmente sobre el abismo del Salto de Roldán. Buceé por internet y encontré muy poca información, apenas alguna fotografía pero ninguna reseña, así que la cornisa existía pero la hacía muy poca gente. Era una de esas actividades que tenía pendientes desde hace tiempo y que recientemente he tenido la ocasión de tachar.



El punto más espectácular de la cornisa que rodea la Peña de San Miguel, estamos en el reino de la verticalidad absoluta.


Este recorrido es diferente al resto de las sendas imposibles que hemos recorrido hasta ahora en la Sierra de Guara por los siguientes motivos:
-1. No es un itinerario frecuentado en el pasado por los lugareños para acceder a sitios de difícil acceso a los cuales tenían que llegar para explotar los recursos naturales de la Sierra (pesca, agricultura, recolección de miel, caza...etc).
-2. No permite llegar al fondo de un cañón (en este caso las Palomeras del Flumén), cosa que sí hacen otras de estas sendas imposibles (Escaleretas y Pasolén-Articazos en el Vero; Gradones y Fajana del Ordio en la Peonera Superior; Senda d´as Zinglas en el Mascún Superior).
En este caso es una cornisa aérea que rodea por completo el tercio superior de la Peña San Miguel aprovechando una faja horizontal y muy aérea que la caprichosa geología de esta zona ha formado sobre las paredes de conglomerado de la peña.


Parte del trazado de la ruta por la cara oeste de la peña.

La parte del trazado de la ruta más complicada y aérea vista desde la  Peña de Amán.


Para acceder a ella, tenemos que dejar el coche en el collado de la Peña San Miguel y desde el mismo collado, sin coger el camino que sube directamente a la cima, pillar otra senda que sale a la derecha y que poco a poco empieza a bordear por el oeste esta cara de la peña.


El inicio de la senda desde el parking del Collado de la Peña San Miguel.


La senda nos lleva directamente junto a las ruinas de una ermita que se ubicó en la Alta Edad Media en la cara sur de la Peña San Miguel y que está directamente relacionada con el conjunto fortificado que hay en la cima. 

Los restos de la Ermita de San Miguel en la cara sur de la peña.



En este primer tramo la senda va por terrazas muy abiertas que no permiten contemplar la tremenda caida que hay a nuestro costado. Conforme bordeamos la cara oeste de la peña y nos acercamos a la cara sur, la senda nos deposita directamente en la famosa cornisa que estábamos buscando. 



La senda nos deposita directamente en la cornisa que rodea la peña, empieza el espectáculo.


Poco a poco la cosa se va poniendo interesante.......



A partir de aquí el paisaje es sobrecogedor. La cara sur de la peña cae en picado unos 300 metros sobre el enorme tajo que forma el río Flumén a su paso por el Salto de Roldán, dónde ha excavado las famosas Palomeras del Flumén, todo un desafío para los barranquistas.


.......a la par que empieza a asomar el precipicio bajo nuestros pies.



La cornisa entra de lleno en la cara sur de la peña y es aquí dónde se encuentran los parajes más espectáculares de la ruta. Entramos en el reino de la verticalidad absoluta.

Un paraje increibe para disfrutar con detenimiento.



Así de impresionantes se ven desde la cornisa dónde estamos la salida de las Palomeras del Flumén. Se distingue claramente la senda de retorno que limpiaron el año pasado, por lo que tenía entendido el retorno de este barranco era un infierno de pichos y arañazos, ahora está todo limpio y la vuelta al collado de la Peña San Miguel ya no es tan "dolorosa" como antes.


La salida de las Palomeras del Flumén vista desde la cornisa.



