martes, 5 de agosto de 2008

V DESERTICA EXTREMA DE BELCHITE

Ya puestos en faena, hago la segunda entrada del día para currarme un primer post de prueba. Para ello, voy a tirar del archivo de actividades de este verano y os voy a relatar como fue mi experiencia en la quinta edición de la Desértica Extrema de Belchite celebrada el día 6 de julio,


Esta prueba, junto con la Carrera del Ebro, la Travesía del Canal y la Media Maratón del Camino de Santiago, forma parte del Primer Circuito Aragonés de Carreras de Aventura. La carrera celebraba este año su quinta edición y ya se ha consolidado como una de las principales carreras de aventura del panorama atlético español ya que no existe en España, ni en Europa, una carrera de estas características.

En esta carrera los organizadores preparan una auténtica encerrona a los corredores que asumen el reto de disputarla, ya que consiste en correr una distancia aproximada a los 21 km (un medio maratón), en verano, en las horas centrales del día y en uno de los parajes más inhóspitos y secos que podamos encontrar en España: las estepas de Belchite. Como os podeis imaginar, a la larga distancia a recorrer, se suman unas condiciones muy particulares de calor y de insolación que la convierten en una carrera muy dura. El itinerario marcado discurre entre La Puebla de Albortón y Belchite en medio de una interminable estepa que nos trasladará directamente al norte de África.
El año pasado me estrené en esto de las carreras de fondo en la IVª edición de la Desértica de Belchite y me gustó tanto que decidí volver a correrla en el 2008. Este año he llegado a la línea de salida mucho más preparado que el anterior, con más experiencia y después de haber disputado la III Carrera del Ebro y la Media Maratón de Zaragoza. Si el año pasado mis objetivos consistian simple y llanamente en llegar a la meta, este año me había planteado recorrer los 18km y medio de la carrera en menos de una hora y media.
A las 10 h de la maña estamos citados en la Puebla de Albortón, donde está ubicada la salida. El día amanece con cierzo no muy fuerte asi que la prueba no será tan dura como la edición anterior. Mejor, ya que el verano ha llegado hace escasamente dos semanas y apenas he podido entrenar 10 días con el suficiente calor como para adaptarme a las condiciones de esta prueba. En la línea de salida están los aproximadamente 300 corredores que se han apuntado. Hay gente muy buena que quedaron los primeros en el Maratón des Sables, una de las pruebas de ultraraid más duras que existen en el planeta.

Salida en la Puebla de Albortón

Este año el recorrido es idéntico al del año anterior, asi que me aprovecho de esto y salgo con una estrategia muy clara. Los organizadores no se conforman con torturarnos con la larga distancia a recorrer y el fuerte calor, sino que además nos obsequian con unos 3 primeros kms cuesta arriba que salvan 200 metros de desnivel y a continuación con un km de bajada muy técnico fuera de sendero en el que es muy fácil caerte si no controlas bien la técnica.

Estos son los primeros kms cuesta arriba

En esta primera parte planteo una estrategia muy arriesgada. Aprovecho mis cualidades como montañero para ir lo más fuerte posible en la parte que es cuesta arriba. Salgo muy fuerte con el grupo de los primeros, encabezados por los africanos, que me llevan a un ritmo muy vivo pero asequible para mi nivel en los tramos más empinados. Van muy fuertes asi que aunque me veo con fuerzas decido descolgarme unos 25 metros para no sufrir demasiado en la segunda parte de la carrera. Coronamos la cresta en un paraje precioso denominado como "Mirador de la Estepa", e iniciamos el vertiginoso y técnico descenso.
Hay que tener cuidado con caerse ya que vamos fuera de sendero y nos podemos hacer daño.
Volvemos a pasar por la Puebla de Albortón. Han discurrido los primeros 5 km y estoy con el grupo de los mejores, entre los 15 primeros. La estrategia ha funcionado bien, me he aprovechado en los kms cuesta arriba. Ahora habrá que ver si este fuerte ritmo que he impuesto me permitirá aguantar lo peor de la carrera.
Los siguientes 14 kms son practicamente llanos. Van por un camino interminable con un horizonte infinito en el que parece que no se llega nunca a Belchite y eso que estás viendo continuamente el pueblo. Aquí empieza lo bueno. Calor, mucho calor y fuerte insolación. Y las unicas sombras que encuentras en el camino son las que generan los propios corredores.

En esta parte cambia la estrategia. Saco el motor diesel para gastar las mínimas fuerzas posibles e impongo un ritmo de crucero de 4´20min/km, un ritmo que no pienso saltarme por nada del mundo y que pienso subir a 4´30min/km si me veo jodido.En esta parte el musculo gris es casi más importante que el musculo rojo, asi que a correr con cabeza para no romperme a mitad de carrera.
Como era de preveer, los rodadores encuentran en estos kms su terreno apropiado. He sacado mucha distancia al principio pero pronto los "buenos", a un ritmo aproximado de 4min/km, me adelantan. A los africanos hace rato que no los veo. Sus parciales aproximados de 3´30min/km están muy por encima de mi nivel.
Los kms se esfuman poco a poco y las fuerzas también. Por contra, el calor y la insolación aumenta conforme se va levantando la mañana.Me tomo muy en serio el tema de la hidratación en los puestos de avituallamiento que pone la organización. O bebes continuamente en este tipo de carreras o te rompes.
A partir del km 12 tengo una pequeña crisis. Me veo al límite y no sé si a partir de ahora seré capaz de seguir los ritmos que me he planteado.

Toca sufrir de lo lindo pero hemos venido a esto, no?


Estoy pendiente continuamente del reloj para controlar los parciales por kilometro. Voy muy castigado pero a pesar de ello, estoy siendo capaz de mantener el ritmo. Cada vez que compruebo con mi reloj en los puestos de paso que llevo la velocidad de crucero establecida, tengo un subidón de adrenalina y saco fuerzas de donde no las hay. Se palpa la meta y pronto entramos en los campos de olivos que señalan la llegada a Belchite.
Buf, me arrastro como las lagartijas. El aire caliente que te entra por la garganta no te deja respirar adecuadamente y los brazos me están ardiendo. En el ultimo puesto de control, compruebo que voy a ser capaz de entrar en la meta por debajo de la hora y media. Me relajo y bajo el ritmo en el ultimo kilometro y medio a 4´45min/km. Me da igual ya no puedo más y tengo los deberes hechos. Por fin veo la meta y paró el reloj en 1h21min28seg!!!!!!!!.
Estoy estenuado, se me sale el corazón por la boca pero a la vez siento una alegria incontenida. La Desértica de Belchite es una carrera para frikis y he sido capaz de entrar entre los 35 primeros de un total de 300 corredores.
En la meta toca saludar a los amigos. Aqui teneis a un profe de mi departamento de la Universidad. Es maratoniano sub 3h y ha parado el cronometro un minuto y medio antes que yo. Enhorabuena!!!!!. Ahora toca reponerse con una buena comida y con la mejor bebida isotónica que existe: la cerveza!!!!!!!!.

2 comentarios:

elales dijo...

Pero qué es eso de correr? Te encorría alguien? Perdías el autobús?
La virgen, qué cansau es eso del deporte.
Álex

Iñaki dijo...

21 km en menos de 1h y media!!! Estás hecho un atleta!!! Enhorabuena! Cualquiera va contigo ahora al monte!