CUIDA BIEN LA TIERRA, NO ES UNA HERENCIA DE TUS PADRES..... SINO UN LEGADO PARA TUS HIJOS
martes, 7 de abril de 2009
MONSERRAT. PARAISO VERTICAL
martes, 24 de marzo de 2009
CARA OESTE DEL TAILLON. CORREDOR DE LA IZQUIERDA
Ya que la vía había que atacarla muy pronto, dividimos la actividad en dos etapas. En la primera etapa aproximamos al Circo de Gavarnie desde San Nicolás de Bujaruelo para dormir en la Cabaña de Eléctricas o en el Collado de Bujaruelo, según vieramos la hora y las ganas con las que ibamos. La verdad es que nos surgieron muchas dudas justo antes de salir. La gente que bajaba de arriba nos confirmaban malas condiciones, con las paredes muy escasas de hielo y la nieve muy blanda en la aproximación. Al final, cuando estábamos a punto de coger los gatos y bajar al Prepirineo a escalar, vimos a unos chicos que nos dijeron que se había escalado la Oeste del Taillón ese día, con condiciones justas pero escalables, asi que ni cortos ni perezosos cargamos nuestras "pesadas" mochilas y tiramos para arriba.
La aproximación no es especialmente dura pero cuando se lleva tanto peso en la espalda es muy sufrida. Al final desistimos de subir al Collado de Bujaruelo y nos quedamos en la Cabaña de Eléctricas, ya que soplaba mucho aire y se nos antojaba un vivac complicado con la tienda. Para cualquier personal normal, esta cabaña es muy sucia e incómoda pero a nosotros nos pareció un auténtico hotel de alta montaña. Como no había agua en estado líquido, nos entretuvimos fundiendo nieve y comiendo la animalada de comida que había subido Diego. La noche fue movidita, muy fria dentro de la cabaña (no tiene ventanas), y muy ventosa en el exterior, pero forrados de plumas hasta las trancas se hizo más llevadera.
A partir del tercer largo progresamos en ensamble. El corredor gira a la izquierda y mantiene una pendiente uniforme en torno a los 55º, aunque de vez en cuando nos encontramos con algun resalte de hielo cristalino un poco más empinado.
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La parte intermedia del corredor
La guinda de esta larga pared nos la encontramos justo en la salida. El temporal de viento la había dejado seca de nieve, asi que tuvimos que escalar un largo de mixto, sobre IVº, vertical y con la roca delicada. Por suerte había mucha presa asi que salimos sin muchas dificultades a las rampas finales que nos llevaron a la ansiada cumbre.
Son las 5 de la tarde cuando coronamos el Taillón. Hemos ido muy lentos por las condiciones y el frio ha castigado mucho nuestros sufridos cuerpos. Estamos agotados y deshidratados pero felices por haber escalado esta vía en unas condiciones más que justas que han incrementado mucho su dificultad. El descenso se hizo muy largo, la parte final con las frontales encendidas pero al final llegamos a Zaragoza, tarde, pero llegamos.
lunes, 23 de febrero de 2009
ROCA Y NIEVE II. OTRO FINDE APROVECHADO AL MAXIMO
Cima del Pico del Aguila.
PEÑA RUEBA: "VIA DEL 75".
El sábado por la tarde marchamos desde Canfranc a Riglos para dormir en su recién inaugurado refugio. El objetivo del domingo era escalar en la Peña Rueba y para ello elegimos una ruta que surca su cara sur: "La Vía del 75". La Peña Rueba es ese macizo que siempre vemos cuando escalamos en los Riglos y que se encuentra entre los Mallos de Aguero y los de Riglos. Con mucha diferencia, son las paredes menos conocidas por los escaladores que vamos a trepar al "Reino de los Mallos" pero no por ello son menos interesantes y bonitas.Nosotros no elegimos bien la vía, hasta tal punto que desaconsejo su escalada a no ser que se sea un coleccionista de clásicas de terreno de aventura y se desee pasar un poco de miedo por la mala calidad de la roca.

El trazado de la vía en la pared
La vía es la más larga de la cara sur de la Peña Rueba y tiene tres partes bien diferenciadas. La primera busca en dos largos de una dificultad máxima de Vº una marcada cueva desde la que sale otro largo que nos deposita en la gran terraza intermedia. El trazado es ilógico en algunos tramos ya que busca las zonas más fáciles pero a la vez más rotas y tupidas de vegetación, frente a otros muros más verticales y técnicos pero con mejor roca. Este punto nos desconcierta ya que hace que no encontremos bien el trazado y nos embarquemos un par de veces. La roca en este tramo es de mediocre a mala.
