martes, 3 de noviembre de 2015

EL OTOÑO EN EL VALLE DE BIDASOA-BAZTÁN (PIRINEO NAVARRO).

EL EXTREMO MÁS OCCIDENTAL DE LA CORDILLERA PIRENAICA.


Otro año más que hemos podido disfrutar de nuestras tradicionales vacaciones otoñales las cuales las solemos dedicar a visitar zonas nuevas de los Pirineos y a recorrer los principales bosques del norte de la Península Ibérica para empaparnos de los colores otoñales.
Hasta ahora el Orhi marcaba el punto más occidental que conocíamos en los Pirineos, bueno en realidad no, ya habíamos realizado hace unos años una visita cultural a Roncesvalles, pero más allá de este punto los Pirineos eran desconocidos para nosotros. El Orhi es famoso por ser la cumbre más alta de los Pirineos Atlánticos y por ser la primera cumbre de dosmil metros que nos encontraríamos si fueramos andando desde el Cantábrico al Mediterráneo, pero desde esta cumbre el Cantábrico  todavía es un mar lejano, algo muy diferente de lo que ocurre en la zona oriental de los Pirineos en la que las grandes cumbres se alzan a escasos 30-40 km del mar Mediterráneo. La pregunta que nos hacíamos era qué había más allá del Orhi o, mejor dicho, cómo son los Pirineos entre esta montaña y mar Cantábrico, y la respuesta a estas preguntas ha sido el objetivo de nuestro viaje: el Valle de Bidasoa-Baztán y su vertiente francesa.


Desde la perspectiva de un maño, esta zona de los Pirineos es cuanto menos diferente y exótica. En primer lugar por que aquí los Pirineos son unas montañas suaves, las cumbres más altas alcanzan los 1.000m de altitud y el fondo de los valles se encuentra en torno a los 200m......pero si es la misma altitud a la que se encuentra Zaragoza!!!!!!!!.

Aquí cualquier pueblo o aldea es digno de ser visitado.



El mar Cantábrico apenas dista 15-20km en línea recta de las cabeceras de los valles, aquí los Pirineos nacen del Cabo de Higuer, en la frontera entre España y Francia. Digamos que es un destino de mar y montaña en el que se pasa de forma muy acusada y en pocos kilómetros de las playas y acantilados litorales a los primeros valles pirenaicos.

Frente a las aguas del Cantábrico a escasos kilómetros de los primeros valles pirenaicos.



Otro elemento característico es su clima. Estamos en el extremo más occidental de la cordillera pirenaica y por lo tanto en el primer sitio dónde impactan siempre los frentes atlánticos que son los principales frentes que afectan a los Pirineos. Además la cercanía del mar garantiza una humedad alta asi como la suavidad de sus temperaturas. Todo esto hace que sea la zona más lluviosa y húmeda de los Pirineos, con abundantes días de brumas y chiribiri y con unas temperaturas que nunca son altas en verano ni demasiado bajas en invierno.
Toda esta humedad favorece la presencia de abudantes y frondosas masas forestales. Aquí los Pirineos Atlánticos están tapizados de espesos bosques de robles, castaños y hayas que son todo un espectáculo para los sentidos durante la estación otoñal, sin duda alguna uno de los principales atractivos de esta zona.

El Pirineo verde y rural.


Por último, la cultura y las tradiciones conservadas son otro elemento a destacar de esta zona. Este valle es un templo a las formas de vida tradicionales, con una cultura y una lengua-el euskera-conservadas casi de forma íntegra. No he visitado hasta ahora ninguna otra zona del Pirineo en el que las formas de vida tradicionales estén tan bien conservadas como en este valle. Un punto a destacar que no nos tendremos que perder, aquí cualquier pueblo, aldea o caserio son dignos de ser visitado. Fijaros bien en como viven sus habitantes, toda una lección para los turistas que venimos de las ciudades.


La cultura y creencias tradicionales conservadas intactas.
 


En esta zona de los Pirineos no realizaremos grandes escaladas, ni subiremos a montañas muy altas, ni ninguna otra proeza deportiva. Es una zona para disfrutar de las montañas de otra forma diferente, a través de pequeños paseos y excursiones, contemplando sus frondosos bosques y visitando estos pueblos tan curiosos y fijándonos en la forma de vida de estas gentes, de la que tanto y tanto tenemos que aprender.
Este es un resumen de lo que pudimos hacer esos días:


Las Metas, una forma tradicional de los habitantes de este valle de amontonar la paja.



*ASCENSIÓN AL PICO DE LA RHUNE.


El Pico Larrún visto desde Hondarribia.


El Pic de la Rhune o Larrún (es euskera) es la primera montaña que alzan los Pirineos en su extremo occidental. Mide escasos 900m de altitud que es casi coincidente con el desnivel que tiene la montaña ya que sus laderas se encuentra a escasos 15km del mar Cantábrico. Su silueta domina las poblaciones costeras de San Juan de Luz y Hendaya en el lado francés y de Hondarribia en el lado español. A su vez la propia montaña marca la frontera entre Francia y España salvo su cumbre que se encuentra enteramente en el lado francés.

Vistas de las primeras estribaciones de los Pirineos en la ascensión del Larrún



Pese a su modesta altitud, es una cumbre muy relevante y una montaña sagrada para la cultura vasca. La montaña se encuentra cerca de grandes núcleos de población por lo que siempre ha sido muy frecuentada. Se hizo muy famosa tras la ascensión, el 30 de septiembre de 1859, de Eugenia, emperatriz y esposa de Napoleón III de Francia. Al ser estos núcleos de población muy frecuentados por la burguesía, y ya se sabe que a esta gente le gusta disfrutar de las mayores comodidades posibles, se decidió instalar en el año 1924 un tren cremallera que subía hasta la cima, la cuál, a partir de ese momento, se llenó de ventas, antenas y restaurantes para uso y disfrute de los turistas.



