sábado, 6 de febrero de 2016

TOZAL DE GUARA POR EL BARRANCO DEL ABADEJO

UNA FORMA DIFERENTE DE SUBIR AL TOZAL DE GUARA POR SU VERTIENTE SUR. 


 *Entrada atrasada, corresponde a una actividad realizada a primeros de enero, hace casi ya un mes.


A la cima del Tozal de Guara se puede subir de muchas formas diferentes, tanto por su cara sur como por su cara norte. Además de las vías normales que discurren por ambas vertientes, existen otras rutas, llamemosles diferentes, que permiten coronar la cumbre de esta montaña por itinerarios complejos y poco frecuentados.Como casi todo en la Sierra de Guara que se sale de lo común y de lo poco frecuentado, estas rutas implican sentido de la orientación, un poco de incertidumbre........y llegar a casa con las piernas marcadas y completamente arañadas.
El Tozal es la cima de la Sierra de Guara que más veces he pisado pero siempre la he subido por sus vías normales. Curioso, por que en la Sierra de Guara tengo en mi haber numerosos itinerarios de los considerados como "raros", estaba claro que había que ponerle remedio

La cara sur del Tozal de Guara y la ruta que baja por la Gravera y el Barranco del Abadejo.


Esta vez voy a intentar subir al Tozal por su cara sur y lo voy a hacer por una de  sus vía normales de esta vertiente, la que pasa por la Ermita de la Fabana y las Gargantas de Calcón. La ruta diferente al tozal la voy a hacer de bajada por las razones que más adelante veréis.
Lo normal es deja el coche en la Tejería y empezar la ruta desde aquí. Pero ahora mismo necesito realizar largos recorridos para entrenar mis piernas, asi que decido salir desde Vadiello y alargar un poco más la excursión, y así de paso ahorrar algo de gasolina.

Inicio la ruta en Vadiello.


Desde Vadiello, por pistas, o con combinación de pistas y sendas (si os lo conocéis claro) se puede conectar con la Ermita de la Fabana a través del denominado como Valle de las Ermitas, bajo las paredes de la Peña San Cosme primero y rodeando después el Mondinero por su base. Como siempre, el paisaje vertical de conglomerado de Vadiello es sobrecogedor, no me canso nunca de mirarlo.


El Valle de las Ermitas, siempre impresionante.


La Ermita de la Fabana es una antigua ermita románica transformada después en casa que lleva abandonada más o menos desde la Guerra Civil. Esta vez voy fresco y casi al inicio de la ruta, asi que me detengo unos minutos a alcahuetear por dentro, ultimamente he pasado por este sitio otras veces, pero en descenso de largas rutas y normalmente tan inflado y justo me venía para verla de reojo.


La ermita de la Fabana.



Desde aquí por senda bajaremos a una pista que tomaremos en un sentido ascendente para transformarse de nuevo en senda y entrar en las Gargantas de Calcón. Paraje top-ten de la cara sur del Tozal de Guara, un paraje estrecho en dónde el agua es la protagonista y dónde, en condiciones normales, nos las tendremos que ingeniar para saltar de piedra en piedra y no mojarnos. Fuera de las gargantas, el valle se ensancha y entramos en el denominado "Barranco de los Valles", que se abre entre el Fragineto y el Tozal de Guara, todo ello en medio de un tupido bosque que remontaremos a través de una magnífica senda.

Este cartel indica el lugar (ojo, no lo señaliza) del desvío por el Revientachulos.


Esta ruta la he recorrido varias veces tanto en ascenso como en descenso, pero hoy voy a hacer una variante que no conocía hasta ahora. La ruta normal asciende el Barranco de los Valles hasta el Collado de Petreñales pero yo me voy a desviar antes, justo en el cartel que se ve en la foto precedente. A la derecha, conforme subimos, hay un tímido mojón del que sale una tímida senda, poco marcada al principio. Esta senda hace una subida más directa pero también más dura y física, de hecho a este tramo se le denomina el Revientachulos, menuda costera tan empinada!!!!!!.

Fuerte desnivel en el Revientachulos pero subida muy directa.


La Senda del Revientachulos nos saca de nuevo a la vía normal del Tozal de Guara justo a la altura del Raso de los Hongos. Una alternativa sin duda interesante, mucho más directa que la del Collado de Petreñales. Desde aquí, ya sólo nos queda afrontar la última y, que siempre se hace larga, subida del Tozal.

Ultimo tramo de subida al Tozal, siempre se hace largo.


