martes, 16 de julio de 2013

DE BARRANCOS EN EL PIRINEO LERIDANO I: BARRANC DEL INFERN

BARRANQUISMO EN LA CUENCA DEL NOGUERA PALLARESA 

Las tirolinas de acceso al barranco.


Tras dar por finalizada mi temporada de carreras y pegarme casi una semana sin poderme mover después del Doble Kilometro Vertical del Collarada, necesitaba un finde tranquilo y disfrutón, sin pegarme grandes palizas, con los amigos y a remojo que ahora hace mucho calor. Por fin nos conseguimos poner de acuerdo con Yonny y Ruth y nos montamos un finde de "prospección barranquista" por el Pirineo Leridano con el fin de conocer la zona y hacer todos los descensos que nos deje la meteo. 
El viernes por la tarde marchamos a Sort, el pueblo de la loteria, dónde montamos nuestro campo base. Este finde la meteo iba a ser determinante y ya desde el primer día nos dejó claro que iba a estar revoltosa y que nos tocaría adaptarnos a  las pautas que marca la naturaleza.
El sábado por la mañana ya no llueve asi que marchamos a por nuestro primer objetivo del finde: el Barranc del Infern. Este barranco es un afluente del río Noguera Pallaresa y se encuentra en pleno Congosto de Collegats. Yo ya había tenido la suerte de conocer este sitio hace 3 años cuando estuve escalando con Kike. Flipé con el paraje (podéis pinchar AQUI para ver la reseña de esa actividad), y me di cuenta del enorme potencial que tenía para la realización de actividades relacionadas con el agua: barrancos, kayak o rafting.

Cruzando a la ida el Noguera Pallaresa por la tirolina de acceso al barranco.


Antes de entrar a este barranco tenemos que tener muy clara la estrategia a seguir ya que este descenso nos obligará a cruzar 2 veces el Noguera Pallaresa, tanto a la ida como en el retorno y ésta es la principal dificultad de esta actividad, sobretodo si el río lleva un caudal alto. 
A la ida podemos optar entre cruzar por una tirolina o cruzar el río a nado. Si optamos por la segunda opción, tendremos que realizar un salto de unos 8 metros que nos permitirá llegar a una zona de calma del río y alcanzar la otra orilla. Nosotros optamos por la opción de la tirolina, asi no nos mojábamos y nos evitamos tener que poner el neopreno, que luego hay un rato de pateo. Además, nos hacía gracia lo de las tirolinas y de paso practicábamos por que en el retorno estaba todo el tomate.

Ruth recuperando las sacas desde la otra orilla.


Tras cruzar el río con las tirolinas iniciamos un precioso acceso con una fuerte pendiente al principio que tiene unas vistas guapísimas del Congosto de Collegats. Hay que reconocer que el entorno dónde está este barranco es inmejorable.

Desde arriba podemos ver el tajo del Congosto de Collegats.


El grupo en la aproximación tras cruzar el Noguera Pallaresa.


El entorno dónde se ubica este barranco es espectácular.


Al rato alcanzaremos una pista forestal que nos depositará en el cauce del barranco.Cuando llegamos al mismo comprobamos que llevaba un caudal alegre, sobretodo teniendo en cuenta que estábamos en el mes de julio, y que el agua bajaba turbia fruto de las tormentas de la tarde anterior. Pero esto le iba a dar un punto de interés al barranco, ya que con este caudal de agua ganaba muchos enteros.

Marta en el primer rapel del barranco donde comprobamos que llevaba un caudal alegre para ser el mes de julio.



Tras el primer rapel y los primeros chapuzones llegamos al punto fuerte del descenso, un rapel semivolado de 20 metros que discurre por el interior de una cueva. Si ya de por sí este rapel es muy guapo, con la cascada de agua que bajaba ese día le daba un punto más de espectacularidad. Eso sí, no había que bajar la guardia, el agua empujaba mucho si ibas por el activo de la cascada y había que tener cuidado de no voltear y perder el equilibrio. Sólo por este rapel ya ha merecido la pena hacer este viaje.


Ruth pillando agua en el precioso y espectácular rapel semivolado de la cueva.