Sí, es una cumbre decepcionante por todas estas construcciones, pero sigue siendo un cromo muy apetecible para cualquier pirineista que se precie: es la primera montaña que alzan los Pirineos en su lado occidental y  tiene unas vistas excepcionales y domina todo el entorno que le rodea.

Cima plagada de antenas y restaurantes.




La opción del tren es muy apeticible, y no por que nos ahorre el placer de subir andando a la cumbre, sino por que es una reliquia de principios del S.XX, posiblemente uno de los trenes-cremallera conservados más antiguos de Europa.

Monolito cimero que conmemora la ascensión de la Emperatríz Eugenia.
 


Nosotros somos montañeros asi que la opción de subir por nuestros medios siempre está por encima de cualquier otra opción. Nos decantamos por subir desde Bera de Bidasoa, una ruta que va primero por senda y después por pista forestal. 
La cumbre realmente es decepcionante por todo el circo que hay montado allí arriba pero las vistas son de primer orden y propias de cualquier gran montaña. Curioso y espectácular el contraste que se ve desde su cima, a un lado las aguas del Cantábrico al otro las cumbres más altas del Pirineo Occidental. Queríamos haber subido al atardecer para ver la puesta de sol (por su posición geográfica el sol se pone por el Cantábrico) pero este es el país de las nubes y las nieblas, es casi imposible estar en esta cumbre con tiempo despejado, las fotos lo delatan y eso que había anticiclón ese día.

Cima del pico Larrún, al fondo el mar Cantábrico y el Cabo de Higuer.



La reliquia del tren-cremallera de principios del S.XX.



*RESERVA NATURAL DE SAN JUAN XAR (IGANTZI).



Pequeña excursión que nos dimos en este extremo del Valle de Bidasoa, cerca de la localidad navarra de Igantzi. La excursión lleva a una ermita, San Juan Xar, ubicada en un lugar mágico, a orillas de un riachuelo, junto a una cueva y a un manantial, en medio de la espesura del bosque y rodeada de castaños centenarios. 




Si bien la ermita está ubicada en un lugar muy chulo, a nosotros, lo que de verdad nos interesaba, era el motivo por el cuál este sitio está declarado Reserva Natural. Y es que en el bosque que rodea a la ermita, hay una rareza botánica ya que alberga unos árboles denominados Carpes que son algo parecido a los robles pero de tamaño mucho más pequeño.  Este es el único bosque de la Península Ibérica que alberga árboles de este tipo, asi que bien merecía la pena acercarse a este curioso bosque atlántico perdido en la espesura del Valle del Bidasoa. La verdad es que nos gustó mucho la excursión.

El Valle de Baztán nos enseña sus secretos: frente a un ejemplar de Carpe vestido con los colores otoñales.
 


*PARQUE NATURAL DEL SEÑORIO DE BERTIZ.


El Parque Natural del Señorio de Bertiz, ubicado en la localidad de Oronoz, era el plato fuerte del viaje. Aquí se encuentra la mayor superficie forestal del Valle de Baztán y en las cotas superiores hay un inmenso hayedo, considerado el segundo en extensión de todos los Pirineos por detrás de la Selva de Irati. Era un destino muy atractivo para disfrutar de la estación otoñal y de los colores del otoño.



De las múltiples opciones que nos ofrecía la visita del parque, elegimos el sendero de IRRETARAZU ya que es una ruta que va todo el rato por senda en medio de la frondosidad del hayedo y que evita, en gran parte, las pistas forestales de la parte superior de la montaña. La ruta tiene unos 11km de longitud y se hace fácilmente en 3h aproximadas. 
 
Este hayedo es tan espeso y frondoso que apenas entra la luz del sol.


La ruta en sí nos gustó mucho. Al ser octubre y entre semana estuvimos completamente solos y eso le dio mucho más encanto a la excursión. Son tales las dimensiones y la profundidad del bosque que en algunos puntos apenas entra la luz del sol. Como tal, es la excursión más bonita que he hecho hasta ahora dentro de un bosque de hayas. Sin embargo, la estación otoñal estaba retrasada en los hayedos del Valle de Baztán lo que hizo que, salvo en las partes inferiores del bosque, apenas pudiésemos disfrutar de los colores otoñales. Pese a todo, salimos encantados de este sitio, uno de los mejores bosques atlánticos que hemos podido visitar.

Un anciano del lugar: ¿cuántos años tendrá este tronco?.


El Parque Natural del Señorio de Bertiz ofrece muchos más atrativos. Tal vez el más famoso, y el más dominguero también, sea su jardín botánico, un bosque artificial  con numerosas especies exóticas plantadas hace casi 200-300 años que en otoño se viste de  colores espectáculares. Todo un espectáculo para los sentidos y un sitio de visita obligada que nos permitió compensar la falta de coloridos otoñales del hayedo de la parte superior del parque. Estas son algunas de las instántaneas otoñales que tomamos dentro del jardín del parque, menuda maravilla de sitio:




El jardín botánico del Señorio de Bertíz, una delicia en otoño.




*CASCADA DE XORROXIN (ERRATZU).