Cima del Tozal de Guara, la primera del año 2016, en completa soledad y con una temperatura muy buena. Me tomo un rato para descansar, para tomar fotos, y trazar con el mapa futuras rutas, alguna de ellas ya realizada y que espero tener tiempo para publicar en el blog. 


Cima del Tozal de Guara.


El Tozal de Guara es un estupendo, tal vez el mejor, mirador de los Pirineos, este invierno raquíticos de nieve.


Pirineos poco innivados para la fecha en la que estamos.


Ahora toca la diversión, un descenso nuevo para mi por una ruta que no conozco y que además pasa por un paraje muy poco conocido de la Sierra de Guara. La ruta de descenso ya la he podido visualizar desde la subida. Estoy hablando del Barranco del Abadejo, una ruta que traza una línea casi recta entre la base del Tozal y su cima.

El Barranco del Abadejo, por dónde voy a bajar, visto desde las últimas rampas de subida al tozal.



Desde la cima del Tozal de Guara se desarrolla en la cara sur una vistosa y reconocible pedrera, denominada las Graveras, que se prolonga hasta la entrada de uno de los barrancos más desarrollados de la cara sur del Tozal, el Barranco del Abadejo, por el tengo la intención de descender.

Descenso rápido por la Gravera hacia el Barranco del Abadejo.


La bajada de las Graveras a través de la enorme pedrera es el descenso más rápido y directo que se puede hacer en el Tozal de Guara, eso sí, hay que tener técnica, el fuerte desnivel y el terreno tan suelto, exige moverse con soltura en este terreno, en el que se esquía más que se anda.
En un momento perderemos casi 400 metros de desnivel. Eso sí, la pedrera mejor de bajada que de subida, bueno no, es casi obligatorio hacerla de bajada, por eso he decido descender por esta ruta en vez de hacerla de ascenso. El primer tramo de la pedrera ya lo conocía, está marcado y permite conectar con la vía normal que viene del Collado de Petreñales, de hecho hay un cartel que indica el punto dónde hay que desviarse. 


Por la pedrera se pierde mucho desnivel en poco tiempo.



A partir de aquí "terra incognita". Sigo descendiendo por la pedrera que poco a poco se va introduciendo en la Canal del Abajo a la par que va apareciendo la vegetación y el erizón. En las pocas reseñas que he encontrado de esta ruta, la gente lo que hace es esperar a que se acabe la pedrera para introducirse directamente en el fondo del barranco y descender por su cauce. Por lo visto es un tramo muy vestido y penoso que exige hacer algún destrepe.
Yo, justo cuando se acababa la pedrera y entraba en el barranco, ya en "territorio erizón", encontré el tímido mojón que se ve en la siguiente fotografía.

 



El mojón marcaba el inicio de una ruta que iba unos cuántos metros de desnivel por encima del cauce del barranco, en la  margen izquierda de la Canal del Abadejo. No he encontrado referencias de esta ruta pero os informo por si algún día decidís bajar por este sitio. La diferencia entre ir por el fondo del barranco o ir por dónde fui yo, radica en no pincharse. Eso sí, la línea de mojones es compleja de seguir, están muy distanciados y en muchos casos están camuflados por los erizones y la vegetación. Es un itinerario complejo e incómodo que en muchos caso me obligó a recular para seguir la línea de mojones, pero ya sabía dónde me metía cuando decidí bajar por este sitio. Ese día me guié por la orientación, no sabía a ciencia cierta a dónde me llevarían la línea de mojones pero como iba todo el rato descendiendo y por encima del cauce del barranco, decidí seguirla.


Mojones de descenso por el Barranco del Abadejo, pocos y dispersos, pero haberlos, haylos.



Más adelante se transforma en una tímida senda que por fin baja al cauce del barranco justo a la altura de la surgencia que alimenta el Barranco del Abadejo y que, a partir de aquí, tendrá un cauce permanente hasta su desembocadura con el río Calcón.

La línea de mojones que sigo baja al cauce del barranco justo cuando es alimentado por una surgencia.


A partir de este punto encontraremos una senda en perfecto estado de revista que nos permitirá descender de forma muy cómoda y rápida. La senda va por un bosque frondoso que recuerda mucho al cercano Barranco de los Valles por el que hemos pasado antes, aunque éste es un lugar mucho más salvaje y menos frecuentado. Estamos en lo que se denomina como "Sendero de la Muarra". Curioso nombre, verdad?. Este topónimo es como se designa a las puntas de las lanzas, tal vez alguna de las múltiples agujas por las que pasa este sendero dé el nombre a este lugar.


