miércoles, 16 de julio de 2014

CUEVA DE SANTA ELENA (SISTEMA ARAÑONERA).

REMONTANDO EL NIVEL FREATICO DEL SISTEMA ARAÑONERA. 


 Frente a la boca de Santa Elena, menudo fresquiviris que sale de ahi adentro.



Este finde pasado Sergio, Marta y un servidor hemos visitado la  CUEVA DE SANTA ELENA, en el Valle de Bujaruelo (Torla). Esta cueva forma parte del SISTEMA ARAÑONERA, un gigántesco sistema subterráneo de unos 42 km de desarrollo que se abre en las estribaciones de la Sierra de Tendeñera.
Desde el año 1972 en el que se localiza la T1 o Grallera del Turbón y el año 1975 en la que se desobstruye la Cueva de Santa Elena, los espeleologos del Espeleo Club Gracia principalmente, han trabajado intensamente en la exploración de este sistema subterráneo hasta que en el año 1987 consiguieron el gran hito de enlazar las bocas de la S1-S2-S3 con la la Cueva de Santa Elena, consiguiendo un desnivel de  1.137m que la convertía en ese momento la travesía integral subterránea de mayor profundidad del planeta. Más tarde, en el año 1988 se desobstruye una boca situada a una cota inferior de la Cueva de  Santa Elena y se bucea un paso sifonante, alcanzando el sistema los actuales 1.179 metros de desnivel que tiene en estos momentos.
En la actualidad, este sistema subterráneo tan sólo es superado por la cueva austriaca de LAMPECHSTOFEN que con un desnivel de 1.338m constituye la travesía integral subterránea de mayor profundidad del mundo, aunque también hay que decir que en esta cavidad, para realizar la travesía integral, es obligatorio bucear algunos sifones, cosa que no ocurre con el Sistema Arañonera.  
Detrás de todas estas cifras de vertigo se esconde una cavidad de referencia mundial en la que espeleólogos muy preparados podrán entrar en las bocas superiores del sistema, ubicadas a una altitud de 2.473m y salir por la boca inferior del sistema a una cota de 1.391m. Fuera del círculo de la espeleología, pocos conocen que uno de los principales atractivos deportivos que tienen los Pirineos se encuentran en estas impresionantes cavidades alpinas, únicas en el mundo.



 Las surgencias de Santa Elena, salida principal de aguas del Sistema Arañonera.


A nosotros estas travesías se nos quedan muy grandes, pero para visitar estos sistemas subterráneos no hace falta hacer las travesías integrales completas. De hecho, este sistema es muy visitado en el tramo comprendido entre la T1 (Grallera del Turbón) y Santa Elena, que permite realizar una dura travesía subterránea de unos 500 metros de desnivel. 
Nosotros, siguiendo la estrategia que realizamos en visitas anteriores en la Cueva de Alba y la B1, en el Sistema Badalona (Fuentes de Escuain), decidimos entrar frescos por la Cueva de Santa Elena, en el nivel inferior del sistema y remontar el río subterráneo hasta la base del gran pozo de 90m que viene de la T1. Esta estrategia nos permite entrar descansados en los niveles activos o freáticos de estos sistemas que, aunque menos deportivos, contienen los tramos más bonitos e interesantes de estas cuevas. De esta manera, podemos disfrutar con detenimiento de estos tramos de cuevas sin el nivel de cansacio acumulado que se tiene cuando se llega a ellas procedentes de las travesías de las bocas superiores.



 Topografía de la T1-Santa Elena.



En la Cueva de Santa Elena se encuentra el nivel activo o freático del Sistema Arañonera. En la actualidad es una boca fósil que fue desobstruida en el año 1975. Las surgencias activas y los manantiales se encuentran actualmente a unos 40m de desnivel por debajo de la boca de Santa Elena.
El primer tramo de la cavidad es fósil y se caracteriza por sus gateras y estrecheces, que tienen que ser duras cuando se llega  muy cansado de la T1, pero que si entras descansado como nosotros no tienen ningún misterio. Eso sí, en estas gateras el viento gélido procedente del interior sopla con mucha fuerza, menudo ambiente que hay aquí.
Tras las estrecheces, una galeria parcialmente inundada nos da paso al pozo de 20m que conecta con el río subterráneo. Aquí nos pondremos el neopreno y remontaremos dicho río, unas veces por dentro del agua, otras veces trepando y destrepando los grandes bloques de roca por los que circula el río. El recorrido no es dificil pero es accidentado y requiere bastante esfuerzo físico. Un poco más adelante conectaremos con otra galeria muy acuática que da paso a la "Vía Mojada", la cuál da el principal aporte de caudal al sistema. Muy impresionante el ruido ensordecedor del agua que provocan los rápidos del cauce procedente de la Vía Mojada.  Nosotros continuaremos por la "Vía Seca", que es la que comunica con la T1, aunque de seca no tiene nada, te mojas un montón aunque es menos acuática que la galeria que hemos dejado. El río se encuentra instalado con pasamanos, siergas y tirolinas que nos permitirán mojarnos poco (aunque nos mojaremos sí o sí) si venimos procedentes de la T1 y hemos decidido no llevar el neopreno.  Nosotros, con el neopreno puesto desde abajo, fuimos todo el rato por dentro del río.
Conforme remontemos la cavidad, el cauce del río va perdiendo entidad y cada vez más treparemos y destreparemos los innumerables bloques de esta cueva, algunos de ellos instalados con cuerdas fijas. Tampoco nos libraremos de superar algun paso estrecho. Nosotros pusimos fin a nuestra exploración poco antes de llegar a la base del pozo de 90 metros que viene de la T1. La vuelta la realizamos por el mismo sitio.