Éste es uno de los parajes más visitados del Valle de Baztán. El río Bidasoa, denominado Baztán en la cabecera del valle, es el cauce que artícula toda esta comarca. Pese a estar rodeado de montañas pequeñas es un río muy caudaloso por la gran cantidad de lluvias que recibe durante todo el año esta zona. Además, es el gran río salmonero de la Península Ibérica, por sus aguas todavía remontan los salmones salvajes procedentes del mar Cantábrico para desovar sus huevos en la cabecera del río, todo un espectáculo de la naturaleza que se puede observar todos los años aproximadamente durante el mes de noviembre.


En la localidad de Erratzu podremos visitar una de las fuentes del río Bidasoa. Un paseo precioso que discurre de nuevo por un bosque frondoso de hayas, robles y castaños que nos llevará a la cascada de Xorroxin, un caudaloso salto de agua ubicado en un entorno paradisiaco. La verdad es que nos gustó mucho este sitio.

La cascada de Xorroxin.


Aquí sí que el otoño lucia sus mejores galas y nos deparó las mejores estampas otoñales del viaje que pudimos contemplar en total y absoluta soledad, todo un lujo por que es un sitio que debe estar masificado por el turismo, el tamaño de las zonas de aparcamiento habilitadas para hacer la excursión lo delataba.





*CUEVAS DE ZUGARRAMURDI.


Me he dejado para el final el que probablemente sea el lugar más conocido y visitado del Valle de Baztán. Zugarramurdi es una pequeña localidad de la cabecera del Valle de Baztán ubicada junto a la muga con Francia. Rodeada de bosques frondosos y de cuevas naturales, esta zona conservó como ninguna las tradiciones ancestrales de la cultura pirenaica y del mundo rural vasco. Por ello, estaban intactas la sabiduria, las costumbres y el mundo mágico en el que creían unas gentes que tenían un modo de vida fuertemente ligado a la tierra. Aquí el cristianismo llegó tarde y cuando lo hizo fue incapaz de comprender las costumbres y los modos de vida de esta gente.
En las cuevas naturales de la zona, las mujeres que practicaban estos ritos paganos relacionados con el culto a la tierra, denominadas "sorgin" en euskera, fueron transformadas en brujas y en seres maléficos por el cristianismo, el cuál era capaz de comprender estos modos de vida. Reproduzco unas palabras del folleto turístico que me traje de las cuevas y que me parecen muy ilustrativas: "esta gente (las brujas) vivían muy apegadas a la tierra pero la iglesia les obligó a mirar hacia el cielo".
Así, en el S.XVII la Inquisición entró a fuego en la zona y celebró juicios relacionados con la brujeria. Estas personas fueron apresadas y quemadas en la hoguera pero su memoria perduró y hoy en día Zugarramurdi sigue siendo por excelencia la capital de la brujeria de todos los Pirineos, es por todo esto que esta localidad es tan y tan famosa.

Boca inferior de la cueva de Zugarramurdi, capital de la brujería de todo el Pirineo, y el lugar dónde se reunían las brujas de la zona.


Aquí, podemos visitar las famosas cuevas dónde se reunían las brujas del lugar y realizaban sus rituales paganos. Destaca la gran cueva  de 120 metros de largo y unos 12 metros de ancho que ha sido-y aún sigue siendo-excavada por la Regata el Infierno. Esta cueva está acondicionada para el turismo y, aunque está iluminada por la luz natural que entra de las dos grandes bocas, posee iluminación artificial para uso y disfrute de los turistas.
Nosotros la visitamos el último día de nuestra estancia por el Valle de Baztán. Dentro nos cayó una gran tormenta y tuvimos que refugiarnos en su interior mientras veíamos crecer tímidamente las aguas de la Regata del Infierno, fue un momento sobrecogedor en el que nos quedamos completamente solos, sin duda alguna uno de los mejores momentos que vivimos en este viaje.


La Cueva de Zugarramurdi y la Regata del Infierno, el río que aún sigue excavando la cueva.


Y con esto termino con nuestro periplo por los valles más occidentales del Pirineo Navarro, la verdad es que volvimos encantados con este viaje, una zona del todo recomendable.

lunes, 12 de octubre de 2015

CUEVA DEL CASERIO DE SESO.

LAS CUEVAS DE BOLTAÑA 26 AÑOS DESPUÉS. 



En al año 1989 estuve en unos campamentos del colegio en Boltaña. Desde entonces, y mira que paso veces con el coche por Boltaña, no había vuelto a ir por alli y me hacía ilusión ver las casetas y los prados dónde tan bien nos lo pasábamos de crios. En esos días fueron las primeras pateadas por el monte, los primeros rapeles y tirolinas, los primeros vivacs al aire libre en la explanada del campamento y sin fin de actividades de las que guardo un grato recuerdo.
Una de las actividades que hicimos ese año fue visitar unas cuevas que estaban al lado del campamento, sino me equivoco, fue la primera vez que me metí en una cueva. No recordaba el nombre de la misma, ni dónde estaba, tan sólo que fuimos andando desde el campamento, por lo que no tenían que estar muy lejos, éramos crios de 9 años y por razones obvias nuestros pateos estaban limitados en duración. Hace poco recordé esta actividad y me puse a investigar, por lo visto debimos ir a las Cuevas del Caserio de Seso, muy sencillas y cercanas a los campamentos. Con esto ya tenía la excusa necesaria para visitar de una tacada los campamentos y las cuevas y asi recordar aquellos años de infancia.


La boca de la cavidad se abre sobre el derrumbe del techo de la sala de entrada.


