sábado, 6 de febrero de 2016

TOZAL DE GUARA POR EL BARRANCO DEL ABADEJO

UNA FORMA DIFERENTE DE SUBIR AL TOZAL DE GUARA POR SU VERTIENTE SUR. 


 *Entrada atrasada, corresponde a una actividad realizada a primeros de enero, hace casi ya un mes.


A la cima del Tozal de Guara se puede subir de muchas formas diferentes, tanto por su cara sur como por su cara norte. Además de las vías normales que discurren por ambas vertientes, existen otras rutas, llamemosles diferentes, que permiten coronar la cumbre de esta montaña por itinerarios complejos y poco frecuentados.Como casi todo en la Sierra de Guara que se sale de lo común y de lo poco frecuentado, estas rutas implican sentido de la orientación, un poco de incertidumbre........y llegar a casa con las piernas marcadas y completamente arañadas.
El Tozal es la cima de la Sierra de Guara que más veces he pisado pero siempre la he subido por sus vías normales. Curioso, por que en la Sierra de Guara tengo en mi haber numerosos itinerarios de los considerados como "raros", estaba claro que había que ponerle remedio

La cara sur del Tozal de Guara y la ruta que baja por la Gravera y el Barranco del Abadejo.


Esta vez voy a intentar subir al Tozal por su cara sur y lo voy a hacer por una de  sus vía normales de esta vertiente, la que pasa por la Ermita de la Fabana y las Gargantas de Calcón. La ruta diferente al tozal la voy a hacer de bajada por las razones que más adelante veréis.
Lo normal es deja el coche en la Tejería y empezar la ruta desde aquí. Pero ahora mismo necesito realizar largos recorridos para entrenar mis piernas, asi que decido salir desde Vadiello y alargar un poco más la excursión, y así de paso ahorrar algo de gasolina.

Inicio la ruta en Vadiello.


Desde Vadiello, por pistas, o con combinación de pistas y sendas (si os lo conocéis claro) se puede conectar con la Ermita de la Fabana a través del denominado como Valle de las Ermitas, bajo las paredes de la Peña San Cosme primero y rodeando después el Mondinero por su base. Como siempre, el paisaje vertical de conglomerado de Vadiello es sobrecogedor, no me canso nunca de mirarlo.


El Valle de las Ermitas, siempre impresionante.


La Ermita de la Fabana es una antigua ermita románica transformada después en casa que lleva abandonada más o menos desde la Guerra Civil. Esta vez voy fresco y casi al inicio de la ruta, asi que me detengo unos minutos a alcahuetear por dentro, ultimamente he pasado por este sitio otras veces, pero en descenso de largas rutas y normalmente tan inflado y justo me venía para verla de reojo.


La ermita de la Fabana.



Desde aquí por senda bajaremos a una pista que tomaremos en un sentido ascendente para transformarse de nuevo en senda y entrar en las Gargantas de Calcón. Paraje top-ten de la cara sur del Tozal de Guara, un paraje estrecho en dónde el agua es la protagonista y dónde, en condiciones normales, nos las tendremos que ingeniar para saltar de piedra en piedra y no mojarnos. Fuera de las gargantas, el valle se ensancha y entramos en el denominado "Barranco de los Valles", que se abre entre el Fragineto y el Tozal de Guara, todo ello en medio de un tupido bosque que remontaremos a través de una magnífica senda.

Este cartel indica el lugar (ojo, no lo señaliza) del desvío por el Revientachulos.


Esta ruta la he recorrido varias veces tanto en ascenso como en descenso, pero hoy voy a hacer una variante que no conocía hasta ahora. La ruta normal asciende el Barranco de los Valles hasta el Collado de Petreñales pero yo me voy a desviar antes, justo en el cartel que se ve en la foto precedente. A la derecha, conforme subimos, hay un tímido mojón del que sale una tímida senda, poco marcada al principio. Esta senda hace una subida más directa pero también más dura y física, de hecho a este tramo se le denomina el Revientachulos, menuda costera tan empinada!!!!!!.