3 proyectos de espeleologos en el exterior de la Cueva de Santa Elena.



A destacar las condiciones tan severas que hay en el interior de esta cueva y que nos exigirán llevar un equipo adecuado para poder realizar la actividad con garantías. A los 8º de temperatura que tiene la Cueva de Santa Elena, hay que sumar las fuertes corrientes de aire glaciar que encontraremos en algunas galerias, sobretodo en las gateras próximas a la entrada. Tras descender el pozo de 20m, nos tendremos que sumerger en las gélidas aguas del río subterráneo, cuya temperatura del agua oscila entre los 2-4º;  este agua no está fria, ni helada, lo siguiente, aunque con el equipo adecuado y si no te paras, no se pasa nada de frio. Las galerias por dónde circula este río son dignas de ser contempladas.
Por último, cuelgo este pequeño vídeo con un montaje que he realizado de la actividad del sábado pasado, no es gran cosa, pero por lo menos sirve para hacerse un idea de lo que es la Cueva de Santa Elena:



video

martes, 1 de julio de 2014

RESUMEN DEL MES DE JUNIO


Los blogs son una soba y llevan mucho, demasiado tiempo, tanto que cuando crees que han dejado de tener sentido, como me está pasando ahora, decides que tarde o temprano lo vas a tener que cerrar. Este blog no va a pasar de finales de año, lo he decidido, asi que poco a poco iré reduciendo su actividad. Es la explicación a un mes largo de inactividad en la red, que no en la naturaleza, la verdad es que no hemos parado:

-CANOAS EN LA RIBERA ALTA DEL EBRO.


Quedada con los amigos a principios del mes de junio para bajar con Ebronautas el tramo del río de unos 10 km comprendido entre Alcalá y Cabañas de Ebro, 2 localidades que distan en línea recta entre sí unos 3km, asi que haceros una idea del tramo de meandros que tiene aquí el río.
Con un caudal bastante alegre de 100 m3/seg, nos pudimos hacer una idea aproximada de la fuerza que tiene el río padre de la Península Ibérica, no os podeis imaginar las velocidades que se pueden alcanzar con las canoas en el centro del río cuando lleva estos caudales.

El grupo preparandose para echarse a navegar por el Ebro.


Pedazo de experiencia con la gente de Ebronautas, una empresa que organiza descensos por el Ebro a precios muy asequibles y con un marcado carácter didáctico. Este tramo del río es precioso: mejanas, galachos, una vegetación exhuberante y numerosa fauna, os puedo asegurar que cambia mucho la visión de este río cuando lo ves por dentro.
Es nuestra segunda experiencia con las canoas y estamos super enganchados, si tuviésemos dónde meterla, fijo que nos comprábamos una.


Disfrutando de la naturaleza y de los caudales altos que ofrecía el Ebro ese día.


-LLEGA EL CALOR Y CONTINUAN LOS ENTRENAMIENTOS.

Desde mediados de mayo arrastro una lumbalgia consecuencia del año tan fuerte de entrenamientos que me he pegado. He hecho mucho el burro y llevo muchos esfuerzos acumulados. Aunque estoy en mano de los fisios, no acabo de recuperarme del todo. Es una sensación rara, me encuentro en un estado de forma muy bueno, por no decir fuertísimo, pero a la vez los dolores de espalda me dejan baldado. No obstante, no he dejado de entrenar, aunque he tenido que bajar el ritmo.
El verano ha llegado y con él los calores que pegan con fuerza en el desierto del Valle del Ebro. Toca salir a entrenar con el modo "desértico" actividado, buf, qué duro es pegarte sobas bajo un sol abrasador, es lo que tiene esta tierra tan dura, se pasa en poco tiempo del cierzo y el frio helador, al calor y al sol abrasador.

"Disfrutando" del sol y la calor en el paisaje desértico de las Planas.


Será el calor, será que tenemos objetivos distintos, el caso es que este último mes he vuelto a salir a entrenar solo, casi me había acostumbrado a salir acompañado. He aprovechado para explotar mi espíritu aventurero y prospectar nuevas rutas por las Planas (menudos senderos y cresteos duros que he descubierto) y por los alrededores de Zaragoza. Recientemente remonté el cauce del Gállego desde su desembocadura al Azud de Urdán, un recorrido de ida-vuelta de unos 25km. Qué chulada el Azud de Urdán, me dejó con la boca abierta, cuántos sitios de Zaragoza me quedan por conocer!!!!.


El Azud de Urdán, en el río Gállego, qué sitio tan chulo a las puertas de Zaragoza.



-SOLENCIO DE SANTA CILIA, ASIGNATURA PENDIENTE.