Para acceder a las cuevas tenemos que pillar la carretera que va de Boltaña a Campodarbe. Nada más cruzar el Ara por un puente, sale una pista forestal en dirección al Caserio de Seso. La pista pasa por mis campamentos y llega hasta una barrera dónde dejaremos el coche. Desde aquí, y ya andando, identificaremos el primer barranco que hay a la izquierda de la pista conformea andamos dirección al Caserio de Seso (unos 100m desde la barrera). Localizaremos unos mojones y remontaremos el barranco siguiendo los mojones y las flechas  pintadas en la roca. La boca se encuentra en el suelo, es el resultado del derrumbamiento del techo de la sala de entrada.
Como os podéis imaginar, con tantas indicaciones, mojones y flechas es una cueva bastante visitada, no me extraña que en el año 1989 nos metieran aquí los monitores del campamento.


Topografía de la cavidad obtenida de la página web del GEB (Grupo de Espelología de Badalona).


La cavidad está adornada por numerosas formaciones.


Han pasado muchos años y tengo poquísimos recuerdos de esa visita. Recuerdo que la boca estaba en el suelo, que al entrar noté sensación de frio (sería el contraste de sol abrasador del verano con la temperatura interior de la cueva, unos 12º) y que nos tuvimos que poner ropa de abrigo (en aquellos años un jersey de lana, que todavía no estaba inventado el forro polar). Recuerdo también que había un pequeño destrepe resbaladizo que a unos crios de 9 años nos suponía todo un desafío y como nos tuvieron que ayudar los monitores a bajar uno a uno. 
Por supuesto, ni casco ni linterna frontal, llevábamos una linterna de mano de pila de petaca que no alumbraba un carajo.Eso sí, con las linternas nos divertíamos alumbrando a las colonias de murciélagos que había en el techo de la cueva para asustarlos y hacerlos volar, en aquellos tiempos no había la conciencia medioambiental que había ahora, seguramente con esa visita debimos joder el periodo de cria de algun que otro murciélago. 
Recuerdo también que en algunos puntos nos arrastramos y que nos pusimos perdidos de barro pero lo que sobretodo recuerdo es que los monitores nos hicieron apagar a todos las luces para experimentar la sensación de obscuridad absoluta que sólo se puede experimentar dentro de una cueva.

El suelo tapizado de gourgs de la sala principal, lo más característico de esta cueva.



26 años después y peinando canas en el pelo, vuelvo a visitar esta cueva de la que casi no recordaba nada en su interior. Es una cavidad horizontal, sin dificultades, de 300 metros de desarrollo aproximado y muy cómoda de recorrer, sólo hay que agachar un poco el riñón en el tramo final de la cavidad.
La cueva está muy concreccionada y destaca, por encima de todo, su suelo tapizado de gourgs fosilizados, lo que hace que sea una cavidad muy estética.



 Desarrollo lineal de la sala principal y su suelo tapizado de gourgs, una cueva muy fotogénica y fácil de recorrer.


La cueva alberga en el verano una colonia importante de murciélagos, posiblemente sea una cavidad de cria para estos animales, y por lo visto, les debe afectar mucho las visitas incontroladas como esa que hicimos nosotros en el año 1989. Me consta que se está pensando cerrarla para evitar este tipo de visitas. Nosotros, a finales del verano, apenas vimos 3-4 murciélagos en la sala principal y esta vez procuramos no molestarlos.


Contraluz en la sala de entrada.


En la sala principal veréis que una serie de testigos colocados estatrégicamente debajo de estalactitas para tomar muestras del goteo de la cavidad. Estos testigos forman parte de un estudio paleoclimático a partir de los espeleotemas de esta cueva que está realizando el Instituto Pirenáico de Ecología con la colaboración de la Asociación Científico-Espeleológica Cotiella. Sed respetuosos también con estos testigos, si tenéis curiosidad, os dejo un enlace para que os podáis descargar el estudio que están realizando:



Testigos colocados por el Instituto Pirenaico de Ecología.


Las Cuevas del Caserio de Seso, conocidas por los lugareños de la zona como las Cuevas de Boltaña, para mi siempre serán las Cuevas de los Campamentos. No son unas cuevas espectáculares, ni unas cuevas muy grandes, ni tienen interés deportivo, pero son las primeras cuevas que visité cuando era un crio y me hacía muchísima ilusión volver a verlas..........26 años después.

domingo, 11 de octubre de 2015

BARRANCO DE SAN CHINES (VADIELLO-SIERRA DE GUARA).

LOS BARRANCOS VERTICALES EN CONGLOMERADO DEL SECTOR DE VADIELLO


Este año, por unas cosas y otras, ha sido flojito en lo que a actividades de barrancos se refiere, no hemos hecho todo lo que nos gustaría. La sequía de barrancos también ha afectado a la Sierra de Guara, mi "niña bonita", un espacio en el que normalmente desarrollamos todos los años una cierta actividad barranquista. En consecuencia, el mono de barrancos acumulado era más que importante y las ganas de volver a los "mundos perdidos" de la Sierra de Guara enormes, vamos que teníamos unas ganas enormes de barranquear y de hacer al menos este año un barranco potente en sitios poco conocidos y frecuentados de la sierra. Ya sabéis lo que me gustan este tipo de actividades.
Esta vez hemos elegido la zona de Vadiello, un sector de la Sierra de Guara con una gran densidad de barrancos, pero que por sus características y dificultades, son poco frecuentados. Vadiello es el reino de la verticalidad y del conglomerado. Aquí los barrancos son grietas y fisuras que desafían las leyes de la gravedad y que se desarrollan en medio de las enormes paredes de los mallos que hay en esta zona. Son barrancos de cauce torrencial que sólo llevan agua después de fuertes tormentas.
En Vadiello el barranquismo no es precisamente un deporte lúdico. Largas y complejas aproximaciones que demandan intuición y buen conocimiento del terreno, descensos verticales que nos exigirán soltura y experiencia con las cuerdas, equipamiento regular que en algunos casos data de la fecha de las aperturas de estos barrancos, en resumen barrancos muy largos en los que echaremos un día entero, todo ello explica que no sean descensos muy repetidos.
Nosotros ya habíamos realizado algún descenso en Vadiello, el Guatizalema Inferior (ver reseña pinchanco aquí), un barranco muy poco conocido que curiosamente es el único acuático y horizontal de esta zona. Pero ya teníamos echado el ojo a las grandes verticales de conglomerado de la Peña San Cosme, Mallo Foratata, y la cresta formada entre los Mallos de Ligüerre y de Aliana. Para empezar, nos decantamos por el Barranco de San Chinés, el más asequible de todos de esta zona, si es que se puede decir que sea alguno de estos barrancos sean asequibles.