Punta de lanza o muarra.


Alguna de las agujas que por semejanza podrían dar el nombre al Sendero de la Muarra.


Conforme bajamos y nos acercamos al Calcón, la senda es más ancha y definida. Nos tocará volver a cruzar el cauce para terminar el descenso por la margen izquierda del barranco. 
Venga va, voy a ser generoso y os voy a enseñar otro de los secretos de la Sierra de Guara. Nada más crucemos el barranco, en las paredes de la márgen derecha del Abadejo veremos una gran cavidad, es la Cueva de la Fabana, explorada en su momento por el Grupo de Investigaciónes Espeleólogicas de Peña Guara (GIE-Peña Guara) y con desarrollo espeleológico. A ver qué día decido visitar y reuno las ganas necesarias para pegarme la jabalinada de llegar hasta su entrada.

La enorme boca de la Cueva de la Fabana.


Enseguida llegaremos al cauce del río Calcón, justo en el punto dónde está el cruce de pistas que sube a la Ermita de la Fabana. Ya sólo queda hacer el camino de retorno hasta Vadiello.


 El Sendero de la Muarra está marcado en su inicio, ojo, por que más arriba desaparece la senda y la progresión es compleja por el fondo del barranco.


La bajada del Tozal de Guara por el Barranco del Abadejo es la más directa y rápida de todas las rutas que van al Tozal. Esta ruta hay que hacerla siempre de descenso, subir por la pedrera, buf......la verdad es que no me veo, tiene que ser muy penoso. Si os decidís a venir por aquí, haced todo lo posible por encontrar la línea de mojones que yo seguí, no es que sea un descenso cómodo ni mucho menos, pero me libré de pincharme y arañarme, y eso, en rutas poco pisadas y frecuentadas en la Sierra de Guara, es para tenerlo muy en cuenta.

lunes, 4 de enero de 2016

LA "INTEGRAL DE ALGAIRÉN" ENVUELTA ENTRE LAS NIEBLAS.

DESCUBRIENDO NUEVOS PARAJES DE MONTAÑA EN EL ENTORNO DE ZARAGOZA (TRAIL RUNNING). 



Esta ruta es una recomendación de CARMAR que se me quedó grabada cuando me hablaba de ella mientras realizábamos la circular de los Mallos de Riglos hace cosa de un mes. En realidad, la SIERRA DE ALGAIREN ya estaba en mi punto de mira desde hace tiempo, no era el primer amigo que me hablaba de estas cercanas montañas, un sitio ideal para patear y entrenar a las puertas de Zaragoza. 





La Sierra de Algairén son las estribaciones montañosas que forma el Sistema Ibérico zaragozano entre Cariñena y la Almunia de Doña Godina. Su altitud es modesta, apenas 1200m en sus cotas máximas, pero estan trilladas por multitud de sendas y pistas forestales perfectamente señalizadas que discurren entre profundos bosques  y que nos permiten recorrer bonitas rutas con unos desniveles nada desdeñables. Lo bueno de esta zona es que está a escasos 45min en coche desde Zaragoza, mucho más cerca que el Moncayo, la Sierra de Guara y no digamos el Pirineo, lo que lo convierte en un destino muy atractivo para corredores de montaña, amantes de la BTT y senderistas de la capital maña.
Lo cierto es que este sector del Sistema Ibérico zaragozano ya lo conocía un poco de mi participación el año pasado en la Carrera de Mularroya y la verdad es que me encantó a pesar de que  hice la carrera muy resfriado. Tenía pendiente volver a calzarme las zapatillas por estos montes y descubrir estas interesantes montañas hasta ahora desconocidas para mi.
Siguiendo los pasos de mi compañero perfectamente descritos en su blog (Zancadas Ligeras), aparqué el coche en el RASO DE LA CRUZ, una bonita área recreativa, con picnic, casestas y mesas que se encuentra en la localidad de Cosuenda. A partir de aquí hay numerosas rutas perfectamente señalizadas, yo inicié mis pasos en dirección a la ruta que señala "Collado de Valdecerezo-La Nevera".
La pista forestal enseguida se transforma en senda y se interna por un frondoso bosque paralela al Barranco de Valderecerezo. La senda es preciosa, parece un rincón traido del Pirineo.


La senda transcurre en medio de un frondoso bosque, parece un rincón traido del Pirineo.