En noviembre del 2012 hicimos una visita a esta cavidad poco conocida y divulgada de la Sierra de Guara. El agua detuvo nuestro avance en la bifurcación de galerias, ya que es una cueva activa, muy activa, y se inunda a poco que llueve un poco. 
Con el verano a las puertas, volvimos recientemente a esta cavidad con el fin de visitarla en plena temporada estival y poder avanzar lo máximo posible por las galerias activas de la cueva. Esta vez conseguimos avanzar mucho más, a partir de la bifurcación, la galeria de la derecha, que da el máximo desarrollo a la cueva, pasa de ser un meandro más o menos cómodo a convertirse en un estrecho tubo de presión lleno de barro que obliga a avanzar reptando. El agua volvió a detener nuestro avance, ya que en un marcado giro de la galeria, nos la encontramos anegada de agua, había que nadar un buen trecho, y sin los neoprenos decidimos darnos la vuelta. No sabemos cuánto nos quedaba, superamos el tramo topografiado por el G.E.B en los años 70, igual quedaba poco, igual tenía mucho más desarrollo, habrá que volver para comprobarlo. Lo dicho, es una cueva muy, pero que muy activa, ojito con visitarla con riesgo de tormentas en el exterior.

En la boca del Solencio de Santa Cilia, después de nuestra exploración.



Pese a todo, pudimos comprobar que es una cavidad muy incómoda. Casi todo el rato arrastras o reptando, el tubo de presión hasta las cejas de barro, fruto de la continua y frecuente actividad de la cueva, estas condiciones nos impidieron tomar fotos decentes. Eso sí, salimos hechos unos cristos, mirad cómo estaba el material de barro cuando salimos al exterior, estaba para prenderle fuego directamente.

Salimos llenos de mierda, para prenderle fuego directamente al material.



-UNAS VECES SE PUEDE, OTRAS NO.

El mes de junio estaba señalado en rojo. Todos los entrenamientos del año estaban destinados para estar al máximo rendimiento en este mes. Mi mente inquieta diseñó una ruta compleja y dura que quería intentar recorrerla en formato trail running,  "non stop" (antes se decía del tirón), en solitario y en autonomía. Este año el objetivo del 2014 iba a ser sin dorsal, una vuelta a los orígenes, aventura en estado puro y un camino hacia lo desconocido. Un proyecto duro, complejo y ambicioso en el que me he volcado los últimos 6 meses, tanto en los entrenamientos como en la preparación de la ruta.
Decidí intentarlo en el mes de junio para tener las máximas horas de luz posible, aunque esto supuso quedar muy expuesto a los rigores del calor y a la falta de agua. Esto último fue determinante, hasta el punto de que tuve que abandonar tras 9 horas de travesía. Una pena por que me encontraba super fuerte, esta esta locura era posible,  pero asi es el juego en la naturaleza cuando te enfrentas a este tipo de actividades y a proyectos de esta dificultad y envergadura. Unas veces se puede y otras no. Esta vez ha sido una cura de humildad total y absoluta.
He salido muy reforzado de esta actividad y he aprendido muchísimo, ha sido una derrota con sabor a victoria, seguro que volveré a intentarlo. Permitidme que sea egoista y que no comparta con vosotros la ruta, la quiero volver a repetir con nuevos planteamientos y para que siga siendo original y diferente, tiene que continuar en el anonimato. 
Por último muchas gracias a Marta por acompañarme en esta locura y darme la cobertura logística y de seguridad necesaria para afrontar esta actividad. Muchas veces las grandes actividades dependen de pequeños detalles, y en este caso su ayuda fue determinante, sin ella no lo habría podido intentar. La verdad es que ese día todo funcionó a la perfección.


Llegando al primer avituallamiento, durante el intento de la travesía, buf qué calor pasé!!!!!.




-ESTAMOS DE LLENO EN LA TEMPORADA DE BARRANCOS.


-BARRANCO DE CONSUSA INFERIOR:

Con el calor apetece estar a remojo y con el neopreno puesto. La  verdad es que a estas alturas llevamos menos barrancos que otros años pero también es verdad que estamos siendo muy selectivos y los pocos descensos que hemos hecho han sido muy buenos.
Hace unas semanas nos fuimos al CONSUSA INFERIOR, un barranco considerado como uno de los mejores de los Pirineos, una de las joyas de la Garganta de Escuain. Es un barranco de fuertes implicaciones kársticas que provocan que el barranco pueda tener avenidas súbitas de agua o que en poco tiempo se filtre. Esto último fue lo que nos paso a nosotros, una semana antes lo estaban bajando con agua corriendo por todas las cascadas y una semana después nos lo encontramos semi-filtrado, aunque con agua en las pozas de recepción que obligaba al uso del neopreno. Es dificil pillarle el punto a este barranco.

El rapel de 30 metros de entrada a la cueva, una maravilla.


Aunque todavía estaban llenas de agua, tuvimos que utilizar las instalaciones para salir de las marmitas-trampa.



La fama de este barranco es justa y merecida. Descenso muy deportivo y mantenido, con unos 15 rápeles, 3 de ellos de 30m de altura, que exige pericia y soltura con las cuerdas. A partir de la cueva el barranco pasa de ser bonito a ser espectácular, sólo por el rapel de entrada a la cueva merece la pena hacer este barranco.


Último rapel semi-volado de 35m, fin del descenso.