Frente a la enorme grieta del Barranco de San Chinés.


Como es un barranco muy largo, exige una cuidadosa planificación para no echar más horas en el monte de las estrictamente necesarias. Para la aproximación y el retorno podremos elegir entre estas 3 opciones:
-1. La normal, que es la que reseñan todas las guías, pasa por dejar el coche en Vadiello, subir la vía normal del Borón por la Canal de Ligüerri hasta la cima del cordal de los Mallos de Ligüerri, recorrer toda la cresta de los Pepes hasta la base de los Mallos de Aliana y después perder altura por debajo de la cresta para acceder a la cabecera del barranco. El retorno se hace por el cauce Barranco de Isarre hasta el parking de la Canal del Palomo. 
Ventajas: sólo se necesita un coche. Paisaje increible, esta aproximación es una actividad en sí misma.
Desventajas: 2h30min de aproximación por terreno complejo que se nos pueden hacer penosas con el peso de la saca; exige conocer muy bien la zona para identificar desde arriba la cabecera del barranco y no meternos por equivación en otro. Las clavijas de la Cresta de los Pepes, en descenso y con el peso de las sacas pueden ser delicadas si el terreno está mojado; no obstante están equipadas para montar pequeños rapeles.
-2. Con combinación de coches. Uno lo dejaremos en el cruce de pistas a Cuello Buil, antes de la cadena, por la pista que viene de Santa Eulalia la Mayor; el otro en el desvío de la pista de la Ermita de San Chinés a la que accederemos por la pista forestal que sale desde Refugio de Peña Guara (Vadiello). El acceso lo haremos andando por la pista de Cuello Buil, después pillaremos lasenda de la Matosa y el primer tramo de la Cresta de los Pepes. El retorno, una vez en la confluencia con el Barranco del Isarre, lo remontaremos hasta la Ermita de San Chinés y desde aquí seguiremos la senda, luego transformada en pista, que nos llevará directamente al 2º coche.
Ventajas: es la aproximación más corta (1h30min aproximadas) y cómoda. El retorno también es el más corto. Recomendable esta opción si disponemos de 2 coches.
Desventajas: exige llevar 2 coches y meterlos por estas pistas forestales, transitables pero con algun tramo delicado, no es recomendable si están embarradas. Parte de estas pistas están dentro de los límites del Parque Natural, de momento está permitido su tránsito pero esto podría cambiar.
-3. Utilizando la Ermita de San Chinés como vía de acceso y de retorno. Dejaremos el coche en el Refugio de Peña Guara o en el cruce de pistas (descrito en la 2º opción) que baja a la ermita. Una vez en la ermita, cruzaremos el Barranco de Isarre y remontaremos toda la ladera que tenemos en frente hasta el cordal de la cresta de los Pepes por el que accederemos a la cabecera del barranco. Sí, aunque no os lo creáis se puede subir por aquí sin tener que escalar, la ruta está marcada en los mapas de Alpina,os dejo las reseñas de los amigos Luis y Eduardo para que la podáis consultar:



Para el retorno, en la confluencia con el Barranco de Isarre, lo remontaremos hasta la Ermita de San Chinés y desde aquí accederemos fácilmente al coche.
Ventajas: de las 3 opciones es la más directa en accesos y retornos.
Desventajas: el acceso por la ladera que baja de la cresta de los Pepes es el más salvaje y duro de las 3 opciones, exige orientación y soltura en este tipo de terrenos ycon el peso de la saca es para tenerlo en cuenta, pero si estáis fuertes, sin duda es la mejor opción; además, sólo necesita un coche.


Contemplando los Mallos de Aliana desde la Cresta de los Pepes en la aproximación al barranco.


Nosotros sólo íbamos con un coche asi que después de darle al tarro, no elegí ninguna de estas opciones......ja,ja,ja, sino que hice una combinada de las 3: dejamos el coche en el cruce de pistas que va a Cuello Buil, subimos a la cresta de los Pepes por la senda de la Matosa, accedimos al barranco por debajo de la cresta y luego, en el retorno, remontamos el Isarre hasta la Ermita de San Chinés y desde aquí  accedimos a la pista que viene de Vadiello y después subimos por la pista forestal hasta el coche. Es la opción que se utilizó en la apertura del barranco y la más cómoda para aproximar y retornar si sólo se tiene un coche, eso sí, es larga de narices. Por si tenéis curiosidad, os dejo la reseña de la apertura de mano de uno sus aperturistas, E.Salamero:



La Peña Foratata desde la Cresta de los Pepes, en medio de la misma el barranco con el rapel más largo de Aragón (150m) y en su base la Ermita de San Chinés.