Fuerte desnivel en el Revientachulos pero subida muy directa.


La Senda del Revientachulos nos saca de nuevo a la vía normal del Tozal de Guara justo a la altura del Raso de los Hongos. Una alternativa sin duda interesante, mucho más directa que la del Collado de Petreñales. Desde aquí, ya sólo nos queda afrontar la última y, que siempre se hace larga, subida del Tozal.

Ultimo tramo de subida al Tozal, siempre se hace largo.


Cima del Tozal de Guara, la primera del año 2016, en completa soledad y con una temperatura muy buena. Me tomo un rato para descansar, para tomar fotos, y trazar con el mapa futuras rutas, alguna de ellas ya realizada y que espero tener tiempo para publicar en el blog. 


Cima del Tozal de Guara.


El Tozal de Guara es un estupendo, tal vez el mejor, mirador de los Pirineos, este invierno raquíticos de nieve.


Pirineos poco innivados para la fecha en la que estamos.


Ahora toca la diversión, un descenso nuevo para mi por una ruta que no conozco y que además pasa por un paraje muy poco conocido de la Sierra de Guara. La ruta de descenso ya la he podido visualizar desde la subida. Estoy hablando del Barranco del Abadejo, una ruta que traza una línea casi recta entre la base del Tozal y su cima.

El Barranco del Abadejo, por dónde voy a bajar, visto desde las últimas rampas de subida al tozal.



Desde la cima del Tozal de Guara se desarrolla en la cara sur una vistosa y reconocible pedrera, denominada las Graveras, que se prolonga hasta la entrada de uno de los barrancos más desarrollados de la cara sur del Tozal, el Barranco del Abadejo, por el tengo la intención de descender.

Descenso rápido por la Gravera hacia el Barranco del Abadejo.


La bajada de las Graveras a través de la enorme pedrera es el descenso más rápido y directo que se puede hacer en el Tozal de Guara, eso sí, hay que tener técnica, el fuerte desnivel y el terreno tan suelto, exige moverse con soltura en este terreno, en el que se esquía más que se anda.
En un momento perderemos casi 400 metros de desnivel. Eso sí, la pedrera mejor de bajada que de subida, bueno no, es casi obligatorio hacerla de bajada, por eso he decido descender por esta ruta en vez de hacerla de ascenso. El primer tramo de la pedrera ya lo conocía, está marcado y permite conectar con la vía normal que viene del Collado de Petreñales, de hecho hay un cartel que indica el punto dónde hay que desviarse. 


Por la pedrera se pierde mucho desnivel en poco tiempo.



A partir de aquí "terra incognita". Sigo descendiendo por la pedrera que poco a poco se va introduciendo en la Canal del Abajo a la par que va apareciendo la vegetación y el erizón. En las pocas reseñas que he encontrado de esta ruta, la gente lo que hace es esperar a que se acabe la pedrera para introducirse directamente en el fondo del barranco y descender por su cauce. Por lo visto es un tramo muy vestido y penoso que exige hacer algún destrepe.
Yo, justo cuando se acababa la pedrera y entraba en el barranco, ya en "territorio erizón", encontré el tímido mojón que se ve en la siguiente fotografía.

 



El mojón marcaba el inicio de una ruta que iba unos cuántos metros de desnivel por encima del cauce del barranco, en la  margen izquierda de la Canal del Abadejo. No he encontrado referencias de esta ruta pero os informo por si algún día decidís bajar por este sitio. La diferencia entre ir por el fondo del barranco o ir por dónde fui yo, radica en no pincharse. Eso sí, la línea de mojones es compleja de seguir, están muy distanciados y en muchos casos están camuflados por los erizones y la vegetación. Es un itinerario complejo e incómodo que en muchos caso me obligó a recular para seguir la línea de mojones, pero ya sabía dónde me metía cuando decidí bajar por este sitio. Ese día me guié por la orientación, no sabía a ciencia cierta a dónde me llevarían la línea de mojones pero como iba todo el rato descendiendo y por encima del cauce del barranco, decidí seguirla.