-PEONERA SUPERIOR +  PEONERA INFERIOR:

Este año tenemos un poco abandonada a la Sierra de Guara en lo que a barrancos se refiere. No obstante, este finde se juntó Nacho con nosotros y nos fuimos a realizar una de las actividades barranquistas que hacía tiempo que perseguía en la Sierra de Guara. El objetivo era encadenar en un día las 2 Peoneras, tanto la Superior como la Inferior.
La Peonera Superior es uno de los secretos que guarda la Sierra de Guara. Descenso muy poco conocido y divulgado, la Peonera Inferior le quita protagonismo y hace que muy poca gente se aventure con este descenso.
Nosotros le entramos por el Barranco de los Arenales, un barranquito seco que te permite acortar la primera parte abierta de este tramo del Alcanadre. Emprendimos el descenso con un caudal bastante alegre, indispensable para hacer la Peonera Superior aunque nos impidió disfrutar algo de los caos o bozos característicos de este tramo del río.


Estrecho de los Arenales, inicio de la Peonera Superior.



La Peonera Superior es un descenso en el que sobretodo prima lo estético sobre lo deportivo. A mi me recordó al Barrasil, tanto por los paisajes y acantilados como por los caos que nos encontramos en el río. Pese a que es un descenso bonito y solitario, se nos hizo un poco largo y monótono.
Con la Peonera Superior ya podemos decir que hemos decendido todos los tramos barranqueables del Alcanadre.


Caudal abundante en los Bozos de Telito (Peonera Superior).



El agua empujaba bastante en la Peonera Superior, esto implicaba que la Peonera Inferior estaría potente. El juguetito de verano que es la Peonera Inferior, se convierte en un barranco técnico y exigente, sólo apto para personas experimentadas, cuando lleva caudales altos como los del sábado pasado.
Todas las dificultades se concentran en el caos que precede a los Estrechos de la Tamara y en los propios Estrechos de la Tamara. El tramo del caos no es obligado y, aunque exige el uso de la cuerda en estas condiciones, permite escaquear más o menos las dificultades por encima de los bloques.


Peonera Inferior con caudales altos: asegurando un paso muy agitado en el caos precedente a los Estrechos de la Tamara.



El tomate se concentra en los Estrechos de la Tamara. El pasillo estrecho de este tramo del barranco genera rebufos, remolinos y drosages, cuando los caudales son elevados, dificultades además que son obligadas y que tendremos que afrontar mediante saltos técnicos y/o el uso de la cuerda. 



Rebufo en los Estrechos de la Tamara, toca saltar en plancha para superarlo.



Este tramo nos puso las pilas y nos sirvió para romper la monotonía de la Peonera Superior de andar y nadar por el río. Al loro también con el percal que nos encontramos en este tramo, un grupo inexperto de franceses sin la equipación suficiente que acabó con una fractura en el tobillo de uno de sus miembros, cuyo rescate tuvimos que gestionar con la Guardia Civil en la Fuente de la Tamara. Si no nos llegan a encontrar, y no llegamos a abrir nosotros el paso en este tramo del barranco, me pregunto yo que más podría haber pasado.

Pasos obligados, movimientos de agua a evitar con saltos técnicos y caudal abundante en los Estrechos de la Tamara.



Y esto es todo, creo que el mes de junio ha cundido bastante, a ver que nos depara el verano, ya tenemos ganas de las vacaciones.


lunes, 26 de mayo de 2014

PEÑA DE AMAN + PEÑA DE SAN MIGUEL (SALTO DE ROLDAN).

CONEXION DE LAS DOS PEÑAS DEL SALTO DE ROLDAN POR EL VALLE DEL FLUMEN


Vista poco conocida del "Fraile" desde el fondo del Valle del Flumén.


A las 2 peñas que constituyen el Salto del Roldán había subido muchas veces, muchas más a la Peña de San Miguel que a la Peña de Amán, por el fácil acceso que hay a la primera. Pero mi mente inquieta siempre se había preguntado si sería posible ascender las 2 peñas en el día sin tener que desplazarse en coche desde el parking del Salto de Roldán (acceso a la Peña de San Miguel) al parking de San Martín de la Val d´Onsera (acceso a la Peña de Amán). Estos dos mallos son un pórtico por el que el río Flumén se abre camino de forma muy accidentada hacia la Hoya de Huesca, constituyendo un enorme tajo, principal obstáculo para alcanzar de una sola tirada ambas peñas. Asi que la pregunta que me hacía era si era posible comunicar las dos peñas a través del Valle del Flumén.
El mapa de la Editorial Alpina que tantas veces consulto en casa trazaba un sendero que comunicaba ambos márgenes del río Flumén asi que me preguntaba si de verdad existiría ese sendero y en que estado se encontraría. La escasa-nula información que encontré en internet me decía que por aquí pasa muy poca gente.
Asi que este sábado por la mañana, aprovechando la única ventana de buen tiempo que daban los de la meteo para el finde, me fui a despejar mis dudas. Desde el mismo parking de la Peña de San Miguel, sale un sendero muy bien marcado que baja hasta el cauce del Flumén. Ojo, por que aunque está bien marcado, la entrada del mismo no sé ve bien. Desde esta senda conviene que os fijéis en la vertiente contraria del Valle del Flumén, por la que subiremos dentro de un rato, especialmente el Barranco Reguero del Águila, que baja desde el Picón del Mediodía y que desemboca en el Flumén. Por la orilla izquierda de este barranco, pero bastantes metros de desnivel por encima del mismo, remontaremos para alcanzar el collado de la Peña de Amán. En la fotografía siguiente he trazado aproximadamente el itinerario que tendremos que seguir.