La aproximación es preciosa y también larga, una 1h30min larga. Accede a Cresta de los Pepes de forma muy cómoda por la senda de la Matosa, con el peso que llevamos en las espaldas, es una opción para tener en cuenta. La Cresta de los Pepes, que ya tuve la suerte de recorrer en la primavera del 2015 (para ver actividad pinchad aquí), bajo de la silueta de los Mallos de Aliana, es uno de los parajes más bonitos  y sorprendentes de toda la sierra, muy poco conocida por cierto, pero merece la pena conocerla. Las vistas son espectáculares, sobretodo del Borón y de los Mallos de Ligüerri, asi como de la Peña Foratata, que tendremos en frente, en cuya pared se desarrolla el barranco con el rapel más largo de todo Aragón (150m de tirada vertical y volada), y en cuya base se encuentra casi mimetizada con la roca la Ermita de San Chinés.


En la entrada del barranco.



 Resaltes continuados.


¿Y el barranco?. Pues este barranco es diferente al resto de todos de esta zona. La mayoria tienen grandes verticales, son casi canales que van por el medio de los acantilados para incidirse en la base del mallo sobre el que están formados, cerca de su confluencia con el barranco del Isarre. El Barranco de San Chinés no tiene grandes verticales, de hecho el rapel más largo tiene 22m, pero salva el mismo desnivel que el resto de barrancos de esta zona, lo que se traduce en una escalera ininterrumpida e interminable de rapeles y resaltes.

Y una escalera ininterrumpida e interminable de rápeles.



En la reseña de E. Salamero, de su guía de Barrancos de la Sierra de Guara, que coincide con la apertura de este barranco, figuran 20 rápeles y 6 resaltes, el resto lo destreparon todo. En la actualidad muchos de estos destrepes, alguno de ellos expuestos, han sido equipados. Nosotros contamos un total  de 33 rapeles, casi nada, yo que pensaba que el Barranco de Lenases, en la cuenca de San Martín de la Val d´Onsera, era el barranco con más rápeles de toda la Sierra de Guara, pero éste le supera con creces. Nunca había bajado un barranco tan continuo y exigente, de estas características y con tantísimos rápeles.



¿Y el equipamiento del barranco?. Ay amigos, el equipamiento de este barranco, merece un comentario a parte. Monopuntos, cordinos y cintajos roñosos y pasados, mallones oxidados, cabeceras visiblemente castigadas por las crecidas y spits que deben datar del año de su apertura (1989). Y todo esto en un barranco que tiene tantos rápeles. Con este equipamiento, es fácil tener problemas, nosotros tuvimos 2 atascos con la cuerda, uno lo pudimos solventar desde abajo, el otro me tocó remontar con puño y croll el rapel hasta arriba para desatascar la cuerda. Está claro que es un descenso poco frecuentado, el estado de las instalaciones lo delata, os dejo una pequeña muestra de las "joyas" que nos encontramos:






Tras casi 5h de descenso interminable, con atascos de cuerdas incluidos, llegamos a la confluencia con el Isarre. Desde aquí remontamos hasta la Ermita de San Chinés. Buah, que pasada, terminar una paliza como ésta en un sitio como éste, un eremitorio rupestre medieval ubicado en uno de los lugares más recónditos de todo Guara, un premio merecido al esfuerzo del día, aunque aún nos quedaba volver hasta el coche.

En la Ermita de San Chinés vestidos de "romanos", menuda pasada de sitio, sin duda alguna el premio del día.


Desde la Ermita de San Chinés vemos la enorme grieta que hemos bajado y el fuerte desnivel que hemos salvado. Barrancos como éste no se hacen todos los días, menuda paliza que llevamos, pero ha merecido la pena, el barranco en sí no es una maravilla pero el entorno natural en el que se desarrolla y muy espectácular y salvaje, Vadiello nunca defrauda. 
Por último recordaros que toda esta zona está restringida por la nidificación de aves, consultad las fechas permitidas para su descenso y tened en cuenta que la mejor época para afrontarlos, la primavera, está prohibida. Además, en casi todas sus pozas vimos tritones, sed muy respetuosos con su habitat.


La grieta del Barranco de San Chinés (es la que se ve en medio de la fotografía).


Bueno, con esto ya tenéis información más que suficiente si queréis hacer este barranco, espero que os se útil.
Volveremos a la zona a por los barrancos vecinos!!!!!!!.
 

martes, 15 de septiembre de 2015

TRAVESÍA SIL DE PERLAS-VALPORQUERO-COVONA

LA TRAVESIA ESPELEOLÓGICA DE VALPORQUERO POR LA SIMA SIL DE PERLAS (-221 m).



*Nota: estoy que me salgo, desde la vuelta de vacaciones voy a actualización por semana, pero lo prometido es deuda, aquí va la reseña de la que ha sido la mejor actividad de este verano:




Esta ha sido la actividad estrella de estas vacaciones y creo que una de las mejores actividades de espeleología que hemos realizado hasta ahora. 
Ubicada en el Valle de Vegacervera, en la provincia de León, a los pies del Puerto de Pajares, era un destino que nos pillaba lejos de Ribadesella, pero el interés que tenía para nosotros esta actividad hizo que nos animásemos a hacer las 2h de coche que había de por medio, estaba lejos pero menos que si viniéramos desde Zaragoza. Sergio se animó a venir con nosotros, como para perderse esta actividad, pero él vino directamente desde Zaragoza, haciendo noche en las cercanías de León, asi que a las 09:00h de una fria mañana de agosto (7º en el parking de la localidad leonesa de Felmín), nos juntábamos 3 maños dispuestos a hacernos con esta famosa travesía subterránea.