Yonny en otra secuencia contraluz del rapel de la cueva.


Tras la cueva, una zona de oscuros dónde apenas entra la luz. A nivel estético, este barranco es sobresaliente y ahora entendemos por qué figura entre los mejores descensos del Pirineo Catalán.

Tramos encajados y de interés estético dentro del barranco


Unas instalan pero los demás prueban la instalación, me gustó esta estrategia......ja,ja,ja.



Otro factor que hizo que ganase enteros esta actividad fue que estuvimos practicamente solos durante el todo descenso, algo raro si tenemos en cuenta que estábamos en fin de semana y es un barranco frecuentado por las empresas de aventura. Además no madrugamos mucho ya que por la mañana, cuando nos levantamos, hacía fresquito, no apetecía nada meterse en el agua y se estaba muy bien desayunando.


Caudal disfrutón.


A pesar de ser un descenso cortito, el caudal alegre que nos encontramos nos tuvo entretenidos un rato. El caudal estaba en el punto justo para disfrutar del agua pero en el límite como para no bajar la guardia en ningun momento.

Algunos tramos del descenso tenían ambiente, no había que bajar la guardia.



Tras 2 horas de puro disfrute llegamos a la desembocadura del Noguera Pallaresa en la que nos encontramos una enorme presa natural de troncos y árboles, testimonio de lo que puede llegar a hacer este barranco cuando va crecido.

La colosal presa natural de troncos y ramas en la desembocadura con el Noguera Pallaresa.


Ya "solo" nos queda cruzar el Noguera Pallaresa de nuevo pero ahora la cosa cambia, ya que no es como en la ida que podemos saltar al río y nadar a una zona de calma. Aguas arriba del Barranc del Infern el Noguera Pallaresa forma una zona de rápidos que hacen muy peligroso su cruce a nado con caudales altos. El sábado pasado el Noguera Pallaresa iba totalmente desbocado, con un caudal muy alto de mayencos, más propio de la temporada de deshielos que del verano, por lo que la única opción que nos quedaba era cruzarlo por medio de la tirolina que hay instalada.
La tirolina, tanto a la ida como la vuelta, es de acero por lo que para cruzarla es necesario llevar poleas o mosquetones de acero, por eso antes de entrar a este barranco hay que tener en cuenta la estrategia a seguir para cruzar el Noguera Pallaresa e incluso comprobar antes su caudal. Además, la tirolina de retorno es descendente y se pilla mucha velocidad por lo que también hay que llevar al menos 50 metros de cuerda para asegurar desde la otra orilla a los compañeros e evitar que se estampen contra el árbol dónde está instalado el cable de acero, sobretodo si vamos con poleas. El sábado pasado presenciamos en directo un galletón de un escalador que cruzó después de nosotros la tirolina con poleas, no le aseguraron con la cuerda desde la otra orilla, y acabó besando el árbol dónde estaba anclado el cable de acero. Por suerte no le pasó nada pero os puedo asegurar que el sopapo que se dio era de los de visitar el hospital.

Ruth cruzando asegurada la tirolina de retorno, por debajo de ella el Noguera Pallaresa desbocado.


El Barranc del Infern es una joya del Pirineo Leridano, su estética y el entorno dónde se encuentra no nos dejará indiferentes. Aunque lleva agua todo el año en verano puede tener un caudal muy escaso. Con el nivel de agua que nos encontramos nosotros el descenso gana muchos enteros. El cruce del Noguera Pallaresa con las tirolinas le da un toque de gracia, sin olvidar que éste es un río de los de verdad y que con caudales altos nos puede dejar atrapados si no llevamos el material adecuado para cruzar las tirolinas.
El sábado por la tarde queríamos hacer más barrancos pero lo dedicamos a cervezear y a descansar mientras vimos caer un tormetón importante que a la postre determinaría la realización de la actividad del día siguiente. Pero eso lo contaré en la siguiente entrada.............

1 comentario:

Eduardo dijo...

Espectacular barranco, y sobre todo el rapel de la cueva. Este año tiene que estar todavía el agua bien fresquita, saludos