Mojones de descenso por el Barranco del Abadejo, pocos y dispersos, pero haberlos, haylos.



Más adelante se transforma en una tímida senda que por fin baja al cauce del barranco justo a la altura de la surgencia que alimenta el Barranco del Abadejo y que, a partir de aquí, tendrá un cauce permanente hasta su desembocadura con el río Calcón.

La línea de mojones que sigo baja al cauce del barranco justo cuando es alimentado por una surgencia.


A partir de este punto encontraremos una senda en perfecto estado de revista que nos permitirá descender de forma muy cómoda y rápida. La senda va por un bosque frondoso que recuerda mucho al cercano Barranco de los Valles por el que hemos pasado antes, aunque éste es un lugar mucho más salvaje y menos frecuentado. Estamos en lo que se denomina como "Sendero de la Muarra". Curioso nombre, verdad?. Este topónimo es como se designa a las puntas de las lanzas, tal vez alguna de las múltiples agujas por las que pasa este sendero dé el nombre a este lugar.


Punta de lanza o muarra.


Alguna de las agujas que por semejanza podrían dar el nombre al Sendero de la Muarra.


Conforme bajamos y nos acercamos al Calcón, la senda es más ancha y definida. Nos tocará volver a cruzar el cauce para terminar el descenso por la margen izquierda del barranco. 
Venga va, voy a ser generoso y os voy a enseñar otro de los secretos de la Sierra de Guara. Nada más crucemos el barranco, en las paredes de la márgen derecha del Abadejo veremos una gran cavidad, es la Cueva de la Fabana, explorada en su momento por el Grupo de Investigaciónes Espeleólogicas de Peña Guara (GIE-Peña Guara) y con desarrollo espeleológico. A ver qué día decido visitar y reuno las ganas necesarias para pegarme la jabalinada de llegar hasta su entrada.

La enorme boca de la Cueva de la Fabana.


Enseguida llegaremos al cauce del río Calcón, justo en el punto dónde está el cruce de pistas que sube a la Ermita de la Fabana. Ya sólo queda hacer el camino de retorno hasta Vadiello.


 El Sendero de la Muarra está marcado en su inicio, ojo, por que más arriba desaparece la senda y la progresión es compleja por el fondo del barranco.


La bajada del Tozal de Guara por el Barranco del Abadejo es la más directa y rápida de todas las rutas que van al Tozal. Esta ruta hay que hacerla siempre de descenso, subir por la pedrera, buf......la verdad es que no me veo, tiene que ser muy penoso. Si os decidís a venir por aquí, haced todo lo posible por encontrar la línea de mojones que yo seguí, no es que sea un descenso cómodo ni mucho menos, pero me libré de pincharme y arañarme, y eso, en rutas poco pisadas y frecuentadas en la Sierra de Guara, es para tenerlo muy en cuenta.

3 comentarios:

carmar dijo...

Conociéndote, seguro que has recrecido e incluso erigido algún que otro mojón más en la trocha Barranco del Abadejo abajo; esto o nos montamos una Eduardo, tú y yo para repetirla juntos, pero desde Fabana nada más;-))
Salud y Montaña, amigo

Eduardo dijo...

Hola Rubén,

Lo tuyo con el Tozal, es amor a primera vista, joder cuantas veces lo has subido, aun recuerdo un años que lo subiste dos veces seguidas.

Yo la verdad que lo subí el año pasado, y me vasto de momento, puesto a depilarme las piernas, en Guara, yo prefiero hacerlo en el tridente, Mediodia, Lenases y Matapaños, esa que tanto te he comentado ya Carmar.

Un saludo

whyonlyrun dijo...

tienes la ruta publicada en algun sitio? gracias