Ruta aproximada desde el parking del Salto de Roldán.


La senda que baja de la Peña de San Miguel está muy bien marcada, sobretodo al principio y pasa por los restos de una pequeña caseta, que junto con unos aterrazamientos artificiales que veremos un poco más abajo, y que se denominan Huertos de Laballos, demuestra que esta margen del Flumén fue explotada en el pasado por los habitantes de la sierra.





Justo a la altura de la caseta semi-derruida, se encuentran los Manantiales de Laballos. Y es que el Valle del Flumén es pródigo en manantiales, aunque estos estén ocultos por la espesa vegetación de la sierra. No olvidemos que aguas arriba de este punto estaban los famosos manantiales de Cienfuens, que ahora mismo yacen bajo las aguas del embalse del mismo nombre. Seguramente, los manantiales de Cienfuens serían semejantes a estos de Laballos.

Manantiales de Laballos.



Si el Salto de Roldán impresiona desde la Hoya de Huesca o desde las cumbres de sus dos peñas, desde aquí abajo, en el fondo del Flumén, es verdaderamente sobrecogedor, menudos peñascos y menudos paredones, uno de los desfiladeros más impresionantes del Prepirineo y uno de los parajes más bonitos del Alto Aragón.

El Salto de  Roldán impresiona mucho más desde el fondo del valle.


La senda se vuelve un poco difusa justo antes del llegar al río pero se sigue más o menos bien. Hasta aquí es más o menos conocido, y la senda es relativamente recorrida por pescadores y barranquistas, ya que es el camino de aproximación de las Palomeras del Flumén, el barranco más acuático y técnico de toda la Sierra de Guara. En el siguiente enlace podéis ver el ambiente que tiene este barranco, de movimientos de agua peligrosos y caudales muy  elevados incluso en pleno estiaje:


A partir de este punto empieza el tomate. La senda acaba justo en el río, hay un pequeño poste que os servirá para garantizar que hacéis el vadeo en el sitio correcto. Con los caudales que me encontré el sábado pasado (la semana pasada cayeron 50l en Arguís para que os hagáis una idea), nos tocará mojarnos mucho, hasta más encima de la rodilla y eso perreando entre las piedras y los argustos, por que las pozas cubrían mucho más. Ojo, por que el agua empujaba, asi que tened en cuenta esto por el caudal del Flumén puede ser limitativo para la realización de esta actividad........y lo tendremos que volver a cruzar a la vuelta. Tened también en cuenta que aguas arriba está regulado por la presa de Cienfuens, asi que también os podéis ver afectados por las sueltas de la presa.

El vadeo del río Flumén, justo en el sitio dónde lo crucé.


Una vez crucemos el río, tendremos que remontar unos 20-30m aguas arriba por la orilla contraria, incluso tendréis que trepar por una gran piedra. Desde aquí, lo que parece una traza de senda, os permitirá atravesar la espesa vegetación de la ribera del río y encontraros con el siguiente cartel de la foto. Curioso, por que no creo que nadie venga aquí a escalar, los accesos a todas estas paredes son tan complejos y te pinchas tanto, que si a alguno se le ocurre venir hasta aquí, seguro que se le quitan las ganas de escalar. El caso es que este cartel es un regalo del cielo por que justo detrás de él hay una senda que nos permitirá realizar el itinierario pensado. Ojo, por que el cartel está oculto por la vegetación y no se ve hasta que te das de frente con él, por eso es muy importante que hagáis el vadeo del río por el mismo sitio que yo. Suerte o casualidad, lo curioso es que encontré este cartel, os puedo asegurar que cuando crucé el Flumén pensé que de aquí no pasaba...........



En efecto, la senda que marcaba el mapa de Alpina existía. Esa es la buena noticia. La mala es que está devorada literalmente por la vegetación. Es una auténtica selva y el avance por la senda es una lucha penosa contra los arbustos y toda clase de vegetación pinchuda. Senda al más puro "estilo Tarzán" en la que nos tocará pincharnos y arañarnos y mucho, es el precio a pagar por explorar las sendas y los rincones más ocultos de la Sierra de Guara. Está claro que por aquí no pasa mucha gente.


Los arbustos y los pinchos nos cubrirán enteros en la senda. Los que seáis asiduos a la Sierra de Guara, sabéis perfectamente lo que pinchan los arbustos que tengo detrás mío.


La senda es dificil de seguir en algunos tramos pero es tal el bosque de arbustos que hay, que hice lo posible y lo imposible para no perderla. Como referencia, tenemos que tener siempre a nuestra derecha, conforme subimos, el Barranco Reguero del Aguila, sobre el que remontaremos unos cuantos metros de desnivel por encima de su cauce.
Tras este tramo tan penoso que además es bastante largo, llegaremos al Collado de la Peña de Amán para conectar con la senda que sube hasta la peña desde San Martín de la Val d´Onsera. Justo detrás  del cartel dónde se señaliza los caminos a seguir de San Julián de Banzo y la Peña de Amán, sale la senda por la que he subido. Por supuesto, no está señalizada, hay que estar muy loco y tener muchas ganas de pincharse para ir por aquí.
Detrás de este cartel, en la ruta normal a la Peña de Amán, sale la senda por la que he venido.


Lo que viene a continuación ya lo conozco. Sólo me queda trepar por las clavijas, por cierto algo separadas para los que no somos muy altos, y alcanzar la cumbre de la Peña de Amán.