Preparando el material para entrar en la travesía: armados hasta los dientes.



Nuestro verdadero interés en esta travesía comenzó el año pasado. Tras hacer la CUEVA DE LA LEZE (para ver nuestra reseña  de la actividad pinchad aquí) y después la SOURCE DE LA BIDOUZE (para ver nuestra reseña de la actividad pinchad aquí) la primera en la primavera y la segunda en el otoño del año pasado, estábamos definitivamente enganchados a esto del espeleobarranquismo, y el sistema subterráneo de Valporquero estaba considerado como el mejor espeleobarranco del país asi que bien merecía una visita.



Marta y yo en la boca de acceso de la Sil de Perlas.



Pero Valporquero no podemos considerarlo exactamente un espeleobarranco. El sistema tiene 3 bocas, si entramos por la boca de Valporquero, en la zona turística y accedemos desde aquí al río subterráneo para salir por la Covona, boca inferior del sistema, sí que se podría considerar como una actividad de espeleobarranquismo. 
Sin embargo, el sistema tiene una boca más en su nivel superior, la Sil de Perlas, que pincha el río subterráneo de Valporquero a una cota aproximada de -160m; si entramos por aquí, el planteamiento de la actividad cambia totalmente, ya que no es un espeleobarranco, sino una sima vertical en la que tendremos que conocer y realizar maniobras de espelología. Quiero dejar esto claro, por que en muchos sitios leeréis que el conjunto de la travesía es un espeleobarranco cuando la Sil de Perlas de barranco no tiene nada y hay que manejarse bastante bien con las técnicas de espeleología.

Aclarado esto, voy a describir brevemente la travesía. Hay mucha información disponible de la misma asi que os voy a indicar cómo la percibimos nosotros:

Para hacer la travesía hay que utilizar 2 coches pero si sólo disponéis de uno podréis contratar por la zona a un taxi que os suba al parking de acceso la Sil de Perlas  y dejar el otro en el final del barranco exterior. Si disponéis de 2 coches, lo mejor es que el primer coche lo dejéis en el parking del restaurante que hay a orillas del río Torio justo a la entrada de la localidad de Felmín, os recomendamos este lugar frente al parking de la carretera que indican las reseñas ya que es mucho más seguro y tan sólo tendréis que andar unos 400 metros más por la carretera. El otro coche lo subiremos a la localidad de Valporquero y desde aquí nos dirijiremos hasta el mirador de la Atalaya, dónde aparcaremos el coche.
El acceso a la Sil de Perlas es muy sencillo. Cogeremos la senda que hay en frente del aparcamiento y que sale detrás de una valla de madera. La senda va todo el rato por una cresta, no hay que perder altura en ningún momento hasta que ella misma nos baje a una depresión justo a la entrada de un bosque de hayas. Entrar directamente en el bosque de hayas sin salirse de la senda y en unos 200 metros aproximadamente llegaréis a la boca de la Sil de Perlas. Desde el parking unos 15 minutos aproximados andando. 


Marta con el amigo Sergio, que no se pierde ninguna de éstas, en boca de la Sil de Perlas.



Para entrar la Sil de Perlas apartaremos una verja metálica que posteriormente volveremos a colocar. La primera parte de la sima son unas rampas instaladas con cuerda fija que está bastante tocada en algunos tramos. A ratos con las bagas y otros con el descensor llegaremos a la instalación del primer pozo volado de 25m que nos introduce en la gran Sala del Púlpito. El descenso de este gran pozo volado es una experiencia inolvidable ya que atravesaremos suspendidos en el vacio un techo concreccionado de grandes estalactictas. Muy bonito y muy impresionante.
La Sala del Púlpito es uno de los puntos conflictivos de la travesía y que puede dar lugar a confusión si no la conocemos o si no llevamos una buena descripción de la misma. Desde el Púlpito, una gran estalagmita que hay en el centro de la sala, tendremos que descender por la izquierda por una rampa muy resbaladiza, para subir posteriormente mediante cuerdas fijas el Paso de las Cuchillas que nos deposita en otra pequeña sala muy concreccionada que, a través de una pequeña ventana, nos da acceso a la Sala del Lago.Ojo, por que si nos equivocamos de camino, podemos descender por otros pequeños pozos que hay instalados en la gran sala y quedarnos bloqueados si retiramos la cuerda, no es la primera vez que pasa y ya ha habido algun que otro incidente por desorientarse en esta sala.
El descenso de la Sala del Lago se hace por cuerdas fijas que hay instaladas pero están muy, pero que muy tocadas, asi que recomendamos instalar nuestra propia cuerda. La Sala del Lago, colgada en medio de la sima, es de una belleza increible, claro que la sala de dónde venimos tampoco se queda corta.
En la Sala del Lago encontraremos el paso más complicado de la travesía: un agujero vertical muy estrecho que da paso a un rapel volado de 30 metros. Las reseñas aconsejan llevar el descensor en la baga corta y pasar la estrechez con una mano por arriba y otra por debajo y con la saca colgando de nosotros. Con habilidad en los pasos estrechos y si no sois muy grandes podréis pasar sin poner el descensor de la baga corta, los tres pasamos así sin problemas aunque el pasito nos hizo sudar un poco. Es un rapel muy impresionante, mientras las paredes del agujero te oprimen y te obligan a contonearte, vas notando como va haciendo efecto la gravedad sobre tus pies ya que nada más pasar el agujero el rapel pasa a ser un pozo volado de 30m.
A partir de aquí, a disfrutar, un pozo de 53m fraccionado en varios rapeles que nos llevan de instalación a instalación al río subterráneo de Valporquero. El último rapel de 31m, semivolado, con fuerte corriente de aire y con el ruido del agua rugiendo bajo tus pies, también es muy impresionante.
Hasta aquí, desde la sima Sil de Perlas, habremos descendido casi sin interrupción un denivel de unos 160m.