En lo alto del barranco llego a un cruce de sendas. La senda de la derecha lleva a hacia el Mirador de la Falaguera, la de la izquierda al Collado de Valderecezo, a dónde me dirijo para coronar la primera cumbre del día: el Pico de Valdemadera.  
No sé que pasó aquí pero la senda se transformó más arriba en trocha para perderse completamente en el bosque. ¿Pero no estaba todo señalizado?. Me he debido salir de la senda en algún sitio pero ahora no voy a dar marcha atrás, asi que trazo una "variante aragonesa" que todo tieso, fuera de senda y con trepadas incluidas me lleva al cordal cimero de la sierra atravesado por la pista forestal que quiero interceptar. En el cordal cimero las condiciones meteorológicas son severas ese día: frio, viento y sobretodo mucha niebla. No sé a qué altura del cordal cimero he interceptado la pista forestal y la niebla tan espesa me impide identificar el punto dónde me encuentro. 

Intercepto la pista forestal que va por el cordal cimero: viento, frio y mucha niebla.



Llego a un cartel  que pone "Mirador de la Falaguera" a la izquierda y "La Nevera y Collado de Valdecerezo" a la derecha. Continuo con el follón de la orientación, el plano topográfico de la Sierra de Algairén que llevo en la mochila identifica el Mirador de la Falaguera como el Alto de la Nevera, y no sé si la Nevera que me marca a la derecha el cartel es lo mismo que el Alto de la Nevera de mi plano, al final decido utilizar el sentido común y marchar hacia el Collado de Valderecero que era el punto al que me dirigía inicialmente.
El sentido común y la intuición funcionan y llego en poco rato al Collado de Valdecerezo y a la senda por la que tendría que haber salido si no me hubiera perdido. Sigo sin ver nada pero sé que siguiendo la pista llegaré enseguida al PICO VALDEMADERA, primera cumbre del día que quiero alcanzar.
Este es el panorama que me encuentro cuando alcanzo la cima del Pico Valdemadera (1275m), es tal la niebla que hay que apenas se ven las antenas de la cumbre.

Imágen fantasmagórica de las antenas del Pico de Valdemadera.



No pierdo tiempo, hace mucho frio y el viento es fuerte, asi que paro lo justo para poner la cámara y hacerme una autofoto (lo que me costó hacer la puñetera foto, el aire tumbaba mi pequeño trípode), comer algo y para abajo, que esta cumbre me ha costado más de lo que tenía pensado.


Cumbre del Pico Valdemadera (1.275m), cima principal de la Sierra de Algairén.
 


Por pista forestal retrocedo hasta el susodicho cartel que tantas dudas me había causado antes y ahora sí, orientado aunque si ver absolutamente nada, me dirijo hasta el pico del MIRADOR DE LA FALAGUERA, denominado Alto de la Nevera en mi plano topográfico.




Al ser todo pista forestal, avanzo rápido y en poco tiempo alcanzo la cumbre del MIRADOR DE LA FALAGUERA (1.177m), también alterada por la mano del hombre, al igual que la cumbre anterior, con casetas y antenas. Se supone que las vistas desde aquí arriba deben ser muy extensas pero hoy estoy progresando por la Sierra de Algairén entre las tinieblas, menuda niebla que tengo metida en el cordal cimero!!!!.


Cumbre del Mirador de la Falaguera (1.177m).



Continuo por el cordal cimero pero ahora la pista forestal se transforma en senda y la niebla se retira un poco conforme desciendo altura. Enseguido alcanzo el Collado del Tío Francisco y, como se despeja algo, puedo contemplar en la lejanía la siguiente cumbre a la que me dirijo: el CERRO DEL ESPINO.

El Cerro del Espino desde el Collado del Tío Francisco.



Hacia el norte puedo contemplar por primera vez en el día los extensos bosques de la Sierra de Algairén que tengo a mis pies y el entramado de pistas forestales que tendré que recorrer a la vuelta.


La Sierra de Algairén y el Campo de Cariñena desde el cordal cimero.




A partir del Collado del Tío Francisco, la senda se me hace un poco más larga de lo que pensaba pero sin más incidentes y con más visibilidad que en las anteriores cumbres, alcanzo la cruz cimera del CERRO DEL ESPINO (1.188m).


Cumbre del Cerro del Espino (1.188m).



A partir de aquí y para seguir el cordal cimero, el camino se vuelve accidentado ya que tendremos que progresar por una cresta accidentada en la que tendremos que poner las manos en alguna ocasión.



El cordal cimero que tendremos que recorrer a continuación.