Las clavijas de la Peña de Amán.


En la cumbre de la Peña de Amán me tomo un respiro a pesar de que el cielo amenaza lluvia. Tampoco pierdo mucho tiempo, dentro de un rato caerá la mundial y no me quiero encontrar una sorpresa en el Flumén, que con el caudal que llevaba antes justo me ha venido para cruzarlo sin problemas.


Objetivo conseguido: cima de la Peña de Amán desde el  Valle del Flumén.



El descenso lo hago por el mismo sitio, o sea, otra vez a pincharse y a arañarse y otra vez a penar por la senda de antes pero esta vez es cuesta abajo y ya me lo conozco asi que bajo mucho más rapido y cruce el Flumén sin perder tiempo. Justo cuando empiezo la subida al parking del Salto de Roldán empieza a llover pero ya no me importa, estoy en zona segura y en poco tiempo llegaré al coche. Cuando llego al coche ha parado de llover asi que me acerco en un momento a la cumbre de la Peña de San Miguel.


La cumbre de la Peña de San Miguel y sus fortificaciones.



Desde la cumbre de la Peña de San Miguel señalo la cumbre de la Peña de Amán, hace un rato he estado allí y he conseguido comunicar ambas peñas por el Valle del Flumén. Si se podía y si que existía la senda que había marcada en el mapa. Hoy bajaré al coche con una sonrisa de oreja a oreja.

Hace un rato estaba allí arriba, entre medio, el enorme tajo del Salto de Roldán.



Ruta para coleccionistas y gente que se quiera lanzar a la aventura y pasar por sitios muy solitarios. Obligatorio que llevéis ropa que os protegan los brazos y las piernas, vais a salir decorados, no os podéis ni imaginar lo que me escocieron las piernas cuando me duché ayer, y eso que llevaba pantalones largos.........

domingo, 25 de mayo de 2014

CUEVA DE LA BASAURA (SIERRA DE URBASA).

VISITA A LA CUEVA DE LA BASAURA

 El porche de entrada a la Basaura.


Al día siguiente de la Leze, y dado que lo tenemos a un tiro de piedra, marchamos a la Sierra de Urbasa para visitar la Cueva de la Basaura. En nuestro caso, es nuestra tercera visita pero David no se la conoce asi que optamos por esta alternativa para aprovechar el viaje que hemos hecho.
La Sierra de Urbasa es una sierra que forma una enorme meseta que se alza entre los límites de las provincias de Navarra y Álava.La zona alta, despejada de vegetación y conocida como el Raso de Urbasa, es una gran planicie horada por infindad de fenómenos kársticos. Pozos, simas, y dolinas que, gracias a la gran pluviosidad que tiene la Sierra, constituyen una gigantesca zona de absorción de aguas. En esta zona del Raso de Urbasa, predominan las cavidades con desarrollo vertical. A destacar la Sima de la Catedral.
Las laderas de esta meseta, estan cubiertas por frondosos bosques de hayas, creando un ecosistema típico de los climas atlánticos. Estas laderas, especialmente la cara sur de la Sierra, están salpicadas por numerosas cavidades de tamaño medio, en las que predomina el desarrollo horizontal. Pero al estar en medio de una frondosa masa forestal, el agua que se filtra por ellas tiene mucha acidez lo que favorece la proliferación de espeleotemas. En esta zona las cuevas están muy decoradas y hay maravillas como Cristinos, Inoriturri o Akuandi. Las dos primeras las visitamos en el 2010:



La gran cantidad de agua de lluvia que se infiltra en el Raso de Urbasa, sigue un recorrido subterráneo hacia el sur de la sierra para salir al exterior a través de dos grandes surgencias o manantiales:
-1. El Nacimiento del Urredera. Una enorme surgencia por la que nace el río Urredera. De la pared, denominada aquí Balcón de Pilates, surge con fuerza este manantial que en épocas de lluvias puede tener un caudal estimado de 50m3/seg. En la actualidad es el principal manantial de la sierra. Para ver el Nacimiento del Urredera, podéis hacer una bonita excursión a través un bosque de hayas y de numerosas cascadas. Nosotros también estuvimos aquí en el 2010:


-2. La Cueva Basaura. Al sur y a los pies de sierra, esta cavidad de 8km de desarrollo, la más grande de toda la Sierra de Urbasa, alberga otro río subterráneo que sale al exterior por el manantial de Itxako.


 Topo de la Basaura.


La localización de la Basaura es muy sencilla. Dejaremos el coche en la estación de abastecimiento de aguas del Manantial de Itxako. Desde aquí, seguiremos por pista primero, y luego por senda, paralelos a un barranco hasta llegar en pocos minutos a la enorme boca de la cueva.
Su sección circular detala que esta boca ha funcionado como un enorme tubo de presión por el que ha salido al exterior el agua que circulaba por las galerias de su interior. En la actualidad, la boca y las galerias de la entrada están unos cuántos metros de desnivel por encima del nivel freático, por lo que sólo sale agua por esta boca de entrada después de fuertes lluvias, cuando el freático del sistema se satura y las galerias superiores funcionan como trop-plein. Actualmente, el manantial de Itxako hace las funciones que en el pasado hacía la boca de esta cueva. El barranco que se abre a los pies de la cueva, delata también que por esta boca de acceso ha salido agua en el pasado.