La segunda parte fue la que más nos agobió. Es una larga trepada por una terraza intermedia que en una larga diagonal de derecha a izquierda nos lleva a la parte superior de la pared. La reseña sacada de la web del Inazio nos marca IIIº pero la parte superior de este tramo empina mucho y creemos que sale algo más. El problema en este tramo no es su dificultad técnica sino la pésima calidad de su roca. Se hace en ensamble, asegurando únicamente con lazadas en sabinas. La roca es tan mala que tenemos que estar muy concentrados para no hacernos daños ni a nosotros mismos ni a los compis de cordada por que una caida aquí sería fatal para todos. Aquí todo se movía, tanto las presas para manos como para los pies y encima había que pasar tramos con mucha vegetación en los que nos resbalabamos en la hierba. Mejor no respirar para que no se caiga todo. Hace falta mucha concentración para superar bien este tramo que para nosotros es la clave de esta vía.
La tercera parte es la más bonita. Tras salir del ensamble escalamos un muro con una fisura desplomada de Vº. Aquí la roca mejora y está muy protegido, es el único largo de la vía en el que se escala de verdad. El ultimo largo tampoco lo regalan, es un estética arista de unos 70 metros de roca muy descompuesta que sólo tiene un seguro pero como ya vamos calientes la superamos sin muchas dificultades y coronamos cima. Desde aquí largo descenso por la asquerosa ferrata de la cara sur pero con unas vistas antológicas de los Mallos de Riglos.
Obligatorio llevarse a esta vía a un compañero sin talento para que te diga de continuar cuando todo invitaba a abandonar la vía. Nosotros nos llevamos al Bartolo en la mochila. Si no hubiese tirado tras los embarques de la parte inferior de la vía, seguro que nos hubiesemos bajado. En cuanto al material la vía está equipada con paraboles pero sólo en los tramos técnicamente más complicados por lo que tenemos asegurados los alejes. Recomendable llevar anillos de cintas para lazar sabinas y algun friend pequeño.
lunes, 16 de febrero de 2009
NIEVE Y ROCA
Los boletines meteorológicos daban un fuerte riesgo de aludes para estos días por lo que se descartaba completamente hacer actividades alpinas. Sin embargo, no había que desaprovechar las excelentes condiciones de innivación que hay ahora mismo en los Pirineos y decidimos hacer una salida con raquetas el sábado. El plan inicial era ir al Valle de Tena pero al llegar a Sabiñanigo encontramos un denso tráfico que nos detuvo completamente en Biescas. Al principio pensé que había habido un accidente de tráfico pero pronto las sospechas se confirmaron cuando los paneles informativos y la Guardia Civil nos indicaron que que estaban completamente colapsados los accesos a Formigal y Panticosa por la avalancha de esquiadores que había.
Tuvimos que idear un "plan b" y decidimos girar a la derecha hacia el Parque Nacional de Ordesa con la esperanza de que el Cotefablo estuviese limpio de nieve. En la subida por el puerto pudimos comprobar el espectáculo dantesco de una fila interminable de coches detenidos que se prolangaba hasta Escarrilla o, lo que es lo mismo, más de 20 km de retenciones. Supongo que este es el modelo de explotación turística que quieren nuestros dirigentes pero aún me parece más increible que la gente venga a esquiar a toda costa en estas condiciones.
Nuestra improvisada decisión fue un acierto. Todos los domingueros que en verano masifican Ordesa, ahora estaban esquiando en Formigal por lo que teníamos todo el Parque Nacional para nosotros solos, y encima cubierto por una espesa capa de nieve recién caida. Raqueteamos por el Valle de Bujaruelo hacia el Puente de San Nicolás, justo hasta la entrada del Valle de Otal ya que tuvimos que dejar el coche muy abajo por la nieve acumulada en la pista. Disfrutamos como enanos de la impresionante e inusual estampa invernal que tenía el Valle de Ordesa.
El domingo otra vez vuelta a la carga que no hay que desaprovechar los escasos días de sol que nos está dejando este inverno. Esta vez cambiamos las raquetas por los pies de gato y nos vamos rumbo a Riglos. Es la suerte de vivir cerca de la cara sur de los Pirineos: un día puedes estar haciendo actividades invernales de alta montaña y al día siguiente escalar en camiseta en el Prepirineo. Elegimos el Mallo Colorado por ser un mallo de invierno al que le da el sol desde primeras horas de la mañana.