La cresta no es dificil, algun pasito aislado de IIº, pero la roca está muy mojada por la humedad de la niebla de hoy y resbala mucho, lo que pone a prueba la suela vibram de mis zapatillas y me obliga a estar muy concentrado para no dar un inesperado traspiés.



La trabajosa cresta que he recorrido hasta ahora, fácil pero "entretenida" con roca mojada.



Un vistazo hacia atrás, ahora que la niebla lo permite, para ver lo recorrido en el cordal cimero desde la cumbre del Cerro del Espino, con la cresta que he tenido superar. 
La cresta nos lleva hasta el Collado de la Hermana. La siguiente cumbre está protegida por una alambrada, joder con las alambradas en el monte, que no tengo la intención de superar. Aquí detengo mi ruta por la línea de cumbres de la sierra e inicio el descenso hacia el coche. Para ello, desde el mismo collado sale una empinada senda descendente que intercepta primero una ruta botánica y luego nos lleva a una pista forestal que tendremos que tomar en dirección Este.
El inicio de la pista es ascendente, suave pero cuesta arriba durante un buen rato, lo que interrumpe la velocidad de crucero que llevaba en el primer tramo del descenso.


Vistas del Cerro del Espino y la cresta que he recorrido desde el Collado de los Frailes.



La pista llega a un cruce marcado que indica "Raso de la Cruz" y "Collado de los Frailes". Para llegar al coche era tan sencillo como seguir las marcas de PR a partir de este punto, pero cometí el error de seguir a mi plano topográfico en vez de a las marcas. En el plano salía una bifurcación a la izquierda  descendente muy marcada, que se suponía que era la que tenía que tomar, en teoría la unica pista hacia la izquierda que había, y por eso tomé el primer desvío que me encontré, pero era un camino erróneo, tenía que haber seguido hasta la Casa de los Frailes y allí tomar la susodicha bifurcación; de nuevo un error en mi plano topográfico que me hizo perderme otra vez.



Cuando me doy cuenta del error ya he descendido mucho asi que volver ya no es una opción. Intento orientarme entre el follón de pistas que hay en la zona baja de la sierra y, con intuición y un poco de suerte, por que en realidad no sabía si mi plano tenía más errores, conseguí acertar con la pista forestal que me llevaba directamente al Raso de la Cruz.



Largas pistas forestales dónde correr y trotar a placer.



Excursión un poco accidentada por la niebla y por la orientación que tuve tanto en la subida como en la bajada y eso que está todo perfectamente señalizado pero bueno, no todos los días en el monte salen perfectos. Me gustó mucho la ruta y gran parte de ella, salvo el cresteo, se puede hacer corriendo. Al final unos 19km y 1.000m d+, y eso a tan sólo 45minutos en coche desde mi casa, desde luego es para tenerlo en cuenta en futuras ocasiones, porque habrá más visitas a esta sierra, y seguramente para repetir esta ruta que con la niebla no me enteré de nada.

UNA LARGA CABALGADA POR LA SIERRA DE GUARA: LA SENDA DE LOS CARBONEROS (VADIELLO).

TRAVESÍA VADIELLO-NOCITO POR LA SENDA DE LOS CARBONEROS Y RETORNO A VADIELLO POR EL COLLADO DE PETREÑALES Y LAS GARGANTAS DE CALCÓN (TRAIL RUNNING).



 Los Mallos de Liguerri iluminados por las primeras luces del día.



La SENDA DE LOS CARBONEROS, no hacía tiempo ni nada que la tenía en el punto de mira. Su arranque lo había visto infinidad de veces en los carteles señalizadores que hay en el inicio de la ruta, tanto desde el Embalse de Vadiello como desde Nocito. Pero sobretodo me había fijado en ella desde el Pico Fragineto y la Cresta de la Ronera ya que esta cumbre y esta cresta dominan el valle sobre el que discurre esta senda.


Preciosa imágen de la Mitra iluminada por el amanecer.