 Acceso a la enorme boca de la Basaura.


Poco que decir de la exploración de esta cueva, es muy conocida y podéis encontrar numerosas descripciones. Tiene dos niveles: el superior es fósil y está constituido por galerias ámplias y cómodas que tienen forma de túnel de metro.
El inferior, que constituye el actual nivel freático, está inundado por el agua y tiene un río subterráneo. En otoño y primavera, o después de fuertes lluvias, las galerias de esta red inferior pueden estar parcial o totalmente sumergidas por el agua.

 Galerias cómodas de recorrer.


Desde la enorme Sala Blas, a la que se accede desde la galeria de la entrada, podremos bajar al lago del nivel freático a través de un pozo vertical de unos 15-20m.

 Pozo de la Sala Blas.


Pero si continuamos por la Sala Blas, llegaremos hasta un laminador que nos permitirá conectar con las galerias inferiores de la cavidad y con la base de dicho pozo.


 Laminador que da continuación al máximo desarrollo de la cavidad.



La cueva es ámplia y cómoda de recorrer. Predomina el desarrollo horizontal, típico de las cavidades que forman parte del nivel freático de un sistema subterráneo.
 

 La galeria principal parece una boca de metro.


Una enorme colada, cuyo ascenso es muy resbaladizo y conviene proteger con una cuerda, sobretodo al descenso, permite acceder a las galerias superiores de la Basaura.

 Gran colada que da acceso a las galerias del nivel superior.


Si no queremos trepar por la colada, una nueva y bonita galeria, de techo bajo y en forma de tubo de presión, nos permitirá conectar con el nivel activo de la cueva a través de la Galeria IPV. Una vez llegados a este punto, poco pudimos hacer, el nivel del agua estaba muy alto (algo normal, estamos en primavera) y para continuar por esta galeria había que mojarse mucho. No obstante, es un rincón muy chulo que merece la pena visitar.


El contacto con el río en la Galeria IPV.


Continuamos un poquito más hasta la bonita sala que contiene el Paso de los Gourgs. Punto neurálgico de la cueva, la superación de este paso permite alcanzar el máximo desarrollo de la cavidad. Pero para recorrer las galerias que hay detrás de este punto, hay que mojarse, y mucho, en un gourgs gigantesco que forma una bañera que cubre un montón......y sin el neopreno, que lo habíamos dejado en los coches.........pues como que no apetecía mucho. Valoramos la opción de mojarnos y pasar frio, pero preferimos permanecer secos y continuar con nuestro reportaje fotográfico.

 El Paso de los Gourgs, fin de nuestra exploración por que no queríamos mojarnos.


Como decidimos no mojarnos, estuvimos enredando con las cámaras y haciendo fotos a la vuelta.




Todas la fotos de esta entrada han sido cedidas por David, menudo reportaje que hicimos en la cueva!!!!.

martes, 20 de mayo de 2014

CUEVA DE LA LEZE.

UN BARRANCO CON TECHO.

Marta dándose una buena ducha en una de las cascadas de la Leze.


La Leze. Cuánto habíamos oido hablar de este sitio y cuántas ganas teníamos de venir a conocerlo. Un barranco-cueva o una cueva-barranco, según cuál sea nuestro punto de vista.
En la mayoria de las cuevas activas, es fácil encontrar ríos subterráneos por cuyo cauce discurre el agua filtrada hacia el interior por las zonas de absorción del sistema (lapiaces, simas, dolinas....etc). Lo que ya no es tan normal es encontrar cauces de ríos en el exterior cuya agua se filtra en un tramo de su recorrido por una cueva dando lugar a un cañón subterráneo. Esto es lo que ocurre aquí con el río Artzanegui, que cuando se se encuentra de frente con la Sierra de Altzania (espero haber escrito bien estos nombres, que soy del Valle del Ebro y no controlo estas lenguas del norte), atraviesa de sur a norte la barrera rocosa de esta sierra a través de la Cueva de la Leze, excavando en el interior de la tierra un atractivo cañón subterráneo de unos 700 metros de longitud.


La enorme boca inferior de salida de la Leze vista desde la carretera.


El caso es que el sábado pasado Marta y yo conducíamos hacia la población de Egino (Álava), en el límite del País Vasco y Navarra con la intención de descender la Leze y aprovechar los caudales de primavera. En la expedición a las tierras del norte, reclutamos también a David, que no se quería perder esta actividad bajo ningún concepto.
El viaje se nos pasa volando y dejamos el coche en el aparcamiento de la Leze, un área recreativa con fuente, mesas, barbacoas y prados dónde pastan caballos y vacas que está justo en frente de la cueva. Un sitio idílico dónde estableceremos el campo base de este fin de semana.


Iniciamos la aproximación al medio día con el fin de entrar a la cueva a primeras horas de la tarde. Ahora alarga el día y nos podemos permitir este lujo. La primera parte de la aproximación es bastante empinada y consiste en subir por una senda muy bien marcada hasta la cresta de la montaña que hay encima de la boca de salida la Leze. Una vez en la cresta tendremos que descender al fondo del valle por una senda poco definida, más bien diría que inexistente, en medio de un precioso bosque de hayas. Este punto es algo perdedor y nos tuvo dando alguna vuelta, sabíamos que el sendero estaba poco definido en este punto pero al menos esperábamos encontrar algun mojón que nos marcase el inicio del descenso. A lo mejor ese mojón existía pero no fuímos capaces de verlo.