Justo en la cara sur de la peña, cuando la cornisa mira de frente a la Peña de Amán, encontramos el paraje más espectácular y fotogénico de la ruta. Y también el más complicado, la cornisa se reduce a unos 50 cm y exige pasar por un paso muy estrecho, fácil (sólo de andar ni siquiera hay que poner las manos) pero muy expuesto e impresionante y con una fuerte sensación de vacio. Este sitio no es ninguna broma, el paso no es apto para personas con vértigo, os puedo asegurar que impresiona y eso que es fácil. No obstante, vi que había 3 paraboles en la zona más estrecha por lo que si llevamos material podremos montar el pasamanos y asegurar el paso. Ni que decir tiene que con roca mojada y mucho viento el paso se tiene que complicar mucho. Me sorprendió lo de los 3 paraboles pero a la vuelta de este paso nos encontramos con un francés que estaba autoasegurado con una cuerda mientras fotografiaba a los buitres y a los alimoches. Este sitio es excepcional para avistar a estas aves y se atan a los paraboles para estar seguros mientras fotografían a los bichos.



El paso más espectácular de la ruta: mucha exposición y "patio", con 300m de caida vertical a nuestro lado, en una cornisa de apenas 50 cm. Fácil y sólo de andar pero muy impresionante.


Parece que ya hemos hecho lo más dificil pero aún queda otro "pasito" más gracioso. De nuevo es fácil pero eso de andar por una cornisa estrecha con 300 metros de "patio" bajo tus pies no deja de tener su guasa. Aquí podéis ver a Marta afrontando este segundo paso, el primero acaba justo detrás del arbusto que se ve en la foto. Desde luego esta cornisa es espectácular a más no poder, eso sí, el vértigo hay que dejarlo en casa. En esta cornisa acabó la única vía de escalada que se ha trazado hasta ahora en la cara sur de esta peña, abierta por Jesús Bernal y Jesús Vallés hace un montón de años.


Seguimos con la "exposición" y el vacío a nuestros pies, paso no apto para todos lo públicos.



Aquí los buitres pasan literalmente a escasos metros de nuestro emplazamiento, no me extraña que la gente venga aquí a observar a estos bichos. Sin duda alguna estamos dentro de su habitat, asi que se venís por aquí sed respetuosos.


Este es su reino, hay que intentar no molestarles.


A partir de aquí la cornisa se va ensanchando progresivamente hasta llegar a una gran terraza que marca el paso a hacia la cara norte de la peña. Es el fin de las dificultades, al menos en lo que a "patio" y exposición se refiere. . Desde este punto, la vegetación arbustiva y lacerante tan típica de la Sierra de Guara hace acto de presencia y será el principal obstáculo a salvar en nuestra progresión.


El cara norte los pinchos y los arbustos sustituyen al vacío y a la exposición de la cornisa precedente.



Pero si sois observadores, veréis como hay trazas de senda y algún mojón, pocos, pero haberlos, haylos. No había encontrado información de esta ruta en internet pero por lo visto se hace más de lo que pensaba, aunque sólo sea para acercarse a los abismos de la pared y poder fotografias y observar los buitres.


Ya estamos fuera, olé por Marta, se ha portado como una campeona!!!!!.


Y así, medio jabalineando, medio trepando, y campo a través, llegaremos a la senda de la vía normal que sube a la peña. Ya sólo nos queda subir por la ferrata que supera el último escalón y de esta manera coronaremos la Peña San Miguel por un itinerario muy original, espectácular y fotogénico, aunque no apto para todos los públicos por su exposición y la gran sensación de vacio que tiene.

Ferrata de la vía normal.


Desde la cumbre, podremos observar la siempre fotogénica Peña de Amán y si nos asomamos un poco (con cuidado, eh?), podremos ver desde arriba el trazado tan soprendente que hemos seguido por la cornisa que rodea la peña.


La Peña de Amán desde la cima de  la Peña San Miguel, me encanta este sitio!!!!!!!!.


Esta ha sido la senda más espectácular que hemos recorrido hasta ahora de todas las sendas imposibles de la Sierra de Guara, pero también la más complicada, y no por que sea difícil (se puede hacer entera andando sin poner las manos), sino por que es muy expuesta y con mucha sensación de vacío. Es obligatorio pasar por aquí con la roca seca y en días sin viento.
La Sierra de Guara nunca deja de sorprenderme!!!!!!!.