domingo, 2 de noviembre de 2014

BARRANCO DE BERGAZOS (SOBREPUERTO).


LA ESTÉTICA DEL FLYSCH.


Entrada atrasada, corresponde a un barranco que descendimos justo después del Puente del Pilar. El Bergazos formaba parte de las actividades que teníamos pendientes para realizar este otoño. Este barranco se encuentra en el Sobrepuerto, justo encima de Fiscal, lugar que tuvimos la ocasión de conocer por primera vez esta primavera cuando descendimos el Barranco de Forcos.
Ya hemos acabado la temporada barranquista, ahora apetece poco meterse en el agua aunque con el otoño tan caluroso que estamos teniendo, casi está haciendo más calor que en verano. Pero los barrancos de esta zona están en medio de bosques frondosos que queríamos pillar con los colores del otoño. Además, es un barranco seco por lo que no hay que mojarse mucho, aunque al final sí que nos mojamos ya que las lluvias de los días de antes habían dejado unas condiciones de caudal ideales, con un hilo de agua corriendo por el fondo del barranco, lo suficiente para dejar las pozas llenas y mojarse algo en las cascadas.



La aproximación a estos barrancos es una maravilla, es más, podríamos decir que  es lo mejor del día. En este caso tendremos que subir casi hasta el despoblado de Escartín. Nosotros decidimos entrar directamente por la zona engordada, que es lo que recomiendan las guías, aunque para eso hay que hacer una variante de la aproximación un poco perdedora en su tramo final.
El bosque en la aproximación estaba precioso. Todo muy húmedo, con numerosas setas y bastantes colores a pesar de estar a comienzos de la estación.





La variante de entrada nos permitió entrar directamente a la zona engordada. Nada más entrar ya nos ponemos en faena en el primer estrecho. El barranco tiene numerosos rápeles y nos tendrá entretenidos un buen rato.
La principal característica del Bergazos es su estética. El barranco está excavado en Flysch, una roca sedimentaria que deja en las paredes del cañón unas formaciones de estratos muy curiosas y que en este barranco son especialmente bonitas y estéticas.
Otra de las características del Bergazos es que el fondo del cañón es completamente plano. Es muy curioso y bonito de ver, hasta ahora no visto ningún otro barranco que tenga un suelo de estas características.
Comentar como única incidencia de ese día, que nos dejamos olvidada en Zaragoza la bolsa dónde iban las botas de barrancos y los cascos. Como ya estábamos allí cuando nos dimos cuenta, decidimos hacer el barranco sin casco y con zapatillas. Lo del casco, que era lo que más me preocupaba, lo solucionamos con cuidado, sobretodo a la hora de rapelar y de recoger las cuerdas. Lo de las zapatillas, que pensaba que iba a ser una mera anécdota, sí que fue un problema, al haber llovido los días anteriores y correr agua por el fondo del barranco, había una patina de barro que resbalaba un montón, a pesar de ir con mucho cuidado eso era un patinadero, Marta y yo picamos suelo en varias ocasiones, buf.........menudo día elegimos para dejarnos las Bestard en casa.
El Bergazos es una maravilla, un descenso de una gran calidad estética. Combinado con el Forcos, afluente de este último y barranco acuático, sale un día muy completo. Menudo descubrimiento que hemos hecho este año en el Sobrepuerto, habrá más incursiones por esta zona.
Os dejo unas cuántas fotos  para que veáis la estética de este barranco:










3 comentarios:

Anónimo dijo...

Estupendo, dando ejemplo a los que vean este blog haciendo fotos del personal sin casco en una actividad en la que es fundamental llevarlo en la cabeza.

Eduardo dijo...

Hola Rubén, muy guapo este barranco, y la zona del Sobrepuerto, la tengo muy poco esplotada, tendré que hacercarme aunque sea a dar una vuelta, sin acerme el barranco. Por cierto "Anónimo", se nota que no lees este blog, si algo tienes, es que siempre van perfectamente equipados. Un saludo

carmar dijo...

Bellas fotos de un barranco inédito para mí. Cuidado con estar mucho a remojo que en esta época los catarros rondan y acechan por doquier ;-)Salud y Montaña, Rubén y compañía.