La Senda de los Carboneros está señalizada por el Camino Natural de la Hoya de Huesca y ha recuperado la antigua senda que recorrían los carboneros para comunicar Nocito con Vadiello a través del valle que forma el todavía jóven río Guatizalema. Esta senda forma parte del eje de comunicación histórico que conectaba el Valle de Nocito, en la cara norte de la Sierra de Guara, con Santa Eulalia la Mayor y la Hoya de Huesca, aunque ésta era una senda digamos más complicada-o montañera- y menos frecuentada que la que iba por Cuello Bail y el Mesón de Sescún.
Esta ruta tiene un handicap y es por ello que hasta ahora no me había animado a hacerla. Y el handicap es la distancia y el desnivel acumulado. Estamos hablando de cerca de 15km y unos 850 metros de desnivel positivo entre Vadiello y Nocito, una distancia considerable y un desnivel nada desdeñable. Como toda travesia, lo ideal sería dejar un coche en Vadiello y otro en Nocito pero casi nada la de rato que hay en coche entre ambos lugares, supone pasar de la cara sur a la cara norte de Guara por carreteras malas y con muchas curvas. 
Si no disponemos de combinación de coches o si no queremos hacerla, tenemos la opción de volver por el mismo sitio, lo que multiplica la distancia y los desniveles lo que hace que salga una larga jornada de montaña no apta para todos los públicos. Es por ello que esta travesía no se realiza con frecuencia.
En mi caso, lo que buscaba era una muy larga jornada de montaña, con un solo coche por supuesto. Para ello, hice la travesía Vadiello-Nocito por la Senda de los Carboneros, y luego en Nocito regresaría a Vadiello por el Collado de Petreñales y las Gargantas de Calcón y de paso, llevaba la intención de coronar también el Tozal de Guara o el Fragineto, según fuera el tiempo y sobretodo las fuerzas. La travesía me la traje en el bolsillo, las cumbres no, me salió un día de perros y además las fuerzas iban justas, al final salieron unos 30km y 1.500m de desnivel, una distancia y un desnivel más que sufiencientes para volver con las piernas al jerez. Este es un resumen en fotografías de esta preciosa travesia:
Empezamos en la cola del Embalse de Vadiello, justo al final del último túnel, hay carteles y está todo señalizado, demasiado; de hecho, en la ruta encontraremos vallas, escalones de madera, barandillas y un sinfin de porquerías innecesarias pero que seguro que con ellas se lucrarian, y mucho, tanto la empresa que montó esto como la administración pública que adjudicó esta obra. Pero ya sabemos cómo es el Camino Natural de la Hoya de Huesca, tanto aquí como en otros tramos, creo que no estoy descubriendo nada nuevo............




Al principio la senda bordea la cola del  Embalse de Vadiello por su margen derecha y lo hace ganando bastante altura. De hecho, esta senda es como una montaña rusa que sube bastante altura y baja al nivel de río, tanto en un margen del valle como en el otro, en varias ocasiones, lo que hace que al final se acumulen bastantes metros de desnivel, en total unos 850m, vamos que es para tenerlo en cuenta.
Hoy el Fragineto y las cumbres altas de Guara están muy cubiertas y en altura hace bastante viento, a ver qué pasa hoy, vamos paso a paso, lo primero llegar a Nocito y después ya veremos.


La cola del Embalse de Vadiello vigilada por la cumbre del Fragineto.



Desde la cola del Embalse de Vadiello veremos los Estrechos del Palomar, o lo que quedan de ellos, y las Cuevas de la Reina si el embalse está vacío (ver entrada anterior). Y frente a nosotros, una preciosa visión del Huevo de San Cosme y del barranco que hay excavado a sus pies. Estamos en el tramo angosto que el río Guatizalema ha abierto entre el Fragineto-Mondinero y el pico Borón.



Preciosa e inusual vista del Huevo de San Cosme.



La senda gana bastante altura sobre el cauce del río lo que nos permite tener una magnífica visión del Valle del Guatizalema. Una vez superada la cola del Embalse de Vadiello, el valle se nos mostrará en toda su extensión, un paraje solitario, salvaje y poco divulgado de la Sierra de Guara, a pesar de que se encuentra perfectamente señalizado. 



Asi es el Valle del Guatizalema y la Senda de los Carboneros que voy a recorrer, bonitos paisajes en los que hoy toca disfrutar.



Tras alcanzar su cota máxima en la margen derecha del valle, la senda cae en picado hacia el río para bordear por su base el monólito rocoso del PROYECTIL, una preciosa aguja caliza que se muestra como faro en este tramo de la ruta. Vaya sitio más salvaje y cuánto estoy disfrutando.



Vistas desde su base del  Proyectil (al fondo el Pico Borón).