La aproximación pasa por un bonito hayedo.


El descenso por el hayedo es pronunciado y nos lleva hasta un afluente que nos conducirá directamente hasta la boca de la cueva. Este afluente nos puede servir como un buen indicador del caudal que nos encontremos en la travesía. Si lleva un hilo de agua, como era el sábado pasado, el caudal es el normal. Si por el contrario está seco, tendremos un caudal bajo y si lleva un palmo de agua o más, los caudales serán elevados.
De repente, en medio de la nada y de la frondosidad del bosque de hayas, aparecerá en frente de nosotros la vistosa boca superior de la Leze.

En medio del hayedo aparece ante nosotros la enorme boca superior de la Leze.


En este punto ya interceptaremos el cauce del río Artzanegui. Se oye el agua rugir con fuerza y el sitio tiene ambiente. Pero antes de entrar a la cueva tendremos que hacer un rapel de unos 23m que podremos escaquear por otras instalaciones alternativas a la derecha de esta instalación que nos permitirán agilizar maniobras sobretodo si coincidimos a la vez con otros grupos.



Rapel de entrada en el bosque. Como David no quiere salir en su blog, lo saco yo en el mío.


Tras realizar este rapel en medio del bosque llegaremos por fin a la inmensa boca superior de la Cueva de la Leze. El sitio dónde se ubica esta cueva es precioso.


Frente a la boca de entrada, qué sitio tan chulo.


Desde este punto progresaremos con el neopreno puesto. Un pasamanos nos dará acceso a la primera instalación y a partir de aquí comenzará el festival de agua, rápeles y toboganes.
Casi puedo decir lo que más me gustó de la travesía fue la entrada y la salida. El mayoria de las cuevas se pasa de la luz a la oscuridad absoluta en muy pocos metros y casi siempre concentrado a escasos metros de la entrada de la cavidad. En la Leze, las dimensiones tan grandes de sus bocas de entrada y salida hacen que el paso de la luz a la oscuridad y al contrario se haga de forma muy progresiva y que los juegos de luces y sombras en los que iremos a penumbra y a contraluz se prolongen durante unos cuantos metros en la entrada y salida de la cueva. Es muy guapo.

Pasamanos de acceso a la primera instalación, empieza la travesía subterránea.



Una vez dentro de la cueva, la oscuridad absoluta irá ganando poco a poco terreno a la luz y tendremos que progresar con las linternas frontales.


Caudal abundante durante todo el recorrido.



La travesía está salpicada de unos cuántos rápeles con sus respectivos pasamanos que encadenaremos de forma seguida. La equipación de la cueva es muy buena y está preparada para descenderla en doble con una cuerda de 30m, incluso con caudales altos ya que los pasamanos nos desplazan de los activos de las cascadas en los puntos más conflictivos.


Múltiples rapeles durante toda la travesía (foto cedida por David).



Pasamanos de acceso a las cabeceras de los rapeles.



La verdad es que ya nos gustaría encontrar en muchos de los barrancos que hacemos los rápeles y cascadas que encontraremos en esta cueva, alguno de ellos realmente estético.


Estudiando desde arriba el paso sifonante que hay debajo de este bloque. Al final se podía pasar sin problemas (foto cedida por David).


También queremos destacar la convivencia magnífica que tuvimos con el resto de grupos con los que coindimos en la travesía. La Leze es una cavidad muy solicitada que normalmente está plagada de gente en días festivos o fines de semana. Nosotros coincidimos en la entrada con otros 2 grupos de espeleo más, uno de la Rioja y otro del País Vasco. No hubo malos rollos ni nos hicimos la púa para ver quién ocupaba antes la primera instalación, ni nos achuchamos ni nos presionamos en el descenso. Es más, nos organizamos perfectamente por orden de llegada y la agilidad en las maniobras de las cuerdas de todos los que estábamos hizo que no hubiese esperas. Casi, casi, puedo decir que hicimos la travesía en total soledad. Así da gusto, esto en la Sierra de Guara es impensable en temporada alta en los barrancos más solicitados (Formiga, por poner un ejemplo).

Pasamos un buen rato posando y haciendo este reportaje fotográfico (foto cedida por David).


Casi sin darnos cuenta, llegamos a la boca de salida. Otra vez los contraluces tan chulos de los que he hablado antes.

Contraluces en la salida de la travesía (foto cedida por David).



Pero aún nos queda un trozo de barranco más, esta vez en el exterior, con un par de toboganes, una cascada que tendremos que rapelar, y un pequeño sifón que pondrá la guinda a la actividad.


El tramo del barranco que va por el exterior de la cueva.



El equipo al completo al final de la travesía (foto cedida por David).


Por fin hemos estado en la Leze, un barranco-cueva que no nos dejará indiferentes. Si tuviera que poner un "pero" diría que se hace corto, pero bueno, como se disfruta tanto, nos dejará un buen sabor de boca.


La enorme boca de salida de la Leza (foto cedida por David).


El resto de la tarde la pasamos descansando en el área recreativa de la Leze que al día siguiente, aprovechando el viaje, nos íbamos a desplazar a la Sierra de Urbasa para hacer otra actividad, pero eso os lo contaré otro día que por hoy ya vale.