Alzado de la sima Sil de Perlas (obtenida del Club de Espeleología Viana).



A partir de aquí la travesía cambia radicalmente. Nos pondremos el neopreno completo y seguiremos el curso de aguas del río subterráneo de Valporquero, muy caudaloso incluso en pleno estiaje, y de aguas muy frias (unos 7º aproximadamente). Las salas y las galerias por dónde discurre el río son de grandes dimensiones y su progresión nos exigirá salvar varias cascadas, pequeños lagos y zonas de rápidos. La travesía no ha perdido ni un ápice su belleza, a la presencia del agua hay que sumarle de nuevo galerias con formaciones y espeleotemas muy bonitos.
Esta parte es la que trabajan las empresas de aventura por lo que prácticamente está todo está instalado en fijo incluso con instalaciones duplicadas que nos permitirá descender a la vez dos personas, la de gente que tienen que bajar por aquí para que esté asi instalado. A diferencia de la parte de arriba, las cuerdas que hay instaladas se encuentran en buen estado.
En la Sala de las Perlas, al final de la travesía, el río se sifona y no podemos continuar por aquí. Si nos fijamos, a la derecha hay unas escalas instaladas que nos permitirán acceder a la "M", uno de los pasos claves de la travesía. Se denomina así por la forma que hace este paso, primero subiremos por las escalas, para descender, atravesar un pequeño paso sifonante con el agua a unos 40cm del techo, volver a subir otra pared con escalas para volver a descender de nuevo. Es un paso muy impresionante, en el que sopla mucho el viento (signo de que el paso no está sifonado) y en el que hace muchísimo frio, no me quiero ni imaginar los tapones que se tienen que formar aquí con los clientes de las empresas de aventura. 
La "M" marca el final de la travesía, ya que enseguida veremos el porche de la Covona, boca inferior del sistema. Desde la Sil de Perlas, estaremos en la cota -221m del sistema.




Planta del río del sistema subterráneo (obtenida del Club de Espeleología Viana).



La Covona nos permite salir al exterior, ver la luz y recuperar temperatura, después de la "M" se agradece. A partir de aquí, hay que seguir un pequeño barranco exterior, con dos rápeles de 30 y 17 metros muy bonitos, que están instalados tanto por el exterior como por el activo de las cascadas, y que nos permitirán  acceder al curso de aguas del río Torío, otro punto que puede ser conflictivo en la travesía ya que si va muy alto no podremos atravesarlo; no obstante, hay instaladas tirolinas con cable de acero que nos permitirían atravesar el río si está muy crecido. Desde aquí al coche, hay muy poco trozo por la carretera.


En la Covona (boca inferior del sistema), más contentos que chupillas, con una de las mejores travesías subterráneas de España en el bolsillo.



La travesía está muy bien instalada con químicos para realizarla en cuerda doble, las reseñas indican que con 2 cuerdas de 30 metros se puede hacer pero nosotros recomendamos llevar algún metro de cuerda más ya que podemos ir un poco justos. 
Las recuperaciones de algunos rápeles pueden ser un poco complejas ya que los pozos están plagados de formaciones y se nos puede enredar en la recuperación. El pozo de 53m se desciende en varias tiradas que van de instalación a instalación, ojo también con la recuperación ya que hay poco sitio en las cabeceras de las reuniones y la cuerda caerá directamente sobre nosotros.
Recomendamos hacer la travesía entre semana evitando sobretodo los fines de semana de verano ya que nos podemos encontrar la parte del río subterráneo colapsada por las empresas de aventura y con el frio que hace y lo fria que está el agua, no tiene que hacer ninguna gracia estar esperando.
Imprescindible hacer la travesía con la meteo garantizada y caudales estabilizados; no obstante, en caso de caudales altos, vimos que las partes conflictivas de la zona acuática estaban instaladas con pasamanos y rápeles guiados parcial o totalmente montados.
La travesía subterránea, sin contar el barranco exterior, se hace en 4h si te la conoces, en caso contrario echadle una hora más ya que tendremos que tirar de topografía para reconocer los pasajes e instalar en el sitio correcto. Imprescindible llevar una buena topografía y descripción de la misma sobretodo para no perderse en la Sala del Púlpito. A nosotros, yendo tranquilos y disfrutando (de eso se trata, no?, que no hemos venido a correr ni a batir records), nos costó 4 horas y media.

Como las fotos eran muy difíciles de hacer con estas salas tan grandes y con la humedad, frio y condensación del río subterráneo, he preparado nuestro pequeño vídeo de la travesía en el que podréis ver casi todos los pasos de la travesía:





Hace años el Calleja hizo esta travesía para grabar un programa de Desafío Extremo, os dejo el enlace por si tenéis curiosidad, ya que bajaron generadores de luz que les permitieron iluminar y ver las grandes salas de una forma diferente a como se ven a luz de una frontal, fijaros en el frio que pasan en el agua:



Las topografías han sido obtenidas del Club Espeleológico Viana. Os dejo un enlace con la descripción pormenorizada que hicieron de la travesía, nosotros lo seguimos y no tuvimos ningún problema:
http://clubviana.mejorforo.net/t79-cuevas-y-simas-de-leon-en-pdf

La travesía es increible, la verdad es que para nosotros fue un día inolvidable en el que salió todo perfecto. Si alguno queréis repetir, me apunto sin dudarlo.







.