En la base del Proyectil, nos tocará cruzar el río, para pasar a la otra margen del valle. Es el primero de los vadeos que tenemos que hacer. Ojo, por que ésta es la principal dificultad de esta ruta, los vadeos y los cruces en el río Guatizalema, y son varios. Los del Camino Natural de la Hoya de Huesca, pusieron en los vadeos enormes bloques de piedra para cruzar saltando y sin mojarse de un lado a otro. Pero las riadas se los han llevado asi que lo normal es que nos toque mojarno, sobretodo en este primer vadeo. Tened en cuenta el nivel del río, si va alto, en este vadeo nos mojaremos bastante. Ese día ya iba mentalizado a mojar mis pinreles varias veces pero el Guatizalema iba muy bajo de caudal asi que con pericia y de salto en salto en las piedras conseguí hacer la travesía sin mojarme pero repito, esto no es lo normal.



Igual estos carteles sobraban, no?.



En la otra margen, tras cruzar el río, la senda vuelve a ganar altura de forma salvaje, jodo, menudo calentón, de esta manera salva por arriba, de forma muy inteligente, los obstáculos del fondo del valle. Y ya os advierto que cuánto más alta vaya la senda, mejor, en cuanto veáis que bajáis de nuevo al río ya sabéis lo que toca, a vadear y a mojarse de nuevo.
Nuevo vadeo tras volver a caer en picado la senda al río. Este vadeo se hace en un estrangulamiento precioso, buah, me está encantando esta ruta, vaya valle más salvaje.

Cruce de río Guatizalema, hoy bajo mínimos, me libro de mojarme pero no es lo normal.


Los pedrolos que han colocado para cruzar el Guatizalema. En medio falta alguno que se ha llevado el río y con caudales altos de primavera el río brincará por encima de las piedras.



La presencia de alguna edificación pastoril nos anticipa la cercanía de Nocito. Pronto la senda interceptará una pista forestal. Aquí está el único punto que puede despistar y esto que está perfectamente señalizado. Los carteles indican Nocito pero nos mandan pista abajo, en dirección a Vadiello, cuando lo normal sería remontar la pista que hemos interceptado.Os recomiendo que hagáis caso a los carteles, si vamos por el nivel de la pista, iremos junto al río y nos tocará mojarnos irremediablemente.
Los carteles nos mandan pista abajo y enseguida volvemos a ganar un poco de altura hasta llegar una senda junto a unas viejas edificaciones que se difumina en varias sendas más. Aquí hay un pequeño secreto oculto que ya conocía anteriormente y que, pese a la cantidad de porquerías que hay instaladas en la ruta, sorprende que no tenga ningún tipo de señalización. Estoy hablando del DOLMEN DEL PALOMAR, el cuál, pasa completamente desapercibido oculto entre la vegetación a pesar de la que senda, o una variante de la misma, pasa a escasos metros de este monumento megalítico. Hay que conocerse el sitio y estar muy atento para encontrarlo.


Dolmen del Palomar oculto por la vegetación, manda huevos que esto no lo hayan señalizado.



Desde el Dolmen Palomar, la senda nos llevará en poco rato a la explanada dónde se dejan los coches para subir al Tozal de Guara desde Nocito por el Collado de Petreñales.Ya estamos en Nocito, me ha costado 2h30min hacer la travesía, incluyendo la larga parada que he hecho para ver y fotografíar las Cuevas de la Reina, es lo que tiene el trail running, este fomato ligero de ir por el monte en el que corres/trotas en las bajadas y en los llanos, y andas a buen ritmo en las subidas, te permite recorrer largas distancias en poco tiempo.
Ahora toca volver al coche y todas las opciones que hay son muy largas. Yo sigo con mi plan, subiré al Collado de Petreñales, intentaré hacer alguna cumbre, y luego bajaré por las Gargantas de Calcón. Para ello, desde la mencionada explanada, pillo la preciosa senda del Barranco de la Pillera, está todo trillado y muy marcado, es imposible perderse.



Ya estamos en Nocito, ahora a por el Barranco de la Pillera.



El Barranco de la Pillera es sinónimo de mucha agua y de mojarse. La senda cruza el río hasta 7 veces y casi siempre que he pasado por aquí me he mojado, sobretodo en primavera. Pero de nuevo está todo muy seco, asi hago todos los vadeos sin mojarme y sin tener que hacer muchos funambulismos en las rocas. Pese a todo, el Barranco de la Pillera es un sitio precioso, con unas pozas de agua cristalina extraordinarias que invitan al baño en verano, alguna de ellas, como la BADINA DE ESTAÑONERO, está considerada entre las mejores piscinas naturales de todo Aragón para darse un baño, un lugar muy frecuentado en verano.



El Barranco de la Pillera bajo mínimos, me libro de mojarme otra vez.



