miércoles, 27 de agosto de 2008

"GRAN DIAGONAL" AL TELERA

La cara norte del Pico Telera.

A pesar de su modesta altitud, la Sierra de Partacua (Valle de Tena) ofrece un escenario de primer orden para la práctica del alpinismo invernal. La multitud de canales y de corredores que surcan la vertiente norte de esta sierra hace que cuando llega el frio y el inverno se puedan realizar en esta zona numerosas escaladas glaciares.
El Telera, además de ser la cumbre más alta de la sierra, presenta una cara norte de notables dimensiones que la hacen figurar entre las nortes más grandes de los Pirineos. De todos los corredores que suben hasta su cima por esta enorme pared, tal vez el más conocido sea la "Gran Diagonal". Sin ser un corredor muy dificil (A.D+), esta es una de las vías glaciares más largas de los Pirineos ya que salva un desnivel de casi 800 metros con un ambiente "cara norte" garantizado. Recibe este nombre por que es un corredor que asciende la cara norte del Telera en una diagonal de derecha a izquierda.

La "Gran Diagonal" es un vía muy estética y una clásica entre las clásicas por lo que siempre ha figurado entre uno de mis objetivos prioritarios. Sin embargo, esta vía me ha dejado muy marcado por la cantidad de incidentes que me pasaron en los dos intentos que necesité para ascenderla. Yo creo que todos los alpinistas tenemos un "gafe" con alguna vía y el mío ha sido sin duda alguna la "Gran Diagonal" del Telera.

El primer intento fue en el Puente de la Inmaculada del 2005. A finales de noviembre una gran nevada había dejado un espeso manto blanco en los Pirineos asi que el Chacho y yo nos fuimos ansiosos a ver si se dejaba ascender la pared. Tras dormir en Tramascastilla de Tena, al día siguiente salimos muy pronto para hacer la aproximación a la vía.

Nieve abundante en la aproximación


En la aproximación tuvimos que correr un poco para que otra cordada no entrase antes que nosotros pero luego comprobamos que ellos iban a intentar el "Maribel". En el cono de entrada del corredor nos cargamos el material y emprendimos el ascenso. Desde abajo se veía la vía muy innivada por lo que todo presagiaba que ibamos a triunfar ese día. Pero como os he dicho esta vía ha sido un gafe para mi y pronto empezaron los infortunios. En las primeras rampas del corredor, justo cuando se estrecha, nos encontramos con una liebre que, asustada al vernos, escapó hacia arriba por la línea del corredor. Claro que la liebre no tenía ni crampones ni piolet por lo que cuando la pendiente se hizo más grande empezó a resbalarse y a despeñarse hacia al vacio conviertiendose en un misil vivo que amenazaba con impactarnos en cualquier momento. En dos ocasiones tuve que bajar la cabeza y aferrarme a los piolets con fuerza para que el animalico no me arrastrase en su caida. Por suerte, en el ultimo resbalón que dio, cayó hacia al vacio sin que nos diese a ninguno de los dos.


Primeros resaltes del corredor.


La apariencia que tenía el corredor desde abajo era engañosa. La nieve estaba sin asentar y el hielo brillaba por su ausencia. Pronto nos enfrentamos a las dificultades de la vía y de las condiciones en el primer resalte serio. Una roca de unos 5 metros presentaba un paso cortito de IVº. Justo antes del paso encuentro un clavo en el que monto reunión. Sacamos la cuerda y me enfrento al paso pero no hago más que patinar en la nieve polvo y no soy capaz de llegar a chapar un clavo que tenía encima. El "Chacho" prueba esta vez de primero, por su estatura llega al clavo pero en cuanto lo supera resbalan sus piolets y se pega un vuelo curioso. Aún lo vuelve a intentar pero en vistas de las condiciones y de lo larga que es la vía decidimos bajarnos y dejarlo para otra vez.


Abandono del corredor.


En la primavera siguiente vuelvo de nuevo con Victor. Tenía informaciones de que la vía se había hecho días antes y parece que en buenas condiciones. Esta vez montamos tienda en el lago para madrugar más al día siguiente. Desde abajo la pared se ve pelada de nieve, que diferencia con el intento anterior.

El día del ataque a cima madrugamos un montón y llegamos al embudo del corredor. En efecto, a pesar de que hay poca nieve, los resaltes del corredor están cubiertos. Esto de las condiciones no hay quién lo entienda. Al igual que la otra vez, nos veiamos victoriosos pero de nuevo el gafe que tenía con esta vía se hizo presente, y cuando entré en el estrechamiento del corredor una piedra que bajaba a toda velocidad me impactó en el brazo sin que pudiera esquivarla. Me quedé completamente KO y pensé en abandonar pero tanto la motivación del compañero como las buenas condiciones de la vía hicieron que continuase. En efecto, todos los resaltes estaban cubiertos. Esta vez había hielo y lo disfrutamos un montón. Gracias a las buenas condiciones y al poco talento de mi compañero no sacamos la cuerda en ningún momento. En 2h y 15min ascendimos el corredor, un tiempo record si tenemos en cuenta que las reseñas marcan entre 3 horas de ascenso si hay buenas condiciones o 5h si éstas son malas.

Condiciones perfectas en la "Gran Diagonal".


En el descenso de cumbre comenzó mi penitencia particular. El brazo lo llevaba muy hinchado y me dolía mucho. Bajando se me enfrió el musculo y el dolor aun se hizo muy intenso. En el botiquín llevaba antiinflamatorios con lo que conseguí mitigar algo el dolor pero aun asi el descenso se me hizo muy duro.

Descenso por el "Paso Horizontal".


Sin más contratiempos bajamos al coche y, tras una corta parada en Huesca, llegamos a Zaragoza. Tras ducharme, el brazo tenía una pinta muy mala asi que visita al "Royo Villanova" para que me lo viesen. En el hospital me hacen radiografías y me dicen que por muy poco no me he roto el codo. Me inmovilizan el brazo por varios días y me recentan unos antiinflamatorios que me destrozarán el estómago durante una semana.

Como veis en esta vía me pasó de todo........



1 comentario:

NAIR dijo...

Ruben que buenas fotos!!!!!!
y la cabra también jajaja