Aquí abajo se está muy bien pero me tengo que desviar. Dejo el Barranco de la Pillera y pillo la senda que sube al Collado de Petreñales. Es la subida normal al Tozal de Guara desde Nocito y para el que no la conozca que sepa que le espera una buena pechugada, la senda devora el desnivel de forma salvaje y es muy empinada. Y yo, que venía de Vadiello, con la Senda de los Carboneros en mis piernas.........pues como que se me hico un poco larga.
Por fin alcanzo el Collado de Petrañales. El viento sopla con fuerza en altura, ya lo habían dicho los de la meteo asi que no me pillaba de sorpresa, pero las nubes están muy cerradas en las cumbres y no se ve nada por allá arriba. He venido a entrenar y a darme un buen calentón, pero también he venido a disfrutar, asi que no me lo pienso ni un minuto y decido abortar el plan de coronar el Tozal de Guara. Enseguido comienzo del largo descenso de la cara sur del Tozal de Guara por el Barranco de los Valles, aquí arriba hace un frio que pela y no me puedo quedar quieto.



Collado de Petrañales en medio de la niebla, buf, menudo calentón que llevo a pesar del frio que hace, a regresar por el Barranco de los Valles.



El Barranco de los Valles es precioso.........y muy largo también, menos mal que hay una buena senda que permite correr al gusto. Recorro por su base el Fragineto y la Cresta de la Ronera, hace un rato estaba haciendo lo mismo en sentido contrario pero por el valle contiguo a éste.
Tras un buen rato descendiendo, se llega al punto más interesante y bonito de esta ruta de la cara sur del Tozal de Guara: las Gargantas de Calcón. Son un precioso cañón que se forma a la altura del Pico Mondinero. Están alimentadas por la surgencia del Solencio de Fabana y suele ser un paso complicado ya que de nuevo toca saltar de piedra en piedra y mojarse los pies. Sin duda alguna, la travesía que estoy haciendo hoy se caracterizar por esto, por la cantidad de vadeos y de cruces de río que hay que hacer, en condiciones normales llevaría los pies chipiados.


La surgencia del Solencio de Fabana en estiaje severo, nunca la había visto tan baja.



Si el río Guatizalema me lo había encontrado horas antes con niveles muy bajos, al igual que el Barranco de la Pillera, en las Gargantas de Calcón apenas encontré agua. Ya me sorprendió cuando acercaba a la surgencia del Solencio de Fabana no oir el agua, cuando lo normal es que sea una zona por dónde mana el agua a raudales. Y aguas abajo de la surgencia, en un punto dónde normalmente te mojas, sobretodo en primavera, el barranco estaba todo filtrado, menuda desolación, nunca lo había visto así.


Las Gargantas de Calcón prácticamente secas, normalmente hay que hacer malabarismos por aquí para no mojarse.



Desde las Gargantas de Calcón pronto alcanzaremos la pista que lleva a la Ermita de la Fabana y desde aquí la sendeta (hay que conocerséla y pasa desapercibida, sino toca andar hasta la Tejería por senda y luego por  pista forestal) que sube hasta la senda de subida al Pico Mondinero y a la Predicadera. Desde este punto podremos regresar a Vadiello por el Valle de las Ermitas y la Ermita de San Cosme y San Damián o por pista, como hice yo que ya iba cansado, hasta el Esconjuradero.



Pico Mondinero y Peña Predicadera.



El Valle de las Ermitas y San Cosme y San Damián desde la pista forestal que lleva a Vadiello.



Ya tengo enfrente la silueta de los Mallos de Ligüerri y del Pico Borón lo que anuncia la llegada a Vadiello y el final de esta larga travesía.


Mallos de Ligüerri y Pico Borón, ya estamos cerca de Vadiello, fin de esta larga travesía.



En resumen, la Senda de los Carboneros y el Valle del Guatizalema es la última joya que he descubierto en la Sierra de Guara. Es un paraje solitario, muy salvaje y bonito. Su handicap es la distancia, ida y vuelta  y a pata sale una buena pechugada tanto en kilometros como en metros desnivel y la combinación de coches entre Vadiello y Nocito es muy larga, es por ello que esta travesía se hace poco. 
La opción que yo tomé para regresar a Vadiello exige buenas piernas pero a cambio permite hacer una travesía Sur-Norte y Norte-Sur por la Sierra de Guara atravesando dos valles contiguos preciosos y con la opción, si se tienen fuerzas claro, de coronar alguna de las cumbres principales de la sierra, entre ellas el Tozal de Guara. La travesía la hice en un total de 5h30min, buen calentón que le pegué a las piernas!!!!!!!!.